viernes, 13 de febrero de 2015

Mi suerte es quedar solo.


Por supuesto que creo en la libertad;
pero también sé que la tierra
de no mantener su órbita
prescindiría de lo que es por dentro.


Alguna suerte está echada:
Mi entrecejo,
mis ulceras rotas
y el locomotor donde pienso
que no queda nada.

Confirma su fuerza
la ley del más débil:
Prisión y silencio
a cambio de pan
y tibieza…

Del pasado al futuro
tiene el tiempo su tiempo;
mis marcas secuencian
no más que el color de la lluvia.

Entre tales miserias
surgió una cortina de fantasías,
para alivio de engaños.
Ahora ya tengo
un momento infinito
y la eternidad por firmar
sus cartas de retiro.

Mírame ahora
con la mirada hacia dentro,
como repasando
mis hidalgas pasiones de niño.
Pisé el escenario
y salude al cortejo de muertos
que nadie comparte conmigo.

Vine hasta aquí
y no pido más.

Quedé fuera de la fortuna;
pero al menos esa suerte está echada
y sé que ya no hay corazón capaz de sentir
la forma en que yo siento el juego.
Omar Alej.

2 comentarios:

Alexs Venegas dijo...

No tengo palabras para describir la sensación de tan finos y claros pensamientos
Durante el día nada me atormenta y en la noche solo sus sentimientos dejando una estela de deseo, firme y rebosante de un sueño vivido pero anhelando la oportunidad de repetirlo, sudando entre gotas de rocío

JML Fraga dijo...

Comenzamos a tocarnos las estelas.

Ya no le tengo miedo al silencio entre nosotros,
ser uno mismo sin querer ser el otro.

No hay prisión en el aire, si golpea,
el agua es refugio;
si el fuego cubre de cenizas la tierra,
el agua es refugio.

Recuerdas cuando te propuse arder?
cuando un día toqué a tu puerta
y en una carta te anuncié tu destino?
o aquella ocasión cuando me corté las uñas
y me afilé los dientes.

"Yo nací para esto" Omar Alej.

Maria Morla