jueves, 26 de febrero de 2015

"...Las putas no quieren orejas; quieren dinero."



No tengo tan vivas
mis obligaciones morales.

Muchas tardes las paso
sosteniendo un imaginario fusil
con el que voy disparando
balas imaginarias
a unicornios reales
que han brincado la cerca
de lo que no tiene dueño.

Me da
-Vos lo sabes-
por preferir la pasión al sosiego,
la guerra a la paz
y el delirio al ensueño.

Por doquier son bastantes
las personas sencillas
que quieren de mí lo sencillo.
Sin embargo
es terror lo que siento
cuando baja el invierno
y la marea se calma
regresando a buen puerto los naufragios de antes.

¿Ante qué pulso se pierde
la sensación del olvido?

Hace tiempo
-Me cuentan-
yo jugaba a ser grande;
pero no es más diciembre.

He pedido caer
en un sinuoso destino
que a mis ojos no deje saber
qué es lo que pierdo
al perderme en el fondo
de los cerrojos quebrados,
donde la voz de todas las tintas que leo
-Dirías-
no son de perdón
y molestan.

¿Ves tú también
la falta de sangre en el cielo?..
ya sabes
-Ahora-,
de forma cercana al encuentro,
los martes me aburre
que mis manos no maten;
pero al dejarlos abiertos
no llego a tener en cuenta
los cien corazones de un solo poeta.


Omar Alej.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Que manera de empezar el día que con la experiencia del noble corazón luchador y experimentado.

Gracias de verdad por tan ricas lecciones.

Carlito

Anónimo dijo...

Como dice Pink Floyd

Perdido en el pensamiento,perdido en el tiempo.

El momento habia llegado para matar el pasado,tu pequeña inocencia volvio a nacer en los ojos de esa sonrisa que te recuerda que no todos los dias son grises.

Ahora siendo grande deseas ser niño, luchando contra tus propias guerras...y tener paz.

Tu sigue siendo el pequeño niño