miércoles, 11 de febrero de 2015

Carne de canción sobre un fuego sin ventanas.

*Si te hago calor, me dices.


Sin ventanas,
con los dientes del viernes
y la caries del domingo.

A pie del tren
y con el otoño por espalda
(Apretando el culo, muchacha).

De ganas ensuciadas
en una cueva sin estrellas
que alardea en decadencia.

Por un lado en piel de viento
y por un trago subversivo de mareas.

-Rumba de dos
en un solo eje-

A la intemperie,
con la vida en la culpa
de las palabras…

Chupando de la carne seca
y en total desconfianza.

Vicio,
morados
y mordidos:
Sabiéndome de barro
y poniéndote en la tierra.

Si la calma tiene rabia,
padecerla.
En esta guerra de guerrillas con ladillas,
servilletas blancas de seda sobre el postre.
Orgias de orgasmos
te las den en otras manos.

Nada de este tiempo habrá pasado
a las doce en el reloj
de otro naufragio.

Sin ventanas,
así que venga esta luna
que se marcha
por la puerta.
Una vez desmaquillada.
Omaral.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Las palabras inecesarias

El extasis de los cuerpos con tu orgia de orgasmos.

Lo que necesito es un amante que olvide el tiempo sin esconderse de los prejuicios.

Sin sentir tu piel calmas mis ansias de rabia de no estar junto de ti.

Anónimo dijo...

Sí.
Y digo no.

Canción con canción, se hablan.
www.youtube.com/watch?v=Mrj8TirU5Mo