viernes, 30 de enero de 2015

Curiosidad y Veneno; seamos amigos.


Y si te digo que no
o si te digo que sí,
solo quiero escucharte decir
que vas a venir a cumplir
tu amenaza de muerte.

Sé que no quiero saber de ti;
pero lo quiero.

Es por curioso,
por el veneno.

Paula era chula,
usaba vestidos muy largos
de terciopelo con motas verdes
y en negro;
cuando le metía mano
ella rezaba rosarios
e iba mojando cada misterio.

De Susi me fui hace tiempo,
sin despedirme ni darle
los saludos que le había enviado, Michelle.
Se mordía las uñas
y eso me da asco,
ahora que yo no me las muerdo.

Carmela no era,
lo era Carmelo.
Sin embargo el amor -si es moderno-
no es más que cuestión de agujeros.

¿Dónde estarás?
Me pregunto.

Y la Rosa era así,
con su novio amish
y su amante tetona
de origen croata…

De la loca Lourdes
cuando tengo hambre
recuerdo
sus patatas bravas.

Todas:
La Loba,
La Tigra,
Paloma
y La Gata,
me ponen suspenso
si las imagino en la misma hora que marca el reloj.

Es por curioso,
por el veneno.
Omar Alej.

jueves, 29 de enero de 2015

.A mi, no me han vencido. (Si acaso -tal vez-patas de rana)


Soy el hombre que fui.
El hombre que me dejan ser.
El hombre que quiero ser.
Soy el hombre que seré
y este hombre que soy.


Aun si a mí me ves
tragándome el asco del hambre
y con la carne rajada
por los perros de los ricos
.A mí, no me han vencido.
No tienen nada que yo quiera.
Si acaso –tal vez-
un par de buenos zapatos.

Aun si a mí me ves
rojo de los ojos
por el llanto toxico
de mi angustia
.A mí, no me han vencido.
No tienen nada que yo quiera.
Si acaso –tal vez-
una botella de ginebra.

Aun si a mí me ves
postrado en la cama,
sin decidirme a salir
de un sueño en el que sueño
que todos estamos soñando
.A mí, no me han vencido.
No tienen nada que yo quiera.
Si acaso –tal vez-
un copia de las flores del mal.

Aun si a mí me ves
atado por el cuello a una condena,
sin esperanza
o canción
.A mí, no me han vencido.
No tienen nada que yo quiera.
Si acaso –tal vez-
el ruido de una tetera
cuando está hirviendo el agua.

Aun si a mí me ves
hablándome solo,
caminándome en círculos
y buscándome olores
.A mí, no me han vencido.
No tienen nada que yo quiera.
Si acaso –tal vez-
las carretitas de norias
donde pueden ir sentados, dos.

Aun si a mí me ves
masticando las púas
y pegando en los muros
que me ocultan a Dios.
.A mí, no me han vencido.
No tienen nada que yo quiera.
Si acaso –tal vez-
un domingo en la iglesia
viendo cantar a mi madre.

Aun si me ves
que no logro cumplir mi palabra;
que mis anhelos son tantos y tontos
por no contar con la vida
.A mí, no me han vencido.
No tienen nada que yo quiera.
Si acaso –tal vez-
un amigo.
Omar Alej.


miércoles, 28 de enero de 2015

Flor de fuego; Nunca tibio.



¡Soy yo! ¡Soy una flor!
y no tengo más raíz que la belleza.

Tiro el vaso,
medio lleno
o medio vacío,
no querría volver
a probar lo que contiene
de sed común
y compartida.

Puedo con mis manos
ayudarme a salir
de debajo de la cama.
Puedo sin hablar
meter mi lengua en el oído
de la voz del trueno.

Y quiero con mi escama
reflejarme ante la estrella que me guía;
sí decir que aún sigo en extinción
y sí extinguirme
-confesión-.

Dudo de lo que me afirman como acierto,
del consuelo que me alquilan
y sobre todo de esa gente
que me ama a mi cautivo
en la superficie terrestre…

De los cuentos
no creo el cuento de la gloria y la paz.
No abandero la bandera
de tener lo que no haya sido hecho,
para mí.

Rompo la palabra
y la conversación que anuda.
Rompo la continuidad de los latidos.
Rompo la disposición de los platos en la mesa.
Rompo la postal de un amor que venden en confiterías.
Rompo el mapa
y ahora he dado mi primer paso hacia la nada;

Donde las líneas paralelas se han de unir.

Me resulta sin sabor
aquel verano que será cuando yo aguarde
y pueda, entonces, pagar para verlo.
Aquí en mis hojas
la soledad me muestra
mi destino de fuego.

Y polvo,
soy yo.

Soy una flor.
Omar Alej.

martes, 27 de enero de 2015

Tendré que volver a Camboya.

“No me encontrarían distinto del que supieron contemplar,
sólo más seguro de que aquello que pensaba era verdad.”
Robert Frost.


Yo soñé que en Camboya
a la noche se la inventan las farolas
y que los amantes
dejaron, para Mies Van Der Rohe,
la inútil construcción de casas lindas.
Un ardid de la poesía en sus maneras amorosas
me confió que nada más podían
además de ver la lluvia
y la suerte entera en un despiste.

En tal lugar
yo hasta tuve de misión
sentir por piel la propia muerte;
y en tales latitudes
lo que quise fue nunca querer ninguna garantía.

Camboya se hizo en mí
con ojos grandes de ternura
y con la rabia de un disparo de burbujas,
en medio de la luz lunar
que se le cuela por el ático
van las palabritas de un soldado
sin más patria que el exilio.
Sucesivamente, eso sucede.

En Camboya yo era el rumbo
a donde mis pasos se convierten en historias,
tengo en esas tierras
una cabina telefónica que enlaza directo
a la consciencia de los peces.

Con los cuentos, para Dante
-muy liviano.
Jugando a ser el fuego.
Amándolo a lo roto del espejo.
Luchando por tener más para dar.
Embistiéndolo al reloj con mis pasiones.

Y allá donde la luz alumbra sombras.
Igual a estar dentro de un Goya.
Donde la vida fuera un telefilm
que ha escrito Frost
y dirigió Paul Thomas.

A Camboya llegaré
(Con Camboyanos también
y también sin ellos).
Omar Alej.

lunes, 26 de enero de 2015

Antes de ser he sido un niño.




Mis cartas al niño que fui
son mis propios días,
e intento que digan:

<<Te quiero,
jugamos limpio, como antes
y hasta un poco más.

He dicho las cosas que hiciste
y he hecho
las cosas que me dijiste que hiciera:
no robo,
no delato
y no me lamento
de las cosas que lloro…

No guardo,
porque no es mío;
lo debemos de otros,
como tú has querido.
No pido,
pues nadie puede darme 
lo que yo no pueda dar.

Igual a ti
me disfrazo de aquello
que me resulta familiar
por ficticio…
Intento salvarte del miedo
dejando a los otros
asustados de mí.

Ahora bien
-niño cansino-,
solamente espero
que mis noticias
nunca te amarguen
lo que queda de tarde>>.

Omaral.

viernes, 23 de enero de 2015

Los progresistas: Una Pesadilla.

“Para dormir a pierna suelta le basta
con tener para vino, pan y tabaco.”
Balada de Tolito
J.S.


Dijo Violeta
que el mar abierto no era tan hondo,
como ella esperaba.

Aquellos días
la tarde no era del todo perfecta,
afirmaba Francesco,
que era romano;
pero no Roma.

La luna media,
por sosa,
no era del gusto de Alma.
El sabor del asado
no le importaba a la Eva;
<<tienes que pensar en colores y cohetes>>
repetía un brasileño sin más gracia que el cuerpo.

De la tortura del toro
y la extinción del vintage
escribió sus ensayos, Azier.
Dedujo que el hombre
aun podía ser más humano.
Sin embargo no dijo
que él mismo podría
ni siquiera estar vivo.

Mejoraron el mundo, los lindos.
No siendo mediocres, se merecían
un lugar agradable donde lucir el bronceado de oro
que habían ganado sin lucha.
Tonto era uno
que daba las gracias
y se conformaba
con tener para risas
y bailes.

Era mejor el brillante que el foco,
pensó una tal Martha
de nombre Raquel.

Se me reían
de mis intentos
por devolverles mí forma simple
sin un disfraz,
y sin recatos.

Yo sentí algo;
son todos hijos
de padres muy buenos
que han hecho de todo,
para que pudieran pedir…
Sin preguntarse de qué forma ellos
podían darse un poco,
para los demás.
Omaral.


jueves, 22 de enero de 2015

Juanathan Familio.

A ti que eres la mar de guapo...


Juanathan Familio
cumple hoy treintena en blue;
justo ahora empieza a ver
lo joven que es el mundo
y la longitud valiente
que tienen sus alas
cuando es él el que camina
en las aceras de Berlín.

Véalo usted,
si es afecto a maravillas
y sensacionales,
cubre leyes de salvajes
y tablaos de angelitos ya sin dones.
Por puro cariño.

Tiene un corazón
que abarca el pecho
de mil hombres con el culo de mandriles…
No lo muestra,
yo lo supe al encontrarlo:  
Él volvía de dejar entre las flores
un guardián de porcelana
que llevaba mocasines de gamuza
en azul marino.

Lo quieren las letras
y las luces
y los niños
y los viejos.
Y hasta en la ciudad se saben
su estilismo de etiqueta
y mal de amores.

Día europeo,
tantos días,
para él
que cumple años.
Cimbra risa donde pisa
y vuelve de anudarse a la inocencia
en el feliz cumpleaños
de la Marilyn Monroe.
Omaral.

miércoles, 21 de enero de 2015

Paloma Negra...de Mis Excesos.


Chau, mundo;
no podré hacer nada de importancia.
Estaré buscando, para ella,
lo que, para ella,
sea importante.
Omaral.




martes, 20 de enero de 2015

El Gran Lobo Celta, Seré (aun sin sombra).

Lobo
(Del 28 de octubre al 24 de noviembre.) 
Los lobos tienen un fuerte sentido de propósito, y harán lo necesario para cumplir sus objetivos, algo totalmente comprensible. Son audaces, valientes y suelen huir al compromiso. Son el héroe que quieres a tu lado en el fragor de la batalla. No dan marcha atrás ni se dan por vencidos. Otros se maravillan de su fortaleza interior. ¿Dónde encuentran la energía y los recursos para seguir adelante? Los retos los fortalecen y eso les da su resistencia. Tienen fuerte carácter y "honor" es su segundo nombre. Viven a veces la etiqueta de "lobo solitario". Sin embargo, siempre se sabe a qué atenerse con ellos, y ellos se unirán a usted mientras que usted comparta su causa.


Si me preguntas,
yo quiero aullar.
Ser como el lobo,
mostrar del miedo
los brillos de belleza que contiene.

Me voy a los cielos,
desde ahí veo mi andar
y calculo un peligro que llevo,
sé que pernocto en las sombras
y que la noche concede
un silente motivo de tiempo
que aún está por venir.

Quiero contar que la muerte
me ha sido dada a la vera del fuego
en los propios pechos de una mujer sin nombre.

He de cazar,
sobrevivir en lo alto del olvido
y convertir en leyenda
la sensación de ser libre.

De la llanura de hielo
hasta el desierto que sangra,
las huellas de mí
-Que soy bestia salvaje-
conducen a los secretos sigilos
con los que late
el corazón de la tierra.

Lobo, quiero ser lobo.
Levantar luna y sol
en mi batalla contra los osos, barbudos.
Después tener
un último aliento
muy largo,
que los anuncie
a los fantasmas del norte
que han venido por mí
y en mi nombre.
Omaral.

viernes, 16 de enero de 2015

A tu lado estas tu mismo.



Son fibras
y romperlas.
Rasgar,
ahogarse
y morder.

No dejar que el tiempo pase
sin grabar en la retina el exterminio:
aleación de rabia
y fe.

Tirar con los dientes
del alma del otro
y percudirla en la ficción
de lo que sabemos cierto
y mentira.

Lo moratones de los sueños
reciben la caricia de un diablo imaginario
que en lenguas les susurra;
en el comedor del señor Churchill
una treta de arañas teje extractos de piel  
y una bufanda.

En los muros,
vísceras
y yodo:
regular puesta en escena
de un instinto grotesco.

La soledad se alista,
comanda cada miedo
en la batalla contra el sol…
vierte cenizas.

Cada pétalo del alba
no es más que un aspa.
En la circunferencia de las letras
resbalan trozos de saliva.

La voz, tensa en el musculo un ave.

Huele a peste una mirada
y es de odio la liturgia
de tener que ver
a través de los cerrojos.

Muerte, vida mía, muerte;
en el pliegue de tus labios
y en mi falo.

Solo tierra,
no soy más.

Fui la luna,
ahora me convierto.
Omaral.

jueves, 15 de enero de 2015

Ante otro jueves cobarde, fiesta en mi pueblo.


Las cocinas de mi pueblo echan humo.
Hoy es fiesta
de jueves cobarde
y de milagros sin testigos.
Los niños disfrazados de guerreros
libran saltos
en largos charcos
que deja el invierno por la noche.

Todo es como siempre;
pero hoy
se suben los colores por la piel de las personas
y una risa fascinante
hace luces en el rostro de la reina de las flores,
lleva puesto un rebozo de hilo en hilo
y trenzados los cabellos.
Recargadas en sus hombros
las miradas.

Mi ilusión es lo moreno:
chocolates,
mole,
sombras
y limón agrio.
Me pincha en la emoción
que la verbena va de calle a calle
anunciando la subida
de los diablos a la tierra.

Yo imagino las plazuelas de otros lados
y son lindas.
Sin embargo en ningún otra
hay un puesto donde vendan
cartitas de amor
futuras.
Omaral.

miércoles, 14 de enero de 2015

Sui Generis, alguno, en el plan maestro.



Que no lo entiendan, está bien.
Que en ti hay de todo
aun si nunca queda nada.
Lo mismo besos
que penumbras;
igual los peces
que algunas aves.

Nadie te apuesta
pues juegas simple,
hasta perder.
Temen que quieras darte
y no venderte;
que valgas, pues,
tu peso en oro.

Ténmelo en cuenta
que nadie sabe
como es que haces,
para ir en puntas
sobre las brasas
y mantenerte de cara al sol
sin agobiarte por el destino
al que te adentras.

No es que estés loco,
no asumes tales desproporciones.
Buscas borrarte,
desdibujarte de tus recuerdos
y recordar…
después de nuevo
tallar con piedra sobre las hojas
una frontera
que de hasta el borde de los abismos.

Me cuentas que te han señalado,
que te apuntaron con hielo y hiel
porque llorabas;
no imaginaron
que tanta gente
te imaginó caído ahora.

Pero aquí estas,
tus huellas sienten
aquel orgullo del caminante,
y cada vez que le haces palmas a lo que ves
un rayo anuncia
que un hombre vivo
busca sentirlos
a los ausentes.

Quédate en paz.
No te haces juego
y sabes bien
que has marchitado
muchos jardines.
Y que a la hora de ser valiente
has ido tarde
más de mil veces.

Yo ahora me callo,
no escribo más sobre mi amor
por tu ternura.
Sé que no gustas
de las intrigas
que algunos pujan,
para saber de todo aquello
que no ha de saberse…
te veo en los bares,
sobre la rueda
que llaman tiempo.

Y si no lo entienden estará bien.

(Tales soledades
son la compañía necesaria,
para poder seguir).
Omaral.

martes, 13 de enero de 2015

Astral Weeks.



Ante todo yo no sé lo que usted ríe,
lo que usted llora.

Me lo invento
con el aire de los polos
y lo creo de gusto tan dócil
como yo;
con sentimiento.

Míreme que a mí me cuestan las palabras,
la luz después de cerrar los ojos,
los olvidos
y la luna.

Podría usted,
sobre su espejo quizás ver
más cercanas las estrellas
o más rotas las historias.
Podría ser.

Unos matan.
Otros viven.
Sabios cantan.

Calla la guerra.

Nadie queda
y muy pocos
nos perdonan.

Usted me dice que es real
la realidad como se cuenta.
Yo le opongo
que en el asiento posterior de una patrulla
y esposado
escuché el Astral Weeks.

Algún motivo tenemos
y algo de razón.

Toda el agua siempre es agua.
Omaral.

lunes, 12 de enero de 2015

Va sin miedo el pasajero.



Yo no.

Lo siento.

Yo no.

Ya no me asusto por lo que en el futuro
pudiera romperse;
nunca tuve nada,
quiero darlo todo.

Ninguna señal me dice que haya venido
para apenarme en la pena…
de mis voluntades me valgo,
para jugar a fondo
y no tener que irme dando en medidas realistas.

Igual que cualquiera
me compongo de pifias
y erratas
y vicios.
Sin embargo confío.
Me llama el instinto,
cierro los ojos
y sigo.

No me detiene saber que no puedo,
que no soy
y no tengo.

Me formaré en otro tiempo.
Hijo de cada cosa incompleta,
yo sé que en las dudas
la verdad se mueve,
para ser solamente lo que tiene que ser.
Y ya nunca más.

Yo no.
Lo siento.

No tengo ni miedo.
Ni prisa.

Lo que hago es a cuento
de que yo no deseo
nada más que sentir.

Omaral.

viernes, 9 de enero de 2015

El pájaro vio el cielo (rojo) y (no) voló (La canción anticomunista).

Fotos Todas By:
La Instagram Aplicación Strega Nera. 

No me iré.
No hay a donde.
Vivo cerca de la noche
y de los ultramarinos.
Aquí llueve
y me han dado
un buen abrigo impermeable;
tengo el clima
en sincronía con mi voz. 


Hay de todo:
besos chulos,
pan caliente,
tontería
y drogas varias…
soy de acá
y en mi acento se distingue
ser el único habitante.
Mima mucho estar solito
en compañía de un puton con tanta sangre.

Mira si me visten de espartano
que ahora mismo
doy por cierta
la mentira de ser guapo
entre los guapos.
Como aire
y soy el viento.
Me sostengo en la figura Cervantina
del Quijote –o eso creo.
Paso bien en la garganta
la cicuta de manzanas
que todo hombre de bien
debería administrarse.

¡Vive Cristo!
y a mí se me complace;
voy morado de caprichos.
Ya no tengo la razón
ni me falta un buen augurio,
me he quitado de tener
profundidad en la memoria
y abonado en los encantos de las hadas.
Siento entre mis sienes
que me inventan temerario
y de sumisa confección.

Joder,
me sienta lindo
ser feliz.
Omaral.





jueves, 8 de enero de 2015

Tienen en Ochenta la altura de Dios.


Allá en Ochenta
-Nuestro barrio holocausto
de fin de fiesta-
niños sucios graban en sus balas
académicas palabras que no usan,
para no tener que írselas dejando en el olvido.

Se han cocido un botón en la frente
que busca el ojal de la luna.

Al centro de ellos
un fuego negro de piedras
supura y les cuenta
un cuento dorado
que acaba en la muerte
de los grandes dioses.

<<Entonces
-les dice-,
se abrieron de piernas las calles
y fueron
a por lo suyo
las excepciones más marginales
que haya visto el canal CNN:
Soñadores/Vendettas.
Hadas/Histerias.
Falseadores/Milicos.
Y Probadores de Prueba.
Ante la luz ya no ardieron
y con un aerosol de ceniza
fueron pintando de negro
fantásticas fantasías
y domingos…
No eran los lerdos
de siempre
-aclaró sin llevarse
la vela a la cara-.
No es que buscaran
un lugar para ellos;
tal procesión fue por ver
al fin terminada
la gran obra del hombre.
Y tantos cristales,
y todos tan rotos.
Nunca advirtieron
que ya eran felices
y cuando quisieron quererse
todas las querellas volvían a pactar con las sombras.
Los helados fundidos
de las heladerías
les servían a las moscas,
aquellos bares de viejos
estaban tomados
por personas muy rancias,
sin dientes,
que sintonizaban la onda
de emisora neonazi.
Milagro a milagro
la civilización caía
y se lamía
de una media de fútbol a rayas
la paz…>>

Después de todo,
cuenta la historia que allá en Ochenta
rascan una grieta en el techo
que es el suelo de otros.
Omaral.

miércoles, 7 de enero de 2015

Venga. Hermano. Esta vez sin aburrirnos.


No somos grandes hombres.
Ni usted
ni aquel
y mucho menos yo
que estoy abriendo
con los dientes
la envoltura de galletas en tres D.

Sensible,
la idea de la vida
descansa en nuestras manos
con la palabrería
de un reloj de arena…
no son nuestras heridas
las costuras
entre lo bueno
y lo malo.
Es el agobio.

Ya podríamos convenir
que paces hay las justas
y entusiasmos
lo son todos.

Su decreto de interés
lo ha confundido;
no es un rayo de verano
la eficacia que usted rompe
en el uso de la fuerza necesaria.

Siente adentro,
noble hombre,
la distancia que hay
del punto de la muerte
al más mínimo respiro.
Y respira.

¿Cuán de alta es la razón?
¿Cuán de bajas son las lunas?

No se aboque a interpretar
que yo sé algo.
No diría que uno es libre en libertad.

Algo en mi presiente
que muy pronto será tarde;
mi deber es renunciar a grandes planes
e invitarle a celebrar
(por si las dudas).
Omaral.

martes, 6 de enero de 2015

Trozos de cristal que no cortan a corazones valientes.



Tantos días tengo miedo.
Amanece
y me asusta pensar que todo es urgente,
y plazos
y deudas
y ruido,
y tener de los sueños
cada vez menos rastro.

A veces, lo siento
que no podré sentir nada.

Toca armarse,
volverse al espejo
y confiarle un gesto de guerra
que sirva –quizá-para hacernos idea
de cómo era la paz.

Los quiero a los chicos
y a todas las doñas
de mi barrio loco;
los unos son los capitanes…
las otras dan tiras de queso
al chaval obediente que vuelve
de estar preso por nada.

Lo que quiero decir
es que voy a seguir,
que la fuerza la encuentro
en la risa de años
que me da Don Roberto
al decir que ha ido mal
la víspera de los reyes.

En el camino de sombras que abre
es cierto que puedo perderme;
pero me guía la luz
de las calles.
La dirección donde viven
-según se hacen ver-
los corazones valientes.

Omaral.

viernes, 2 de enero de 2015

Muertos muriendo a las puertas del cielo.


Estaban muertos.
sus rostros perpetuados
en un gesto de cera
y comicidad.

Hilos de sangre
aquí y allá;
zapatillas y zapatos
suponiendo en un paso
que ya nunca pasaría
a través de sus costuras.

Subió la tierra
entre los nervios expuestos…
los buitres lejanos
consumando la vivaz indumentaria
de un mundo a los pies
de las puertas del cielo.

Padres
e hijos
esa tarde entre las moscas,
heredando en muerte
el campo abierto, seco,
y un silencio
que rugía de las voces femeninas sin oírse.

Cenizas
y proyectos de humo
respirándose
por nadie
entre las olas de calor
que pudrieron en las líneas del destino.

Estaban muertos
y todos lo vimos;
pero pensamos que eran otros.
Omaral.