viernes, 12 de diciembre de 2014

Si creen tenerme pillado, me pillaran acompañado.

“…Pero aún se puede preguntar, para mayor sutileza, si,
cuando falta la voluntad de engañar,
no hay mentira en absoluto.”
San Agustin.


Te amo.
Te llamo,
soy fuerte
y regreso de las fronteras
nomás por contarte
cada peligro sorteado,
para llegar a verte.

Te escribo boleros
desde los puteros
y cambio la luna
según tu anímico estado.

Te llevo al trabajo,
cocino por ti
camarones
y pulpos,
e igual que los hombres
siento protegerte
de cada prójimo roto.

Me callo la boca,
me lavo los dientes,
me dejo el bigote,
te plancho el vestido,
reluzco las flores;

Y si te distraes en el acto
yo voy donde tú
sin traerte conmigo.

Les disculpo a tus padres
que sean mis suegros
y los quiero, también.
Guardo compostura
y ya no subo a las alturas
de etílicas facturas
contra la piedad.

No me tienta el bikini
ni la crema solar
ni el deporte ilustrado…

Si en la bañera me alivio
lo hago pensando en nuestra suciedad.
Tus besos pretendo,
tus risas agobio…
al dormir abrazados
me como tu pelo
y ronroneo como un tigre en pastilla.

Te pedí en matrimonio
y lo hice sin miedo,
decidido a dejarme
en el altar mis caretas…

Te invité a florecer
y crees que me tienes pillado;
pero soy impillable.

Si quieres.
Omaral.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Como si fueramos uno mismo

Curaste las heridas,diste razon a las locuras.

Amor de Omaral es de aquellos romeos que desean,procuran...aman intensamente