martes, 30 de septiembre de 2014

Mañana, cuando sea domingo, yo vendré del lunes.

“Las manos que no quiero estrechar
son las que firman las leyes
que no puedo obedecer”
Ariel Rot.


Mañana me espera acabado;
me sospecha necio
y en consecuencia
otro turista que llega a su orilla
sin nadie.

Desde mi ventana
y entre lo repiques
de las campanas,
escucho a su filo afilarse
y esperarme con cara
de animal feroz…

Lo escucho
y quiere decirme
que no seré yo
quien ría de ultimo;

Tiene las reglas de ayer,
las que yo no sigo.
Le ofende que tenga el delirio
de convertirme en escamas
y así escurrirme de todo:

No cree en los peces, mañana…
-quizá en algunos bueyes-.

Con profecías me amenaza,
debe intuir que,
como a un gran sector de la gente,
me hace perder la derrota;

Pero no tengo
nada en contra de parecerme
al muerto viviente
que recorta obituarios
sin poder encontrar su estela.

La felicidad
es una superstición
que yo no practico,
por tanto me advierte del frío,
del hambre,
de los alacranes
y hasta de los mosquitos…

Y puede ser que sea cierto
y que me tenga guardada
una lección muy oscura
e hiriente.
Sin embargo, mañana,
aún no sabe quién soy:

Qué tontería
y qué puro
cuando la noche es la ausencia
de otra noche.
Omaral.

lunes, 29 de septiembre de 2014

Ni mis gusanos ni yo; No Importa.



Pueden ver que ya no me veo
que ya no tengo ni el alma
del cuerpo que tuve.

Me aburro
y aunque puedo viajar dentro de una burbuja,
para posarme en el filo
de una fotografía donde yo era mayor,
no tengo aire.

Estoy pendiendo del pulso
en el corazón del suicida.

Sí,
quiero cumplir mi deber
invisible
y que no traten de verme  
ni la esperanza
ni el eco.

Consagrar
mi condición de fantasma
a revolver el principio:

¿Me haré gusanos
o los gusanos vienen
a hacerse conmigo?

Omaral.

Se acabó; estaré en una tina con agua caliente.


Llegué preparado
con mi cajón de madera;
donde guardo,
primero,
el hilo azul que me ata
-por mi cumpleaños-
a sombras enfermas.

Temido
y dispuesto
a contarles del miedo
un secreto:

Quise dejarles el gesto
de una emoción sin sospechas…
el generoso regalo de ver
a un hombre en peligro;
pero la prisa de ellos
me hizo aguardar
hasta que abrieron la luna.

Y no los hizo reír
mi ilusión de juguete sin cuerda.
No se enteraron
de las venturas
y los impulsos
que estaban grabados
en el cristal, adentro de una botella.

Con mi lenguaje
bajo el ramillete de nubes;
a una fiesta de sueños
me olvidé de llevar
compañía.

No quise llorar
y lloré,
bajé por una espiral
a mi sangre
y viéndome sin mirada
aferré mis puños
en el silencio del agua caliente.

Omaral.

Con nuestra cruz en mente.

A mi familia en Camboya Town.
“La gente se esconde
o apenas existe”

Charly Garcia.


Yo los veo allá
a los que viven de aquí,
ocultos en la mayoría…
sienten un rol personal
con cada mueca
que les dejan usar;

Necesitados de contención,
-Do Not Disturb-,
no romper la frecuencia,
agenciarse un confort
y cubrirse de gloria:

Dirán que lo han hecho,
lo que era correcto.

Y no son los pobres
Y no son los cínicos
Y no son los idiotas…
no son los villanos
ni son los ilusos;

Son el grueso de gente,
son tibios.
Diseñan un culto
a los tratos comunes,
para persuadirse
de tener importancia
aun siendo ordinarios.

Llevan los dedos cruzados
y ofertan mesura
como un grado divino,
para recoger de las migas
que se caen del cielo.

Son los listos
y hacen lo fácil.
Se les asusta con gritos,
con cambios:
con el más mínimo asomo de violencia
en la gracia.

Lo llaman perdido
a aquel que no oculta
perderse nomas por qué sí
y porque quiere.

Indican que es ocio
nadar a la contra
y que es vanidad
notarse en el ojo
del tuerto que es rey.

Comparten el mundo
y la ironía,
para ellos,
es caminar en dos patas.

Se lustran en los super markets
atreviéndose a estilos
de bajo perfil
y se congratulan
por la sana prudencia
que aprendieron con la edad…

Tienen familias,
tardes de domingo,
vacaciones,
amor en verano,
locura estudiada…
recuerdos en común
con los otros
que son de su especie.

No les discrimino,
me mantengo aislado.

A mí no me va
un uso tan bajo
de mi propia vida.
Omaral.

viernes, 26 de septiembre de 2014

Por tratarse de usted; me declaro culpable.


Ahora usted
ignora que ha sido
en mi sueño una luz
que me ha despertado.

Ante el sol,
y tejiendo su cuerpo
en reminiscencias nativas,
está segura de haber elegido
la ruta correcta
en la encrucijada
que marcaba el inicio
de un laberinto ilusorio.

Y yo que aprendí a no seguirla
y que no puedo verla,
y que he interrumpido mi vista,
solo tengo el recuerdo
de algunas floristas que iban
rodeando a la novia
y ciñendo al altar otoños-motivos
de naturaleza muerta;

De corales
que un hombre,
de la construcción de avenidas,
construyó
en la lunar superficie
de cada inocencia perdida.

A cambio
-quizá-
de que yo le contara
el pasaje anterior
de San Pedro en su cama
reponiéndose al helio
que da usted, como cena,
a cada ladrón
de nombre Barrabas…

Yo me senté tantas veces,
hilarante de euforia,
creyéndome oído
en los parlantes
de algunas iglesias,
para pedirle una imagen fugaz
que dibujáramos ambos
sobre una gota de lluvia:

Quería imitar
el hacer
de aquellos mártires
que van coloreando figuras
de porcelana…

Me pareció libre ser prisioneros
en una red de venas hinchadas;
que de mi dirigiera, hacia usted,
un pulso perdido
que había creído encontrar
entre la maleza
de sus seis o siete
años maravillosos.

Solamente
he tenido el miedo
de sus cicatrices
replicando en mi alma:

La parte de mí que me empuja
sobre el vacío de papel,
que emerge
de las olas blancas
cual si fuera un dolor
con dimensiones de espuma
y el peso
del cadáver de un arca.

Cuando en los días pasados
acumulé mis baúles
lo que quise dejar
era una playa de playas
sobre la arena.

Hoy todo el oro roído,
vuelto carbón
en mis manos,
suele brillar
porque lo limpia mi aliento
y no puede ser la verdad;
por más que al movernos
dirijamos efectos
iguales a ondas
en la piel primera del agua.

Las semillas de esperanza
que la lluvia lavó
me han crecido en la puerta
y cuando algún vendedor
tiene el arrojo
de cruzar la mirilla
y preguntarme noticias de usted,
dos margaritas se rompen
en un llanto verde…
dejando detrás un humo loco
que se dispersa en el aire,
grabando al huir
una voz sobre voces
de multitudes sacrificadas.

Mi imagen de mí
usted se la dio
como ofrenda
al cantante;
yo la esperaba detrás
de la gente
que regresa sin rumbo…
me había preparado
con mucha paciencia
para dar la impresión de saber
cuanto amor yo le tuve.

Ante la duda susurro,
no quiero dejar notar
la tinta roja
con la que vi escrito su nombre
dentro del libro de visitantes;
véame
y al verme hacerlo
lo sabe:

Vengo de lejos juntando
un rastro de tierra quemada
que lleva hasta la punta de una colina rota.
Omaral.

martes, 23 de septiembre de 2014

Topperware Lyric "The Books"



La gente corría sobre las líneas
queriendo encontrar un refugio,
para ocultarse de ideas enemigas
que goteaban minutos en un artilugio.

Ya estaban cansados de verse roídos y negros
los amigos que siempre vuelven a la luna,
no pudieron llegar más a pronto desde los cielos
y los detuvieron siguiendo la imagen de una duna.

Fue la tarde en que llevé
mi corazón
en topperware,
para lavarlo juntos.

Sobre la acera alguno de los dos extravió
el ticket del parking;
sobre los restos de aves que la nube mojó
inventamos el twerking.

Hastiados de creer, cuando acabamos de espaldas,
viendo en el techo del supercenter la primera estrella en salir,
decidimos llegar al fondo de donde bailan las aguas
y un patrullero –de nombre Yahvé- aplaudió cuando te hice venir.

Fue la tarde en que te llevé
mi corazón
en topperware,
para compartirlo.
Omaral.

lunes, 22 de septiembre de 2014

La pena la mató sanandola.


Hoy arde vestida de bronce,
se ríe tan fuerte
y tan aluzada
que hasta los ciegos
se alistan de noche
para imaginarla
vistiendo su luz.

Antes comió sopas frías
en platos sin lavar:
se daba al encuentro inocente
y al despertar perseguida
por culpas que no conocía
se fue quedando
sin besos de amor:

Su corazón lo rompió
sabiéndolo al rey
un desertor de la reina.

Y cuando cayeron las torres
-cuando el corazón de occidente dejo de latir-
pensando en la prisa
se hizo a la calle:
y llegó hasta el bullicio
llevada
por una soledad permisiva.

Se conformó
con lo poco que daban
de cuentos de magia en los cines
y nada supo negar
de las mentiras
que le dijeron
sobre su destino…

Jugaban con ella
los hilos del tiempo
y pensándolo amigo
dejó que un brujo probara
el ingrediente secreto
de sus esperanzas;
al aburrirse el malevo,
de nuevo al camino,
era abandonada.

Pasó miedos enteros
abrazada a cobardes;
firmó los acuerdos sintiendo optimismo,
creyendo a su vez que firmaba la paz…
y cuando quiso llorar
por los perros que eran llamados a caza
la indiferencia en su esposo
sumo silencio
y sequia de arena
en la garganta.

Ya todo aquello pasó,
en el reloj dan la seis de la tarde…
Hoy ya no viste
con pretextos prestados;

Tiene a su alcance el abrigo
de un hombre capaz
de sanarse por ella,
y sanarle
en el alma
cualquier vestigio de pena
que pudiera matarla.
Omaral.

viernes, 19 de septiembre de 2014

Si Dios sueña con carne; yo quiero dormir.



Ten un buen corazón esta noche, Dios.
Consuelame al dormir
a través de tus vientos…
quítame de la pantalla vacía
que aprisiona mi encarnación
de un mal Hamlet…

¿Acaso no te angustian mis rezos?

¿Queda algo en ti que pueda entender
-a pesar de los siglos
y las ciudades-
los miedos humanos
que despierta la noche?

Esta vez solamente
ordena que mis ojos se cierren
y si en el sueño te cruzo
-con la forma de luz
que los padres pretenden que tienes-
podré decirte
al mirarte
que no me despiertes aun…

Me duele tanto el insomnio
y tú bailas
de estrella en estrella
sin verme extinguirme.

Cuesta imaginar
que no te enternezcan las sombras
que van azotando sus almas
fuera de las droguerías,
donde ya todo ha sido robado
de las reservas de Valium.

La noche aquella
¿recuerdas?
cuando todo empezó
tampoco besaste la frente
de mi madre;
en ningún sitio te olí,
por encima del azufre,
la vez que el cristo en pedazos
lo encontró Pamela
oculto bajo su almohada.

Dale, Dios,
un chispazo de opio a esta noche…
colgado del hada
déjame que duerma.

¿Acaso no soy tu sueño de carne?
Omaral.

"Solo se trata de vivir".



Y a veces el aire se tuerce,
arrecia frente tuyo
llevándose en un segundo
lo que has plantado
en mil años.

Ya el agua no sirve, para saciar la sed.

Ya el sol no florece en la tierra
y al encontrarte de frente
con tu reflejo cortado
no puedes lograr
convencerte de ser…

Tiras abajo el camino
y a donde los mirlos no están
te entierras al pie
de un mar de neblina
sin querer salir;

Pero la estrella más buena revive
y con sus ojos diamante
tu corazón lo calienta…
con algo de nieve te toca
la punta de la nariz,
para guiarte
a través de lo que hay
entre la espada y la pared.

Yo sé que hoy parece lejana
la sala de estar
donde departiste sirenas
y canticos de corsarios.

Y es que habrá de pasarse la hiel
solamente siguiendo
al cabo de tiempos
que llevan incendios
lo mismo que lluvias.

Viertes humano
tu miedo
y valor
en cada acto que tocas;
este es mi abrazo por ti…

Escuché que Litto Nebbia lo dijo:
“Solo se trata de vivir”.
Omaral. 

jueves, 18 de septiembre de 2014

Deja Vu...


Nunca antes me pasó.

No pensé en imaginarlo
y suelo pensar mucho
en la manera en la que todo se repite;
hoy incluso me resulta imposible.

No podría haberlo prevenido.

No tengo referentes al respecto.

Podría ser que yo me lo inventé;
en una situación como esa
nada anterior existe.

El mundo se detiene
como nunca antes,
la novedad hace su imperio
y a nada se parece.

La sensación del miedo provenía
y se ajustaba
en un paradigma de tiempo presente…

Si tan solo alguien me hubiese advertido.

En ningún libro
de la historia lo leí,
fue una luz como ninguna otra
y no la conocía.

La primera vez
que algo, sentí
que, ya me había pasado
fue nacer por vez primera.
Omaral.

Mi poema de amor verdadero -lo siento- lo escribí en un piano bar.


Mi poema de amor verdadero
-lo siento-
nunca tiene coronas
ni castillos
ni hechiceros
ni dragones.

Le pone el fuete en la mano a Romeo
y a Julieta deslices
con extranjeros
-pintores maricas-
del puerto.

Es de musa analógica,
sin actualizar…
con riñas,
seducciones,
banquillos de acusados,
dolores de pecho
y soberbias;

Quiere doler
y que duela
dejarlo.

Se sube a un papel encantado
y replica infecciones sexuales
que contrae al volverse
un espejo…

Dice del orbe que es negro
y se raja en la piel
para lucirse de huesos
ante una tribu africana
que invoca a Elvis Presley.

Llama
-en el nombre
de las compuertas de ventilación-
al color blanco del fuego,
para pedirle ropa prestada.

Se gesta en un culo bien puesto
y abreva de tetas
de las que ponen
humor de cannabis…

Al firmarlo lo pienso
como a un actor sin amor
que en venganza transcribe
la soledad de la estrella.

Omaral.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

La belleza en un lugar que no es el paraíso.

“La singularidad de la situación, lo enorme del fenómeno,
y sin duda también el regocijo de haberme salvado, único entre todos,
cohibían mi dolor reemplazándolo por una curiosidad sombría.”

La Lluvia de Fuego.
Leopoldo Lugones.

En lo personal
-y como mi encanto
es motivo de horrores-
la belleza me pasa
a mí
cuando llueve.

Una bestia salvaje
detenida en simplemente mirar
y teniendo un divino
gesto de alegría.
No sé qué decir,
me vuelve ligero.

Cuando la ciudad me encuentra
con un rostro conocido
que ha faltado a sus promesas
y recuerdo que Borges, Jorge Luis,
ha citado para ellos la inmortalidad
…es la belleza.

Cuando el agua del río
es muy fría,
para un corazón
de uso tibio.

Los ruidos sobre ruidos
en la música expectante
y a punto de callar.

Cuando los vecinos
espían asustados
la inmoralidad de los amantes
habituada a las paredes;
el haz de gemido
en los parlantes
del eco.

Su voz al otro lado del mundo.

Los ojos sin patria
que vuelven del cielo
llenos de perdón
y pidiendo
por volver a darse al enemigo.

El cosmos estrellado
que cuentan los cuentos.
La energía
sin control
que no entendemos.

El sabor del sudor
y el sexo salado
sin complejos de higiene.

Las rocas
-Esas-
que son todas blancas;
una nota de más en el piano.

El secreto olvidado.
La verdad que se mueve.
Nada concreto.
Espacio.

El amor si es acción
y es violento…
no todas las canciones de Dylan
y todas las letras todas
de Fernando Pessoa.

El miedo,
la lucha,
la luz apagada,
el dolor
y el pasaje morboso
de emociones oscuras
que laten sin verse
en el sagrado corazón de Jesús.

Un golpe en el rostro.
Una cicatriz en el cuello.
Una risa arrugada.
La sombra de un árbol.
Una carta en pedazos.
La histeria irresuelta.
Un cristal ya muy sucio.
Un fantasma común.

Un deseo caliente
consumido en silencio…

La memoria del que agoniza
y la miel en la primera vez
del último aliento.

Podría seguir,
hablar de las cebras
y de los pactos malditos
que cobran fuerza en mi mano.

Sin embargo
la belleza sin turno es bastante
y me pide caer;
moverme de nuevo
para verla pasar.
Omaral.




martes, 16 de septiembre de 2014

Estaban Sangrando.

“Despertar el misterio es una locura criminal,
Tal vez una tentación del infierno.”
La estatua de Sal.
Leopoldo Lugones


Durante el oscuro
un rayo mostró
la figura del árbol
que revierte la muerte
contorsionando sus ramas,
para rascarle a la luna
sus pies fríos de madre.

Una piedra sujeta al camino,
un toque de luz en el agua.

El esqueleto del aire, una esquirla.

Y la mitad de un cien-pies
clavando mil huellas
en las raíces de un cable
telefónico.
Pasaban en televisión
las segundas partes de las primaveras…

Gigante el enano
cuidaba del interruptor
que encendía la menta;
cuando ya iba venciéndole
el sueño,
los capullos abrían
pidiendo atenciones
y un gol de penalti.

Con su insólito eterno
el reloj en los labios
sufría de rubor,
el mono con el sombrero
tiraba las sabanas
a los extranjeros…

Hacía mucho calor
y al llegar al portal del infierno,
con las lenguas ya en pasto,
no supimos
si era un niño
o una niña
el cadáver.

Quizá los ángeles
omiten su sexo a la hora
de ser asesinados.
Omaral.

lunes, 15 de septiembre de 2014

Hombre Lobo (Yo); Sonrío.



Sonrío
mucho más espantoso que tú,
por supuesto.
Sin el rubor de tu gracia al hacerlo
y sin pulsar;
pero sonrío.

Ya no como un niño,
ya no con el desdén
de mis soledades sensibles.
Sin volver esta vez
por recuerdos,
sonrío.

Por las lluvias locas
que mi pasión pareciera poner
sobre hojas en blanco
que buscan tocarte
y hacerte creer en la vida que cabe en un verso.

Sonrío por el ruido de pasos
que pasa a mi lado,
cuando en una banqueta
dispongo mis ojos
y doy libertad
a lo que sueño despierto;

Sonrío al recoger
mi ridículo intacto
de entre los públicos
que escriben ahora
a condición de mi voz de cobarde.

De imaginarte contenta
-Sin mí-
y de tu corazón
latiéndolo a él fuerte en tus labios,
sonrío de nervios.
Ya ves.

Y no soy muy bueno,
no estoy siendo amable.
No es que me anime
la buena intención
de los días que llegan
presumiendo importancia…

Tengo mi gas
y mis tiempos;
sonrío
por poder sonreír todavía.

Cuando alguien me rosa
y me pregunta
si sé la dirección a donde queda el futuro,
pienso en lo que realmente me dices.
En tu ilusión por saber
si aún la respuesta
esta soplando en el viento
y sonrío.

Después sigo leyendo,
paso del final
al inicio
y subrayo una frase:

Su visión del amor la hacía sonreír;

nada más.

Omaral.

viernes, 12 de septiembre de 2014

El amor fue nuestra canción rota de Rock And Roll.


Lo nuestro duró
lo que duran dos peces de hielo
en un whisky on the rock…

She tied you
to a kitchen chair,
she broke you throne, she cut your hair
and from your lips she drew the hallelujah.

Ya ves:
No cometas el crimen varón
si no vas a cumplir la condena.

Ahab, el capitán, navegaba tranquilo
en el circuito interior de pasiones
que le vestía;
el maremoto como una bestia dócil
acentuaba su pasos abriendo en dos cada copa
nosotros -presas del asombro-
no previmos que esa fuerza inigualable
legua a legua
se desvanecía, allá en la orilla,
como un cuerpo de arena.

Pobre amor llameando
de su propio fuego;
en una inanición de brasas (si tal cosa existe)…
sin que ninguno de los dos
buscará alimentarlo
con sus carne
o con sus huesos.

O vestirse del disfraz de sus escamas.

Como un crimen
cae el sol
y mañana es mejor:

A un millón de años luz,
aún tengo al sol
para besar tu sombra…

El novio del olvido
no esperaba
tanto resplandor.

Ligero de equipaje, sobre un cascaron de nuez,
hay cosas que te ayudan a vivir…
tenías un vestido
y un amor.

Y tenías los ojos de una puta diabla.

Ya el ahora no es un símil del presente;
el ahora es la vileza desafiante
de una risa siempre nueva
en una vieja fotografía
de nosotros que no somos.

Ahora no es amor
sino memoria;
una emoción
que solamente en el recuerdo
se proyecta emocionante.

Miras brava
y recubres el olvido de tus labios
en vanos besos de esperanza;
es así como lo comes al fantasma,
entre mi voz de relámpago
y tu eco disonante.

Soul and beach
is a yesterday.
It was gravity which pulled us down
and destiny which broke us apart
You tamed the lion in my cage
but it just wasn't enough
to change my heart.

¿Ves eso que está en tus manos?
No es versace, nena...

Y son más fuertes que el olimpo.

Es verdad,
yo le prometí hacer deporte;
pero era una mentira…
sin embargo yo no quiero un amor civilizado
lo que yo quiero
-Muchacha de ojos tristes-
es que mueras por mí.

I did my best, it wasn't much
I couldn't feel, so I tried to
touch
I've told the truth, I didn't come to fool you
And even though
It all went wrong
I'll stand before the lord of song
With nothing on my tongue but Hallelujah

Rumbo rojo,
lo perdimos…
su frecuencia aun visita
los oídos del demonio
y se le enfada una birome
al no poder aullar como los lobos:

Todos buscan su destino
y todo mientras tanto va encontrando su final.

Luciendo los tatuajes
de un pasado bucanero,
no entendí si ibas a ser libre
o esclava.
No entendí si fui tu dueño
o un borracho que pasaba…

We're idiots, babe.

It's a wonder we can even feed ourselves.

Omaral.
(Sabina. Cohen. Calamaro. Páez. Cerati. Dylan.)

jueves, 11 de septiembre de 2014

Dino, el loco sin monedas.



Cuando Dino
no era el miserable sentado
en el taburete sucio
de los comedores
sin clientela,
tenia cubiertos y vasos cerca,
llenos de manera exultante.

Antes tuvo
el gusto
por hablar de palabras ocultas
y hacerse ver
con ropas finas de tonos oscuros
en los aeropuertos…

Su alma lejos,
sin distancia,
iba a Gaza
y sentía
el parangón de la piel
con la lumbre.

Lejos de tener que saber
lo que era el tiempo,
revivía el hedonismo
y paseaba sin angustias
a través de los espejos
como un mimo de ficción.

Hoy es todo un perdedor
ante los ojos
lunáticos del pobre.

Le comparten con su miga
los parroquianos del abismo;
se le hermanan
y le alientan
con licores de mal gusto
los ángeles que fueron expulsados,
por Dios padre, de la vida.

Él lo sabe
que no tiene ya su estrella
y que es profunda
la fuerza de la sombra que le lleva.
Sin embargo con una moneda
entre sus dedos
poco a poco recupera un gesto
de sí mismo…

Y saluda al bailarín
y va
y reta al peleador
y se cubre con el sol
y se anuda de un gran pez.
Y se cuela entre los labios
de una caseta telefónica
a la que llama Azucena…

Es un breve itinerario
la existencia.

Bueno que él
ya lo sabía,
mucho antes
de haber soñado cualquier cosa.
Omaral.

martes, 9 de septiembre de 2014

El Futuro Fue Cerati.



No habrá antes
ni después.
El ahora quiebra el verso
con otra palabra…

Dulce el tiempo
hará el cielo en sus agujas
y de sus señuelos partirán corceles
hasta todos los olimpos
que una vez fueron un invento de los hombres.

Su paso en la tierra
dicta sueños de semillas en la luna:

En los campos de trigo
y en la ceguera blanca
de las sombras negras
se dispone el sol
como inseguro.

Del día
y la noche
se hará un tibio momento…
la sucesión de sucesos
será simultánea
en la habitación.

El más mínimo esbozo de él
como el ayer
será de injertos,
y como el futuro
vendrá
de un destino incierto.

La mañana de hoy ya no es,
es la tarde;
pero habrá de vivirla fundido consigo
cuando no haya ni cuándo.
Omaral.

lunes, 8 de septiembre de 2014

Probar las mareas.


La vida es una serie de pruebas:

Probar el deseo,
un momento de eternidad
suspendido en la prueba
de todos los tiempos…

Pruebas de miedo
y probar ser valiente
al reprobar las declaraciones de guerra.

(Manzana; probarse a prueba de dioses.)

Comprueba la culpa,
da prueba de inocencia
aprobando
la condena del crimen;

Si te duele el camino
prueba a volar…

Prueba el viento,
las salas de espera,
la fortuna del otro,
la ley del más fuerte.
Comprueba que ves
a prueba de espantos.

En ti prueba la cura;
como hacen los locos
al ir comprobando locura.

Ahora es ahora:
lo prueba el sabor que probaste
al probártelo a solas
un día del futuro.

Probar la temperatura
del siguiente paso.
Seguir el río de agua dulce
y comprobar la sal
de los océanos.

Probar a ser libre
y comprobar la prisión
aprobada en el nombre
de los probables fríos…

Dirás que has probado
tu corazón al romperse
probando cegueras;
pero la luz iracunda
de tu sangre al secarse,
tendrás que probarla.
Omaral.

viernes, 5 de septiembre de 2014

Otro; Bicho Raro.



Un día nada más; me fui.

Nadie volvió a tener noticias de mí,
como era entonces.

Me llamaban por mi nombre,
se encontraban conmigo
en cualquier lado…
me hablaron de aventuras
que surcamos juntos
a través de las estaciones.

Amablemente me dieron el pésame
de un muerto
que yo nunca maté:

Me estrechaban
y sus brazos al cubrirme
abrían desprotegida
mi memoria yerma.

Razonablemente era aquel rostro
y desconocía el equipaje.
Ellos al armarme
no lograban dar por cierto
que uno que no era otro
sino yo sin ellos
usurpaba mi lugar…

Yo no dije que no era;
de algún modo conocí
a aquel otro al que buscaban
y que había sido.

Atendía sus preguntas
y escuchaba sus nociones del lenguaje.
Sin embargo no era yo;
yo ya no estaba.

No he dejado un rastro,
el orgullo del que observa
hace ver el sinsentido
de mi desaparición
en mi presencia.

No sé dónde;
pero nadie sabe a dónde fui.

Quizá me decidí
por convertirme en este
que no sabe a dónde han ido todos.

Omaral.