viernes, 29 de agosto de 2014

Smoke This Shit Again.



El sentido de algunas cosas
es que duelan.
Que nadie logre recodarte
que el olvido llega siempre…

Su valor es advertirnos
que la piel que nos contiene
también dispone de nosotros
como el tiempo.

Cuando surgen las ventiscas
se revelan los cobardes
y es mejor quedarse solo.

Al ver los esqueletos
de edificios
que están por levantarse
en el corazón de la ciudad,
alego que el futuro
nunca es más que una fría sucesión de espacios.

Después
con medio día de bilis en el cuerpo,
resiento el intercambio de pasiones
contra un reloj desangelado
que de antes que yo llegara
ya colgaba sobre el muro.

Podría ser
que lo vital es entender.
Sin embargo hacerlo
mata un poco las dudas
y sin duda
deja de sentirse alegre
la alegría.
Omaral.

jueves, 28 de agosto de 2014

Un recuerdo en la calesita.


Se mantiene erguido,
es curioso
y adquiere ante el viento
la estampa de un loro cautivo.

La forma en que guarda
las manos en los bolsillos
denuncia que tiene
un recuerdo del mar
aun batiendo a tambor
sobre sus hombros
y espalda.

Que enigma caliente
la cicatriz en su cuello
y que implacables los juicios
de su silencio…

No lleva sombrero de loco
ni un saco con latas;
la fe la perdió sin la gracia
de los desgraciados.

Solamente está solo.

Siempre lo encuentro,
lo he visto esperando
en una estación de autobuses
de Guadalajara…
era el mismo que preguntaba la hora
un once de septiembre
y casi seguro fue él
quien me alcanzo una moneda
cuando estaba a punto
de perder mi primer viaje en tren.

Unas veces de abrigo café
otras veces
en mangas de camisa.
Tiene algo de estatua
cuando cierra los ojos
y ve que la vida pasó mucho antes.

Es lo que cuentan los libros
y lo que amordazan
las civilizaciones;
pocos lo sienten
y muchos al presentirlo lo evaden.

Para mí
es un recuerdo
de lo que en realidad
somos todos.
Omaral.

miércoles, 27 de agosto de 2014

Son solo los chicos.



Ayer me acordaba de amigos
y a todos los quiero,
sin tener de por medio nostalgias…

El loco
con su cajón de dar grasa.
El brizio, el bayo,
el illa y el cespe:
muchachos de barrio
saltando entre rejas
por dimitir de su propia experiencia.

Mi Viri,
tan delicada
y tan puta,
comprometida a casarse
con todos los hombres
que bien pudieran pagarla.

También pensé en Carlos,
el culturista sensible
que se aferraba a las cuerdas
de una guitarra cansada
de las canciones de despedida.

Son mis maestros en todo
y son mi secreto:
la forma de ver que tienen mis ojos.

Hice memorias
y brindé por saber
aun fresco el recuerdo
de todas aquellas calles
donde cubiertos de lluvia
nos hicimos al mundo…

Tantas peleas que perdimos,
tantos abismos a los que apostamos,
tanta vergüenza que nunca tuvimos.

Ayer lo contaba
y mi mujer hizo un guiño
como avalando mi marca en la historia;
ella también quiere al rata
al rafa
al vampiro
al cacheton
y al difunto.

Nuestro Ulices
y ese touch de raíces
en sus gafas de ver…

De tantos olvidos
me llena el tiempo;
pero ellos se quedan
y fumamos lo que quemamos entonces
riendo como nunca.

No siguen siendo los mismos,
ya mucho he cambiado.
Sin embargo su voz al volver
es un desafío  
que aún me emociona.

Terminado el reinado
del miedo
ahí estaremos nosotros:
mucho más bellos que nadie,
cargados de anonimato…
naufragios.

A veces me siento un traidor
y lloro de ver
cuan blando me he vuelto.

Omaral.

martes, 26 de agosto de 2014

Bajo los efectos del ideal de la fe.


“A veces de cualquier manera,
por el camino que sea,
el boludo soy yo.”

Marcelo “Cuino” Scornik.

Si existe Dios
y existe el paraíso
cuando yo llegue a él
o ahí…
cuando muera.

Cuando detrás del mito de todo
la realidad fuese nada,
pido se me declare coactivo
-y creyente-
de las ficciones humanas.

Cuenten de mí
que fui un chico sin par
y emulo de San Agustín…
me interesaron las calles,
el devenir de las noches
y el decadente universo  
que echaba humo en mi esquina.

Sepan de mí que a los nueve,
como primer estigma
me desgarré por amor
y para mí fue excelente
representar a un maldito
mientras que me cantaban
el cumpleaños feliz…

No duden
cuando se enteren
que años después
y borracho,
cumpliendo condena
y mis trece abriles,
aspire la raya primera 
de la carretera.

Y que bien me sentí,
y que fuerte que era
y que listo que estuve
y que re entumidas
se me quedaron las muelas.

Ya nada volvió a ser igual;
pasé de los juegos
al calor de un motor
en una mujer muy mayor
que me leía el diccionario,
para explicarme las letras
de un tal Serrat.

Adolecí en su cuidado
y manutención.
Ya convencido de culpa
podía robarte un reloj
o la alcancía de tu madre…
más de una vez
algún maricón
me llevaba de fiesta
y yo ponía su salao
a endulzar en mi boca,
a cambio de diversos polvos.

Consumí mis insomnios
cocinando cristal
sobre latas de Coca-Cola.
Mi primera palabra en un muro fue <<vena>>
la escribí con agujas.
Y cuando en mi alma hizo frío
la receté con un mandrax
y una canción sobre el diablo
que cantaba Frank Zappa.

De ahí en más al desierto,
me pasé los inviernos
sin compañía
y caminando espejismos
bajo la brasa de porros
en los que quemaba marihuana hidropónica
que me rolaba un rey mago en camello.

Me hice lector de sucesos
y entusiasmado
por la parte de tierra
que había en los fantasmas
me comí una familia de hongos
al pie de un acantilado…

Probé por probar
la florida fuerza
de los peyotes del norte:

Alucinando vi a Cristo Jesús.

Sin embargo fui bueno,
no me deje seducir
por le eléctrica fuga
que ponía Paul van Dyk en el ácido;
una vez que lo supe
-que la gloria era eterna-
no volví más a un after
ni a meterme una tacha.

Digan que tuve fe
y un principio.
Tan solo me queda esperar
que Dios ahí este
cuando yo llegue al cielo.

En tanto yo pago,
la merca,
el whisky
y las putas.

Omaral.

lunes, 25 de agosto de 2014

Tu valor será cuanto me cortes.



Vales
lo mismo
-Y más-
que la luz radiante
de algunas mañanas
aun sin revelarse…

De tan morena que te estas
eres justo el colmo
de los rayos solares
y lo vales
que me queme a fuego manso,
mientras somnolienta
viene a mí la calle.

Vales la emoción
de estar muriendo
y esperando
en una sala urgente.
Los hombres que se duermen
en los brazos de la tarde
y los fusiles en gavetas…

Mi angustia vieja ante lo nuevo,
la errata de los dioses en el tiempo.
Que me pierda de perder;
vale,
que lo vales.

Vales tú por mí
y por todas ellas
que nunca fueron tú
porque tú eras ella:
como valen las corrientes
al marino,
vales esta letra
y silencio.

Cada punto suspensivo,
mis monedas,
las hojas en blanco,
el horizonte prisionero en el pintor,
la luna esclava  
en las mil y una noches
de Bagdad...
las respuestas a las cartas
de un soldado que ya yace
en un circo
y la paloma de Andrés.

La batallas,
esta vez contra el aliado
y el cinismo del que marca
los puntos de salida
sin retorno.

Vales que me mude
y poner tu hogar
en nuestro próximo destino:

Y el café tostado…
tantos telediarios
y los desayunos.

Que ganen los buenos
y la “I” latina;
que uno
sumado más uno
sea una resta.

La aniquilación
de los dragones
y el derrumbe
de mis flechas…

Vales
-lo siento-
que tantas veces
yo mismo me suponga sin valor
y me estremezca
en mi devoción al miedo.
Omaral.

viernes, 22 de agosto de 2014

No quisiera morir sin poder.

“Me moriré un poco, quizá mucho.
Sin apasionamiento, pero con interés
y, finalmente, cuando todo acabe
me moriré”
Boris Vian.


Tú puedes.

Descuelga de los mundos el orbe
y encausa tu apetito
en el vagón de la duda,
accede a sentir desazón
y no vuelvas
por aquello que un día
repuso que tú
-que no tienes nombre-
habrías de vivir en presencia
de algo.

¡Yeah baby!
¡Yeah baby!

Tú puedes.

Y grita sobre los muertos injurias,
sobre los ricos calumnias
y sobre el banco de semen
propón un tratado
de natalidad
que no admita
usuarios siniestros de imbecilidad
al servicio de lo que es espontaneo.

¡Yeah baby!
¡Yeah baby!

Tú puedes.

Rompe el espejo.
También el ambiente.
Y también
la ley del destino…
graba con la firma del fuego
tus cartas de amor
y restriégale al surfer
lo pasado de sal
que le queda el caldo de cultivo.

¡Yeah baby!
¡Yeah baby!

Tú puedes.

Y salta del suelo
por las ventanas.
Suicídate un poco,
alucina con agua,
descompón el compuesto
en cada parte de ti
que haya sido heredada.
Denuncia la falta
de criminales decentes
y dile a quien quieras
que mucho mejor que querer
es poder
y no hacerlo.

¡Yeah baby!
¡Yeah baby!

Tú puedes

Renuncia a tus sobras incompletas
y compadécele al dealer
que se morrea con la chica
que nunca dice que no;
escribe en su anuario
-y en el inbox del Facebook-:
<<que bien que se esta
sin un madero en el ano>>

¡Yeah baby!
¡Yeah baby!

Tú puedes.

Y dales con saña,
que ningún adjetivo te ciña.
Nada te guardes,
el sentimiento de ti
es presentimiento del otro:
con tirachinas a las patrullas,
con devoción
a tu orfandad en la luna…
innecesario de nada
superpoblado de todo.
Tú puedes,
no les creas…
llámalos, tú, cobardes,
ellos,
te dirán mentiroso;

No les alientes,
disfrutan vulgares
de las mediocres maneras
de sus proyecciones.

¡Yeah baby!
¡Yeah baby!

Que no te confundan,
no estas sobre actuando…
la belleza es posible.

Vamos. Tú puedes.
Omaral.

jueves, 21 de agosto de 2014

Revolución otra vez -una vez más-.


En un mundo de colores,
también negro…

También en el amor
la ceguera
y egoísmo:

La suspensión del tiempo todo,
por un hilo en el reloj
que se consume
distendido.

Yo, es por crímenes de guerra
que aun despierto sin saliva.
Sin embargo nunca hice prisioneros
ni colonias;

Tantos otros,
motivados por la gula
y el vacío que carcome,
sus delirios los derraman
con la prisa…
sin sentir en lo que piensan
es que le tejen
sus derechos al capricho.

Y aquel sol que tanto brilla
se idealiza con los sueños
que se extinguen
cuando sale a penas.

Mira el mar,
su corazón de restos.

Pasa el viento
y su millar de rumbos…

Esta rabia
es un vuelco de pasión
y de su fuerza entera
parte mi flaqueza
a encontrarme.

<<te lo dije>>
Me lo dice
<<tantas veces>>
Le contesto.

Queda vida
es lo que queda
y otra vez -una vez más-
son sus garras en la planta de mis pies…

Son sus siglos
de realidad incierta
los caminos que quiero seguir.
Omaral.

miércoles, 20 de agosto de 2014

Pequeño Slipped.


Mira pequeño,
sería lo mejor
que nadie te salve;
que a nadie lo lleves…

No tratan de eso
las gotas de lluvia
humedeciendo los muros
de las salas oscuras que muestran
en televisión:

Una vez que tus dedos se rompen
al empuñar un cuchillo
ya no es ficción
la inocencia violenta
que te tomó en un descuido.

Por siempre querrás
lo que dura un instante;  
pero nadie es tu dueño
y al bajar por el túnel
restos de fósforos
recrean una maleza
guardada en las hojas de un libro.

Tanto quema la cara de la cruz
en la moneda.
Tanto dura el vórtice
donde te quedas mirando
en busca de una clave.
Pasa cuando sueñas
y el salvaje clima de la calma
electrifica la corriente de aire norte;

Sientes que algo viene
y no logras sentirlo…
huyes de la luna
convertido en hombre,
metido en tu papel
pequeño.

¿Quién escribirá
tu ejecución
justo ahora que amanece
y todos hacen por hacer
lo que no harán?
Omaral.

martes, 19 de agosto de 2014

Fe nueva en el viejo lexatim.



Una mañana me aburría de escribir;
no me entusiasmaron,
más,
ni el coto privado
de la vida de nadie
ni el calentón de una musa colombiana
sobre los papeles de aluminio que quemaba.

Sobrado de todo
arrimé sobre el borde del espejo
mi tazón de café,
renuncié,
y al hacerlo caer
yo ya entraba
en un negocio vulgar
donde vendían libros rotos
y portadas perdidas de discos
vintage.

Un amiguete cabrón
del que –aposta- me olvido su nombre
marcó tres veces al móvil
y preferí no atender.
En un mensaje de voz
decía poder meter un sponsor
durante el programa
que pasa a las diez
por Galavisión.

Me censuré de su agrado,
caminé
y caminé,
ya me arrancaba los pelos
ya me comía las uñas
ya le llamaba a mi padre…
ya me picaba la muerte
en el pantalón;
pero de pronto
la luz luminosa de un letrero apagado
recompuso mi rumbo
y dictamen:

A falta de aire
y control,
¡bienvenida sea
la medicación!

Yo quise ser feliz
en la voluntad de Dios,
prosperar en mi diatriba
contra el tiempo
y formular mi origen
sin los hechos de deshecho;
pero la inflación cuasi humana
de mi humanidad
se perdió en una carta
que quedó marcada
en un mazo de baraja española…

Cuando el ojo de las cosas
se movía,
sin poder quitarme de la mente
la carta de vinos del Celler de Can Roca.
Una voz que no me hablaba
discutía
con cualquiera
-y no conmigo-
que por dentro
da lo mismo ser iguales…

Mi entusiasmo, como humo
en la boca
de demonios convertidos al dandismo,
fue la gota
y el consuelo
cuando Angie abrió su escote
y en la media luna del sostén
no había nube de regreso al paraíso.

Rotondas de ilusión
y amor de kalitmoxo,
fue un mal día
para mí
cuando me aburría
de escribir.

Nunca más ahora
con mi nueva fe en el lexatim.

Omaral.

lunes, 18 de agosto de 2014

Yo, como Juan, nunca fui escrito.



Sigo leyendo:

<<Desde el piso catorce
un imitador de Chaplin
hizo primero caer una hoja
y una vez
arrojado él mismo al vacío,
repuso oportuno citar de la biblia
a Mateo…

Después del conjuro
que sobre su ser
Anastasia presiente,
ha decidido culpar al estado
y la falta de pan
que se acumula en la mesa
es mitad el destino
y mitad brujería;
según la hoja de vida
con la que busca trabajo>>.

Yo me salgo del libro,
por un momento me fijo
en el intento del mimo
para ocultar la resaca.
Dan las cinco con menos diez,
lo mismo gritan los infantes
que duermen las parejas de paisanos
sobre el pasto.

Es un lindo parque,
entre seis esquinas abiertas.
Bajó una tarde
muy soleada
y
yo,
sin interrumpirme
con el ruido de las aves,
sigo leyendo:

<<<los reptiles mudan
de piel
y un estudio antropológico
auspiciado por Disney
revela que las hadas no existen
ni existieron…

Al caer de boca
en una barranca
fue que Borrachito
se quedó sin dientes
y se cortó la mano…

Cada vez hay menos planetas
para poder escaparnos
y recontinuar la marcha
de nuestra conquista…>>

No hay noticias sobre premios importantes…
los estrenos de los cines
van de viejos
y las plataformas
de energía nuclear
ya no gozan de prestigio,
esto es la ruina.

Sigo leyendo:

Ahora sé 
que en realidad nunca fue escrito
aquel recuerdo
del que ahora sospecho.

Omaral.

viernes, 15 de agosto de 2014

Que prefieres mi amor, a nadie lo cuentes.


Que nadie lo sepa
que yo conozco
los dientes tuyos
que me ha ocultado en los hombros
Don ratoncito Perez…
Desmitifica lo osado de mi pasión
si se trasluce desde la noche llena
hasta tu pubis amoratado.

Guarda,
en la luz crepuscular
de tus ojitos tres D,
un diminuto lunar
que se te fue de las manos;
y si un día lloras
-llorona-
mejor que se nublen
las pistas de semen
que hice pasar
entre tu voz
y un bullicio de estrellas mareadas.

Diles que no,
que nunca de tu cadera  
disimulé
la coordenada
donde ocultabas los cables
de mis demonios;

Para darte a comer
de distintos venenos
en una sola manzana
juraría que hace falta
reseñar esa tarde
en la que nada pasó
y nos pasamos el tiempo
comiendo del otro…

Negar,
es preciso negar
lo que de nosotros se viene
cuando llega la lluvia:

Bajo el azul intemperie
un momento que viaja
hasta privar del aliento
a una niña desnuda
que se auto-explora
mirando a la lente.

Mejor que la lucha
entre nuestros maúllos,
será olvidar…

Lo que vivimos
no se los cuentes;
yo no sabría que creer
si me contaran de un par
unido por la cintura
y que camina teniendo por frente la espalda.

Omaral.

jueves, 14 de agosto de 2014

Ser otro y Ser... No More.



Miento,
no soy;
digo siempre
honestamente
qué quiero ser.

De tan posible
cuando me encuentran
yo ya lo he sido
y no puedo serlo…

Justo adelante
he de impactarte,
creerás que vuelvo
y me habré ido
a donde tú estas.

Toma tu fuerza,
la que yo tomo
también de mí:

Ser otro,
para ser yo mismo
en paz
(como escucho decir
que dijo Octavio).


Omaral.

miércoles, 13 de agosto de 2014

Todo acabe y haya whisky.

Bebamos whisky.

Que los amigos caídos
de la calle,
y en batallas sin legado,
conozcan un sitio mejor
donde algunas islas quedan
para ver el mundo verde…

Hagámoslo en el nombre del olor,
para pagar el valor
y no el precio
de las cosas incosteables.
Por el último deseo
de un squatter
que se arrastra desde Glagow
a Edimburgo
buscando puntos blancos
en las uñas de la mano de Paola.

Bebamos whisky,
y brindemos 
con mareas…
replegando la fortuna
de los ganadores
y viendo al sol seguir
hasta perderse.

Bebamos whisky,
sin reparar
el patrimonio de locura
que hay sembrado en los jardines
del palacio;
obedeciéndose el misterio
de esas sombras que delinean
la mortalidad
de un ángel seco.

Bebamos whisky,
para saber
el gusto de la tierra
por el tiempo,
para volcar
el curso de la historia
en una palabra
sin ecos
ni testigos…

Hagamos penitencia
contra una ventana
y que afuera llueva;
firmemos la postal más evidente
y enviémosla de nuevo
hasta una nube
sin destinatario.

Para probar el humo
como a un fruto.
Por mirarnos a los ojos
como un dueño
uno del otro.
Para resentir la herida.
Por saber si habremos
de abrir en dos los mares.

Bebamos whisky
por la lágrima caída
sobre la cocaína,

Y para ver el fin del mundo
un Johnnie Walker.


Omaral.

martes, 12 de agosto de 2014

De la soledad, ya recorrí el camino.


“sabemos que nuestro ser es siempre sed de ser ‹‹otro››
y que sólo seremos nosotros mismos si somos capaces de ser otro.”

Octavio Paz

Bien, Soledad.

Mira sus manos
no cabes ahí…

Ingenuo,
me dices.
Cínica,
dispones
un augurio de cemento.

Yo sé que has tejido
tu nombre en mi voz
y a mi palabra
los días
que vienen atados
a la mañana.

Sin embargo en sus ojos,
lo ves,
cada absoluto momento
no teme
de profecías…
con el escote
arando la mirada de los pobres,
se contenta y quema el tiempo.

Cuando hace día,
y cuando hace noche,
ella me regala 
con un corazón recargable
que no descansa
y que va constante
a donde respira.

Tiene todo
puesto en mi
un tacto suave;
No me siento solo,
no,
y te abandono soledad:

Tantos te siguen.

Querría pensarte;
pero es que siento
que ahora soy otro
y hace calor
y hace poesía.


Omaral.

lunes, 11 de agosto de 2014

Diga no. Usted. Muy fuerte.


Diga usted que no,
cuando le pregunten si lo sabe.

Cuando lo persigan
para decorarlo
con medallas de latón
y banderines…

Si lo piden
como testigo
de un milagro
usted diga que no:
que Caín, como mucho,
solamente fue su hermano.

No a cambiar el rumbo
de los vientos del norte,
no al rescate de los desvalidos
y no a la gloria.

Diga no a su derecho
de lamento
e hipocondría…

Si le hablan una tarde
de los muertos
y quieren que use usted su sangre,
para devolverlos,
dígales que no
con gracia;
que un muerto es imposible
y mejor no molestarlo.

Si le vienen
y le dicen
que la dicha queda a punto
de venir mañana,
por vergüenza dígales que no…

Tenga usted los ojos ocupados
en mirarse por adentro
algunos planes;
imposibilítese las manos
enredándolas en agua.

Tenga todo el cuerpo de rodillas,
venerando el escondite
de la vida…
diga usted que no
a quien la sigue buscando
donde cree
haberla encontrado.

Omaral.

martes, 5 de agosto de 2014

Feliz en tu fiesta Negra.

Qué pena
–y cuidado con lo que diré-
ser poeta…

No tener
más que trucos malos
y evidencias invisibles
de una vida
que yo he visto desolada.

Hoy querría
yo poder;

Convencimiento
para hacer que las floristas
huelguen todo
y exclusivamente vayan dando girasoles
a las niñas que se quedan
con los ojos atrapados,
persiguiendo los caminos
que se anudan entre sí.

Pido auxilio
y elegancia
y espectáculo
y vehemencia…
que los arboles
conduzcan temerarios
en un mar de vientos,
que al cogerse del sombrero
un dandi oscuro
abanique para ti
un pañuelo morado
con su nombre escrito
en letras color plata…

Sírvase la tela
para hacerle pieles
a tus lacrimales
cuando haya desidia.

Fiesta
y ruedo.
Mar abierto
y tentación.

Un besito rocanrol
y mi mano
con tu mano,
en defensa
de un culpable.

Uno a uno
treinta y un deseos
de perdón
y de memoria…
ver el cielo como abre
y como cierran las ventanas
nuestros ángeles desnudos.

Más yo pobre,
acodado en mi condición
de miserable.
No tengo
hoy
en tu festejo
ni descifrado el paradigma
de los peces voladores
ni la luz
de punta doble
que vendían en un bazar
de San Francisco…

Solo rezos,
solo eso;
pedir con uno que tú creas,
soñar después que si al final hemos creído
no podría dejar de ser posible
el pedazo de luna
que tu mojas en café.

En fin mi amor,
yo querría darte más.
Mientras tanto,
si algo vale,
ten la vida
como me enseñaste a imaginarla.

Omaral.

lunes, 4 de agosto de 2014

¿Como hace para dormir, Levine?

Le va bien;
a Levine le va muy bien.

Su corpulencia completa
como un motivo playero
metida en una canción
del verano…

Canta
-tan bien-
de una tarde
en la que los ojos morados,
de ella,
lo distraían
de las turistas
que tomaban el sol en la arena
y contando amonites.

Es todo un buen chico
y luce muy sexy
en su estilizada
pinta de gran inocente;
pero algo le dice
que su sentir es profundo:

Las cartas de amor que rompió,
las imágenes viejas
que encontró en los museos
y hasta el dibujo torcido
sobre una ventana rota.

A donde quiera que anda
lleva en DO con sordina un citar.
Y cuando el calor adormece
cita –él, muy piola
y con coros de viento-
una frase de vida
que un día leyó en “selecciones”
y que ahora le suma followers
desde canarias
hasta el coño sur.

Tiene completa la zaga de un comic,
sigue la dieta del verde
y el tantra gurú de la moda;
cada alimento es sagrado
si ha sido sembrado
-o perfeccionado-
orgánicamente…

Y Levine va muy bien:
su chica -masterpieces hit the low - lo adora,
sus camisetas se venden,
en los festivales de cine
lo invitan;
se conecta por WI-FI
y además puede hablar
en el nombre
de un desfavorecido sector
con intensiones penosas.

Adoran su estilo medido,
el susurro confeso;
su histrionismo
en función
de conservar sin rayones
la esperanza perdida…

Celebrities young match
sin haber mordido el polvo,
con retractos de suerte,
sin heridas de huida
ni visiones de guerra.

De su egoísmo,
domestico y manso,
recata la duda
y conecta tensión digital
con niñas
que imitan el aspecto cansado
de una mujer que ya nunca serán.

Trasnocha
y va trasnochado
con los ojos abiertos
mirándolo a él.
Así mide el impacto
de una sonrisa a medias,
entre travesura
y entre seguridad.

Hoy que inicia semana
-y ya teniendo
en su dedos
al fuego del alba
como semifusa-
le ha venido una letra
de un amor que no admite más opción
que la clausura sexual
de un fin de semana en playa del Carmen.

Pantalones de descanso,
camisetas de servicio,
americanas arrugadas
e inscripción
en aquello que duela
de la temporada HBO…

Corte-tendencia
de cabello
y la barba de moderno,
datan de siglos futuros
y son testimonio
de que existe un cielo
donde los niños bonitos
reciclan
y sienten
lo mismo por igual.

Solamente su público pide
otra canción
que no lleve
nada además del propio dolor
que propiamente aparenta;
a fin de sentir
las cositas buenas
que tiene
hacerse famoso….

Como ha ido cayendo en desuso
el rigor
y la fuerza, en la actitud,
a Levine le va bien;
le va muy bien.


Omaral.

viernes, 1 de agosto de 2014

Viernes.

No quiero morir
de un golpe todo…

No por un ataque al miocardio,
no de un disparo en la sien,
no cuando un arrojo violento
de dudas
me empuje
por un acantilado.

Quiero irme quedando,
igual al otoño
despedazarme de a poco:

-El amor
lo que quiere
es que con la misma fuerza del odio
se haga sentir la ternura-

Por ello
desprenderme de mí es mejor que seguirme;
que un día nomas
sin aviso
de gracia
o desgracia,
al ir recorriendo las calles,
mi cuerpo sirva de miga
e ir con mis restos
confundiendo mi rastro.

Da igual
si cae primera la oreja
o el pulgar
o una pestaña
o mi mísero ombligo…
lo mismo me da
que lo primero perdido
sean mis ojos.

Parte por parte
necesito
olvidar
yo quien era;
de esa manera quizá me complete
como un sencillo pedazo
de algo más bello.

Omaral.