jueves, 29 de mayo de 2014

Toma, Cielo, este vals.



Ábrete cielo
sube ya el telón
y deja verte.
Ahí con esos ensueños que tú guardas
construidos en tus manos
por los ojos de una patria al maldecirte.

Ya no impidas los caminos
para toda esta gente
que en tus puertas se amontona
suplicando
algo en pago de sus esperanzas.

Confinada a ti la voluntad de los rebeldes;
no me digas que es así
cuando crujen en los manicomios
los olvidos
de las mentes olvidadas.

Sé llorar aunque no llueves
y sé también
que nadie queda en tu interior.

Mundo oculto,
nube azul,
paraíso perdido,
lagrima blanca,
dios ausente…

Sucursal baja
de la marea.

Desde el Himalaya
-En el aire-
-Cara al fuego-,
merodeando las casas de asistencia,
entre Oslo
y la quebrada
van a ti con sus encantos
las pasiones
y los sueños
de esos hombres que en edad
cruzan el campo
silbando melodías naturales
con la boca muy seca.

Entre tus ladrillos
y el pubis angelical
de las persianas
pasa el orden de la libertad
y te lo llevas;

Queda solo
sobre puntas de arrecife
y horizonte bajo niebla.
Nos lo ocultas
en la orden de buscarlo
dentro nuestro
y dentro de otro.

Aprende de los presos que te miran,
del aliento que te lanzan los suicidas
y de los poetas cuando afirman
haberte delatado
por ser pobres de verdad
y no tenerte.

Hasta el río anda
con su exilio
el desertor
y donde quedas…
no eres pan
no eres luna:

Pérgola donde el sol
se rasca la espalda,
techo del cadáver de la vida.

Pártete en estrellas
y deja pronunciar
nuestra creación entre los cosmos…

Cáete abajo cielo,
cáete arriba.
Socorre este espesor
que se apodera de nuestra transparencia.

Dime si no escuchas
el rumor de hojas secas
y su paseíllo cuando crujen;
al lobo
que adelgaza su hidalguía
merodeando en los desiertos
como un ángel que ha caído
para levantarte…

A Paloma
A Dante
A Santiago
A Inés
A Christian
¿Cómo harás cuando con ellos
tengas voces
y no te sepas ese miedo
del que nos protegen
al tocarte?

Dale, cielo,
escucha.
De aquí abajo
se nos cansa ya el amor
de tanto tener
que hablar bajito.
Omaral.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Clima ó nostalgia la que evoca tan bello texto que hace querer romper las ventanas, alzar la cabeza, tomar aire y valorar todo lugar al que nos transporta tan grande creación

Carlito