viernes, 28 de febrero de 2014

Today... "Gonna start the revolution from my bed"


Hoy es un día en la tierra,
bonito,
con gobiernos corruptos,
derechos que penden de un hilo.
Gaviotas oscuras que anuncian
abismos concretos.
 
Aun sin salir el sol
me he despertado cantando,
feliz por mi sangre infectada…
hilarante
por los adjetivos
en los que puedo quedar bien plantado
cuando rio
muriéndome de la risa.

Hoy la sed
la sacio con agua
o igual chupando una piedra;
incapaz de dar por resuelta la civilización
me civilizo…

Me ato los cadetes,
rompo en carne mi clausura
y me decanto en mi reflejo sobre la fachada de los automóviles;
sin dar marcha atrás
voy adelante.

Adelante del tonto,
adelante del cursi…
delante de mí
y de tantos otros
que en secreto ruegan por no ser como yo,
para parecerse a mí,
sin tener hoy
y aquí
mi día.

Que entusiasta me siento de dudas,
de mi falta de prisa,
de lo bien que reacciona
mi vista perdida.
De mis manos flotando
como haciendo de aletas ornitorrincas.

Ya es hoy aquel día
y las paredes asienten
y no se vienen encima;
siguen erguidas como soldados heridos…

No me sofoca el calor
ni me pervierte la angustia…
asienten también los muertos,
para ellos también
hoy hay en la tierra otra vida.

Algo sucede
o la brisa de algo
me deja oloroso…

Alego a la policía
por declararme culpable
de un crimen que no cometí
-Ya es usted inocente-
me dicen
y por los sobacos me llevan
a dar de sentir a los dioses paganos
de mi canción favorita:

Hoy ya nunca más
temeré del futuro
ni he de irme huyendo de ayer.

Por ello al tiempo le digo llave,
parcero
y
¡ave María!.

Omaral.

jueves, 27 de febrero de 2014

La era madura de un joven no es más que basura.


Cuando era chico
-mucho más joven que ahora-
enfermaba;
algunas veces de tos,
en otros momentos de miedo…
y hasta de algunos piquetes de alacrán
salía apenas librado.

En general no me moría.
Me rompía un brazo,
me atropellaban un pie,
me destrozaban a golpes el cuerpo
y aunque quizá
sin decirlo
se me daba
en ocasiones
por muerto,
yo no me moría.

Me levantaba otra vez,
aseaba el rincón donde mi vomito estaba,
decía mis oraciones,
jugaba a hacer gracias
estando al alcance de la mirada de mis hermanas;
a mamá le dialogaba la vida
y vivía…

Todo así:
sin saber gran cosa
de donde tenía el esternón,
el apéndice
o las vías urinarias.

Hoy soy en algo mayor
que aquel crio,
mi memoria adolece
y no de malos recuerdos;
le duele no recordar
por ejemplo
donde ha quedado el remoto,
las llaves.
Mi zapato de gamuza azul marino derecho.

La rodilla izquierda me cruje,
las pelotas de juego
me parecen un comando armado
que atenta contra mi paz.
De noche se me va el sueño
a mis sueños
y soy un insomne
que fuma enganchado a Kosovo
o a cualquier cuna de horror
en el mundo mundial…

Respiro y duele
el aliento perdido,
hago comida
y degusto no haber podido comer durante horas.

Si me emborracho
me embriaga la sensación
de estar a punto de reventar en pedazos;

Ya ni siquiera veo rayas
en el espejo.

Con treinta y un años
mi cuerpo me dice que diga
que más enfermo ya he estado;
pero no más viejo.

Omaral.

miércoles, 26 de febrero de 2014

Ghost.


La cava de esa casa
hace tiempo
nadie la visita;
sirvió durante noches prolongadas
para refugio de pensadores pensantes
que pensaban en formas
de no discriminar las partes de ellos
más discriminables…

En teoría
afuera sucedían acciones inaceptables;
en los hechos
las teorías imposibles
eran aceptadas sin ningún disimulo.

Algunas noches
hasta allá baja un fantasma,
hace rechinar las puertas
cuando nadie escucha
y como se ha escapado de un libro
por tanto
no deja más huella
que una soledad tiritante
que no sabe abrir botellas de vino
ni quitar las telarañas de los muros.

Sin embargo
y en otro extremo de la calle,
Lucio, Tilín y Gaviota
son una pandilla de a tres
que suele hacer guaridas
en los mundos abandonados por el sol.
Creen en las historias secretas;
pero también en consecuencia
algún desprecio
encarnan en ellos
por los habituales de la oscuridad.

Y el polvo sobre los muebles abandonados
y el último estigma de una rosa seca en el jardín
y toda la luz de las películas viejas
los hace sentir
como un colectivo de Indiana Jones
al servicio del descubrimiento táctico
de vidas pasadas.
Por voces perdidas entre los estantes.

Digo todo esto
como quien quiere colgar de un clavo una estrella;
delicado por cuerpo en lo tosco de las almas.

Mañana el vino mejor se hará vinagre,
los fantasmas resultantes
del deterioro
vivirán vidas a medias
con los visitantes.
También cuando hoy se pase el trío inseparable
se hará tan grande
como grandes sean los caminos
que tomen
buscando en ellos tiempo;

Otros tiempos.

Omaral.

martes, 25 de febrero de 2014

Jeliza-Rose ríe con Dickens; lo hace reír.


El colectivo de vecinos
vino ayer que era lunes
a denunciar el extraño olor
que salía de mi cocina
y se incrustaba en sus narices
como algo visto
que existió por todos;
pero nadie sabe decir lo qué era…

Me reprochaban el encierro
y la poca luz de ellos
que yo dejaba entrar
hasta el aposento de mis soledades:

Tú te reíste
no supimos a cuenta de que;
pero tú te reíste.

Durante la tarde
en mi sien se sabían ocultas
estrellas tan lejanas
que dolían
como un corte
hecho a lo largo de mi piel
con un anzuelo;

-¿Cómo podíamos
vivir tan indefensos?-
Pregunté
y tú te reíste.

Llegó la prisa,
se fue el consuelo
de las agonías todas…
la nariz de la luna
no servía
para querer ser mordida por los lobos
y Julio tan muerto,
sin moverse de lugar.

Te reíste de mi visión nocturna,
de mi cuerpo semidesnudo,
vestido con calzoncillo
y calcetines rotos,
mientras fumaba
hablando con las manos
en un mísero azulejo de la bañera…
de mis ríos inacabados,
del silencio
que al llamar al sacerdote
me salió como respuesta.

Yo quería saber
porque a nadie le importaba
lo que para mí era importante;

Como hacia toda esa gente
para reponerse
de sus propias palabras
¿cuándo?.. si están dichas a destiempo.

Tú te reíste
y tanta fue tu risa
que yo mismo me reí
mientras lloraba.
Omaral.

lunes, 24 de febrero de 2014

Sin irnos; Volviendo siempre.



"Don’t look back into the sun
Now you know that the time is come
and they said it would never come for you"

The Libertines.




viernes, 21 de febrero de 2014

Leyendo para otros.

*Gratitud y respeto a los amiguetes de Flint!







Fotos de propiedad
Flint!

Febrero 13 año 2014


Pase -mire usted- a quien siente el amor.


Y el corazón que se ha de romper
que se rompa.  
Que falto de pulso
latigueando su sístole
reconozca en vivir
una breve muerte
que vive en todas las cosas
una vez que el verano
no duró eterno.

Quien sea que me busque
me encontrara sin encontrarme perdido;
confundido entre las personas más habituales
a un campo de tiro sobre copos de nieve en plafones…
la verdad fue lo que no escuché jamás decir a nadie:
cualquier dote de espanto
es el mundo también
y hoy sueño.

Mi pesadilla:
la que me viene al pensar
que en un día de sol
no podre abrir más los ojos,
que suceda si estoy.
Hoy sueño.

Que la tierra dé en campos dorados
cosechas de cuervos,
que en partidas de dioses
la voluntad humana encadene…
que visto a los ojos el tigre
resulte un felpudo.

Que puestos a ser,
lo que quiera que pase,
pasemos también
de los focos guerrilla
que manchan la historia de las guerras pasadas.

Y que la dicha se esconda
en los números rojos de las calculadoras,
que el cielo se de a llover tornillos
si una ciudad de hormigón le apetece…
que enferme de vicio
la doctora zulú
con su cura de piedras
y ajo.
Con goma-2 que iluminen
los cuneros de los hospitales.

Que digan de mí
-Mire usted-
cualquier cosa,
ejemplo por:
que fui,
que no soy,
que me he ido
y no iré.

Cuando el final sea imposible
de ser entendió por los portadores del verbo
tú quédate así
como esta mañana,
cambiando el sabor
de mi aliento oxidado  
por fruta silvestre;

Cázame,
cuando vuelva
a casa contigo,
y dile al señor
que todo el mal que vivimos
no fue más
que la bondad
de encontrarnos.

Omaral.

jueves, 20 de febrero de 2014

Déjate olvidar.



No olvides que tu vecino te necesita,
el hombre que regresa sucio de abrevar cervezas artesanales;  
que vale tanto o más que tú
jugando al bridge.
Que la mujer de Paris
es tan guapa… no lo olvides.

Por favor al ir al mar
no te olvides de llevar
el fotograma de los parientes muertos
que murieron prisioneros
de no saber qué hacer con la libertad.

No te olvides la carita petulante
del niño que pasa al lado tuyo
-mientras degustas los mariscos-
pidiéndote un lingote de galleta
que sirva
para mantener en pie
la ebriedad de su padres protectores.

En las plazas no te olvides voltear a ver el cielo, agradecer.
En el sueño no te olvides de soñar…

Subido en el trenecito de las ferias
no te olvides de ir sujeto firme en tus asientos
y si vas acompañado
gritar muy fuerte;
como quien se divierte así, por el azar.

No te olvides que es humana la humanidad de algunas bestias,
que los perros ladran,
que los gatos al follar hacen operetas…
que la gente en la ciudad
al burrito de las montañas
lo ha tomado como imagen de torpeza,
no te olvides.

-Ni del atentado,
ni de Chernóbil,
ni de lo bailado,
ni del Joshua Three,
ni del holocausto,
ni del génesis.-

No te olvides de tu rostro en el espejo
con las manos frías
de tu corazón roto
rasgándote la cabeza;
haciendo de ti entrañas.

Del aseo dental tres veces al día,
de usar tus aparatos
para una gran sonrisa,
del debido chequeo medico
al semestre…
de pensar en lo que piensas,
de guardar para mañana,
de que nunca hay más verdad
que no decir mentiras.

No te olvides
de, para tu remordimiento
-cada trago, cada raya-,
tener presentes tus pecados;

ja.

No te olvides,
olvídalo nomas.

Olvídate.

Omaral.

miércoles, 19 de febrero de 2014

Un buen corazón...supernaturalmente.

"Una vez que has entregado el espíritu,
todo se sigue con absoluta certeza, aun en medio del caos"
Henry Miller
Conoció
las ámpulas que brotan en el cuerpo
cuando el alma le devuelve a la tierra
lo que es propiedad del agua;
después de la tarde
y sumido en el movimiento de la espiga bajo el sol
al ver el regreso de los niños a sus casas
sospechaba de quedarse quieto tras el infinito camino de huellas que dejaban.

Aprendió
sin remedio.
A escuchar también.
A sentir también.
A observar también…
a callar tan bien.

Cuando dos veces al mes se despertaba
en medio del calor,
angustiado por la suerte
que podrían ahora sufrir
sus íntimos verdugos.
En forma de oración,
e hipnotizado frente al chorro de agua fría,
él mascullaba:
-Sufrir es aire.
Vivir ahogo.-

Constaba de calles polvorientas,
direcciones prohibidas,
cruces de esquina,
conocimiento académico de interlocución
con subgéneros descontinuados.
Y él mismo
era, además,
la copia improbable
de un particular.

Le rompieron el cuerpo,
le devolvieron las cartas,
le demolieron la intemperie,
le besaron con bocas prestadas,
desatinaron sus flechas,
condicionaron su propia censura,
le etiquetaron el botín de sus robos…

Y volvió a la tienda
y dijo –hola ¿Qué hay?,
-¿cómo está usted?-
se amalgamó tras una corteza la herida…
puso puntual la partida de los ferrocarriles.
Arando su vida en las nubes
asintió como un hombre solo,
otra vez,
a jugarse el adentro
contra los tiros al aire.

Era de noche
sonaban las campanas en la iglesia  
y él en medio de la vías
disfrutaba de su sombra;
la vida le había probado
haberle proveído
de un buen corazón.
Omaral.

martes, 18 de febrero de 2014

Valjean no es un hombre; lo humano anda en patas de rana.

“Para bien,
para mal.
Paranormal.”

AC.

Yo estoy hablando
de la presencia de plumas negras
en una pastilla de azúcar.
Si vienen a mí las palabras
que alguien más quiere escuchar
es un axioma distinto;

Si ilusiona distingue…
de no hacerlo
sea distinguido.

No me sé la cara del rio,
desconozco si alberga en su adentro
una oleada pomposa
que afine
con la configuración del salitre
robot de las mareas;

Digo tener, solamente,
las escamas del pez en estima profunda.

Mis manos son de sus caricias
dormidas.
Mis ojos enfrentan
la penumbra de sus sueños.
Mi lengua se posa
y modela;

Le saca filo al silencio
y el desfile de horas
musicaliza la insuficiencia sublime de mis murmullos.

Giro,
recaigo.
Sin lógica tiene,
la candidez, una razón,
para el miedo a vivir de repente
eternamente sin más;

En lo personal
algunas monedas en la fuente
son más que el deseo de corazones sin fuerza.
Son esperanza.

Cuanto debo está en el futuro.
Danza de amor platónico
con una mujer hecha barro
desde mi carne interior;

Por debajo del hombre
algo cierto,
una duda brillante.

-¿A cuánto sube?-
-¿A cuánto baja?-
Vino de mañana
y escribió tales preguntas
en el cristal de mis gafas de sol;

Veo en la estantería de las azafatas,
encuentro una bolsa de plástico, para el vomito.
Yo busco un disfraz de papel incendiario.

Un sirviente de pinturas, en la suprema corte de justicia,
se ha adscrito a la lista de pruebas para hacer de Valjean.
Yo vi los miserables
como una mísera acción divina,
quede dormido en el acto primero;

No era
para ser humano
lo que escribió Víctor Hugo de los hombres.


Omaral.

lunes, 17 de febrero de 2014

Algunas realidades contra el miedo a la realidad.

“Hay sólo una cosa que no has aprendido:
Quien no duda nunca se miente a sí mismo”

Luis Rosales.

Afuera los poetas
hacen berrinches tontainas
contra oficinistas
que, llevados por el juicio
y la salvedad de lo evidente,
no carean los cacareos resentidos
de otro tipo de hijos de puta. 

El resentimiento es eso:

Una atolondrada vaciedad
que, aun si así empatiza con apócrifos de honor
y media tinta,
diagnostica como subversiva
la nada que queda
de querer tenerlo todo
y que no exista.

Y uno, tan mediocre como es,
toma la alternativa de salir
(estás al mundo confinado);
bajas, subes, cruzas,
interrogas…  
y hasta reconstruyes calles,
fraccionadas mucho antes
de que un opositor a modelo ciudadano
represente la ordinaria tentación
de creer que, de ahora en más,
él tiene algo más importante que decir
que los demás.

Por fortuna,
contra el hambre de tensión
de algunos miserables,
al doblar la izquierda
de una acera parecida a otra
la patrulla tres catorce
certifica que mi hermano Trujillo
solamente haya bebido
las seis latas de cerveza
a las que acreditan
dos billetes de cincuenta,
destacando en forma
la informalidad de los milagros.

Menos a la vista;
jacales,
perros residentes en domicilios conocidos,
enfermeras a medio palmo de encontrar la vida,
un auto lavado
con dos piezas de taxistas
jugando al ajedrez
y un silbido repetido en cinco tiempos
que ya advierte el cambio de estación.

En casa no abro la internet,
no tengo antena
y en la habitación de mis vecinos a mi me pasan porno.
Sin embargo,
anticipo que en la redes…
debe haber ahí
un reportaje sobre las gripes aviares,
la sacralización de los artistas,
y documentado en Pe De eFe
como escribir diminutiva
la epopeya de nuestros regaños
cuando idiotas.

Hago cuentas
y en general
aun sale el sol.
Se pone la angustia,
se lleva la calva melena,
cierran de diez a nueve
las oficinas del parlamento
y por si hay miedo
todo hombre es Cristo; 
al grado de erigirse
como un pecador de aspecto humano…

En fin.
Que mientras en otro sitio
el final inicia,
mi mujer ignora mis erecciones;

No da ni nota de mi presencia
y ahí encamada,
pudiendo pasar de cualquier otro,
pasa de mí
que soy ninguno
y eso que sí
que es importante…

Tener mi olvido particular.

Omaral.

viernes, 14 de febrero de 2014

Sin rabia y hacia adelante.


Quememos esta casa
marcada en las manos de los fabricantes,
con códigos de barra en relieve…
quemémosla.

Y dentro del fuego que queden las cerbatanas del veneno
que inmortalizadas con saliva
subíamos al cuerpo abyecto 
de nosotros como bestias;
atravesando un valle gris
dentro de una fotografía
cortada por los dedos de un rey octosilábico.

Olvidémonos princesa
de tu tiara,
de tu rostro indefendible
contra los cristales de una joyería.
Come de este simple pan,
olvida la redada policiaca
en la que se han llevado a Don Quijote de La Mancha.

Bebe el té de purpurina
que mojando una moneda te preparo
y de la cuerda que me ata
escríbeme un poema
sobre la libertad en un dibujo
de dos aves pasando…

Imagina que te atreves,
que mañana
en la primera luz
volveremos a ser otros
y que nada habrá pasado
como fue;
durante el bombardeo aquel
que transcurría interrumpiendo la señal de radio.

No cuidemos de esta entrega;
a la nostalgia
que se agota
dejémosla marcharse tras los ruidos
que inician con los lobos al buscarnos…

Volvámonos de nuevo
a encontrar por vez primera el beso sobre cruces
y bailemos
en la tumba abierta
del amigo aquel que nos condujo
hasta el año dos mil trece;

Fíngeme mi vida a ser posible
y otra vez
por disidencia
la suave pulsión
de una maleza extraña
entre nosotros
que no nos deje ver
a la memoria;

Ven,
con devoción hacia adelante.

Omaral.

jueves, 13 de febrero de 2014

"Obra en marcha"

“La vida es la vida: 
llorando la pena 
la pena se olvida”

Luis Rosales
Y sigo escribiendo de lo mismo
retocando lo antes dicho
con palabras que veo llevarse el tiempo.
La luz castigada del invierno
aun traza en la palma de mis manos
un destino sin hacerse
que va haciendo rombos
y cometas a la vista de la gente.

En mi elegía
como siempre sale sucio el sol
y son inhóspitas las capitales;
liviana baja, a tintar, la luna
contra mis fronteras
y sin verse en su reflejo sobre el agua
sigue su camino
a darle luz
a un corazón baldío de las periferias.

Están también mis desventuras,
mi día gris
en esta esquina de oficina
donde multiplico
la paciencia por deseos…

Hasta aquí
vienen y van.
No comparten sus atracos
ni me dejan señas
de su fechorías en el rostro
sin embargo
el barco pirata comandado
por un ángel desertor  
atraca en mí
y de mi pecho hace batallitas
que en la espuma de cerveza
me resaca las canciones.

Sigo,
pues aun no llego,
hasta el lado sombra del cristal…
aun pernocto
por encontrarme con noticias de que hay peces en mi sangre
y doy escamas
de su propio brillo
al indecente,
al temeroso.
Al bailarín descalzo
que sigue la música del fuego
en el que baila.

¿Cómo decidirme
a no nombrar
hasta cansarme
el gesto tierno
de cansancio
en los vagabundos?

-Más que el arte
es la cadena alimenticia
el oráculo del mundo-

Vendrán futuros
y dirán
que antes
y después
de mí
lo mismo
y mejor
ya dijeron otros;

No sabrán que nunca quise
ni la gloria expresa original
ni declarar tierra de nadie
mi profundidad tardía…
lo que quería, yo, es querer
así parlante
como quiero.

Y si por mozalbetes
algún día les hago falta
ya dirán
que nada dije sobre mí;

Ese fantasma itinerante
de silencio escurridizo.

Omaral.

miércoles, 12 de febrero de 2014

La muerte es la vida de los amantes.


Pero seguro que hay un lugar
donde al buscarte
no suene una alarma terrestre,
dando el aviso de que en la noche
dos pobres huyen…

Tal vez nuestro sitio
sea solamente ese corcho
de una botella enterrada en la playa
por donde no pasa nadie;  
pero al menos ahí no hace falta la audiencia.

¿Donde demostrar
que nuestra inocencia es de paso
y que no daña a nuestras vilezas,
después?

En ese sitio
-confío-
yo tendré mi nube negra
al alcance los viernes por la tarde,
para hablarte de la luces
que vi cuando desperté sin Dios padre.

Tú podrás, mujer nueva,
asumir la carne de tu vientre
y dejarme huérfano de hijos
mientras que bebamos
la sangre caliente
del tiempo que dejamos correr
por perdido.

En ese viaje
en el que vamos de polisones,
sin DNI
ni meriendas,
mira que hay
un rumor de aguas
sonorizando las ventanas;
ventanas que muestran
los lingotes de sueño firme
a donde ir como pulsiones en cubierto.

De tus ojos,
de lo que en ellos miras
cuando bajas la voz,
se harán las bestias mansas
y en la incógnita que guardas
se apiadaran
de tu distención de vida salvaje.

Te tendré por mis dos vidas
a cuenta de que me revivas
si en algún destino
me encuentras hablando
en el pasado de otros.

Y aunque un momento
en una palabra
es un instante de vacío;
nada dura tanto
como la tenencia que la muerte
tiene de un amante
cuando este ama por encima
de su propias realidades.

Omaral.

martes, 11 de febrero de 2014

Algunas cosas el amor cambia.


Cuando viene el amor
cierras tus ojos…
empiezas a ver
la cantidad de misterios
que has dejado pasar
y te conmueve lo infame que antes
vos has sido al perder.

Gravitas en el espejo
como si tu alma
pidiera que amaras
hasta el más mínimo espacio de vida
y amas la luz
escondida del mundo.

Te perturba en su forma calmada
y resulta sencillo
conspirar entre dos
o entre tres
o entre cuatro;
según sea el motor
con el que has venido equipado.

Antes de él,
de ella
o de eso,
tú has sido siempre navaja…
un filo delgado
por el que viajaban suicidas
y alguna ropa nueva
para quien estrena su mortalidad;

Pero hoy lo que te diga es tu credo
y hasta cruzas los dedos
pidiendo a la suerte
que si has de llorar
lo hagas llorando
mientras le secas los ojos.

Nada que haga será nunca nada
y en su indiferencia
sientes que no sale el sol por oriente.

Te hace pedir
para ese otro
uno más que lo quiera
con todas tus fuerzas…
reconoces tu miedo
y lo besas con la verdad
en silencio:

Todos estamos muy solos
adentro
y afuera.

Se aman entonces
porque el amor ha llegado
y ese es el tren para irse.

Omaral.

lunes, 10 de febrero de 2014

No quise ser lo que fui y ahora soy lo que quiero.



Que será, hoy, mi amor
de aquel chico que comió de tu boca
y tu cuerpo
por vez primera en septiembre,
el niño truhán portador del tesoro
que daban a cambio de tus dientes de leche…
ese que ahora me tiene comiendo
en tus manos
mi soledad agostada.

Todas las hojas
donde escribió la poesía
los versos sonoros
de la belleza más muda
fueron postrados soldados
ante el viento
de todos los otoños.

La novedad en las piedras,
cuando recién son el arma,
visten esta nueva patria
con colorines como notas
de una primavera
renaciente
y cada vez más vieja;

Ya ves que arde en la lumbre
la cría que no será jamás el cordero.

Van y vienen
los muertos volando…
Cogidos a sus esqueletos
no atinan del todo
a convertir en metáfora
su estirpe carnal
y mundana.

Guardados en cajas
están los hallazgos de antes
el trenecito a vapor,
la palabra primera,
la serpiente de goma
y el ramillete de flores
que no podría precisar
en qué porcentaje fuese de cobre
o de tela.

Cuanto ha quedado hasta entonces amor
sin hacerse
después;

Las pasiones marcadas
con dientes en la boquilla de tu cantimplora,
tu delgadez que burlaba haciendo de ti
una niña hombre rana…
mi propio interlocutor lunar
tú ya has visto no era nomas que una lata encontrada en tu calle
con forma cohete.

¡Cuánto suma el olvido Fernanda!,
menos esta mirada
que cruzada con cuanto fue digno de ver
me señala en el nombre propio
de una multitud invisible.

Esto que has hecho de mí
es el recuerdo más cierto de lo que soy
de lo que fui
y viceversa.


Omaral.

viernes, 7 de febrero de 2014

Mejor mi peor versión que la mejor versión de cualquier otro.


¿Cómo hacer para vivir sin mí,
sin estos besos que yo doy
en su forma de percance
y anuncio, torpe, de tratamiento bucal
indoloro..?

Sin mi brillante inteligencia
impermeable;
sobre todo cuando trata
de acordarme de memorias oxidadas
que re invento
con detalles de geografías inexistentes.

¿Cómo harías
para suponer que en otro cuerpo
aun a alguien más le queda
mi alta dosis de calor
y sex apple
sabor manzana?

Imagínate la risa,
ahora,
sin mi estupidez mediante
haciendo jeroglíficos de humo
e intentando hacer tocarlos
en un inútil tocadiscos…

¿De qué color serian los colores
sin mi ficción a cuestas?

¿No te lo preguntas?

Toma todo el valor
que vale el mundo
y dime donde más necesario
que en mi cobardía;

Los cariños tan nerviosos que te doy
de tan solo imaginar
que por una vez alguien más
me piensa a mí
como el lugar más divertido para estar
feliz.

Dilo mal 
por un momento
y supongamos que no soy ese que da
lo que no tiene.
Presupone que están muertas mis manías
y que nunca salgo huyendo
aterrado
por los niños cuando cantan
el Ave María.

Dime pues
cuando me aclaro
tan honesto como un hombre cualquiera
puede serlo
¿Cómo hacer para vivir sin mí?
cuando yo
más que cumplir
persigo siempre mi palabra
y... 

soy

delicadamente

un asesino

dispuesto

a morirme 

de amor.

Omaral

jueves, 6 de febrero de 2014

Aburrido; eufemismo para desesperado.


El amor; un pacto entre intermediarios del odio.
La amistad; una galería de intimidades sin sentido abstracto.
La mentira; nada más que una excusa a falta de inventivas populares.
La verdad; un pan ordinario sin salar, para los pobres.
El honor; epígrafe grabado en un libro de piedra cerrado.
La valentía; casa propia, auto seguro, jardín domestico…perro guardián.
La violencia; cuchicheos en el almuerzo.
El romanticismo; sesión de risa y llanto a la seis y cuarto, en cualquier sala de cine.
La poesía; nada más que un electrodoméstico en desuso de nostalgias.
La lujuria; gimnasia corriente entre flácidos espíritus.
La pasión; respuesta vulgar a falta de ideas.
El deseo; la ornamenta del capricho belicoso.
La civilización; una causa perdida y ganadora.
La elegancia; la presunción carnal de algunas telas.
La familia; un podio de primer lugar para el imbécil.
La democracia; un gallinero para coyotes.
La utopía;  ese símil imperfecto de la perfección.
El tiempo; una caratula de cristal entre hacer y no hacer.
La eternidad; la desesperanza que hace partir en dos la brevedad.
La generosidad; sobras de todo para nadie en la nada.
La vida; esa suma que sale de restarle vivir a morir.

Todo lo que yo sabía de los hombres antes de venir
lo encuentro aquí olvidado
y me hace recordar a Errol Flynn.

Omaral.