miércoles, 31 de diciembre de 2014

Que simple que soy.


“Padre de los Piojos, Abuelo de la nada”
El banquete de Severo Arcangelo.1965
Leopoldo Marechal.


Si el tipo lo aguanta
llevare camisa blanca,
el mocasín muy digno
y entre los labios,
como develando lujurias ocultas,
una breve sonrisa
manchada con caries.

Si el tipo lo aguanta
intentare con la voz más profunda.
Asumiré los temas
con cierta distancia
y mi elocuencia cobriza
desdeñara ciertos argumentos blindados.
Nomás por lucir
la instantánea de turno.

Si el tipo lo aguanta
estaré haciendo de mí
cuando hago de otros
-Me queda muy chica
la corrección del yo mismo
y la voluntad de tener
algún valor más
que los valores prestados-.

Si el tipo lo aguanta
me atrincherare en lo que es falso;
desde su inventiva
firmaré la denuncia
contra cualquier verdad que se jacte
de tener más peso que el juego
de jugar con fuego.

Si el tipo lo aguanta
mediare con la sed
alguna nota lunar
en el néctar…
con cada parpado alerta
denunciaré la belleza
de los hombres peligrosos
que viven al borde
de mi muerte anunciada.

Si el tipo lo aguanta
asaltare la bañera
de los hoteles de paso,
recargándolo al sol
desde un cable conectado
a mis pupilas rojas.
Refrendare porque sí
los infinitos placeres de darse
asumiendo que nunca
hemos tenido un mañana.
Omaral.


martes, 30 de diciembre de 2014

Tom Sawyer.



La gravedad de un reloj detenido en una hora puntual
sobre la pared
pareció, para mí, la premonición de un dios.
Después llamaron a la mesa.
Como parte de una coreografía
aprendida de manera inconsciente,
la inmaculada familia sumaba gentilezas
en un cuadro recargado de textura
y colores pastel.

Ninguno de ellos me habría creído
de haber querido mostrarles lo que yo llevaba en mis ojos.
La felicidad de los perros de la calle
y el honor intransferible
de los gatos,
solamente me harían ver
como a un extraterrestre;
aun si la vida en otros planetas
no fuese,
para ellos,
una posibilidad más allá
de pueriles literaturas…

Quería quedarme,
por curioso sucumbía ante el ate de manzana:
una vez que uno
ya no encuentra más sentido en vivir
que los propios sentidos
se vuelve fiesta
la tranquilidad
y la evasión
con la que disponen del presente
algunos otros.

Siendo táctil
y con disimulo,
me probé en la propia piel
sus paranoias y recatos.
Descubrí que dentro del sabor en la saliva
de los inapetentes
una amarga gula se desata
y llega al linde de la pasión estomacal
marchitándolo al deseo.

Mis conocimientos que son pocos,
en un sonata de cubiertos
-y representada la melancolía por el sol afuera-
esa tarde se volvieron
un ilustre pergamino
de brillo monótono.
La sensación de que Tom Sawyer
no jugó jamás a loterías
me apretaba los dos pies en los zapatos
y apuré, de torpe manera, una despedida.

Nunca más volví a esa casa.
Hasta hoy sigo alentado
por la tierna idea
de perder el aliento
en el beso
de lo desconocido.

Omaral.

lunes, 29 de diciembre de 2014

FinDelMundistas.



Cuando el ultimo habitante de la tierra se despierte
¿qué echara de menos?

Una vez que sobre el cielo  
ningún ave…

Cuando lo que no se ve
agazape a la esperanza
y la convierta en un delirio sordo.
Y marginal.
Y decadente.
Y reciclado.
Y ácido.
Y convulso.

¿A qué destino divino
amarra su suerte
un corazón peregrino?

Avanza a tientas
y sombra lleva.

¿Con qué carnal emoción se completa
el curso del tiempo?

Mick Itunes,
aniquiló la última onda enemiga.
En un futuro sin subsidios,
electric lady cerró.

Lo soñé
y cada cosa era de un persuasivo color rojo.
Se transformaban en arena
un puñado de envolturas
y en su escalinata sobre el viento
una voz fue sugiriendo:
<<Al fin de la vida
siempre le faltan testigos>>.

Omaral.

viernes, 26 de diciembre de 2014

Con amor darle al play.



Volver al amor
es girarse al futuro
y probar en el alma desnuda
la fría materia
de manecillas erizadas…

Es encontrarse con la propia duda
esperando a llevarnos a través de caminos
en los que la esperanza es apenas inicio
de un recorrido
a través de las sombras.

Si el amor lo dispone
yo prefiero creerlo
sin sembrarle mi voz…

Anudarme a su fuerza violenta
y sumar mis miserias,
para convertirlo en un fuego
de dimensión imposible.

Y sí, han de aliviarse de mí
los escápelos del ego.
Mi voluntad hecha viento
matizara en los colores
de un horizonte acuarela
dentro del cual
unas manos de tierra
mi corazón lo sostienen:

Me volveré en mis palabras
como cuando a la luz vuelve el día.

En el servicio de amar
habré vivido mi vida
y si el amor es así
-como un delirio-,
con su inacabada canción
yo seré uno más
de sus militantes.

Lo seré pues no soy
nada además del fruto ilusorio de una semilla de ilusiones.

Omaral.

miércoles, 24 de diciembre de 2014

En defensa de la magia que hace el hacedor de burbujas.



El hacedor de burbujas
tiene proceso.
Se le acusa de engaños.

Voces adelantadas
señalan que las canciones que canta
son de mentira
y superficie.

Apuntan que su puntería
en los ojos
no es más que un alarde
de la suma de clichés
que representa.

Piden su tinta los afectados;
exigen que aclare
el nubarrón que ocasiona
al ir fingiendo latidos
de un corazón que no tiene.

Sin embargo los días
en los que creó,
para ellos,
lloviznas de plata
y centuriones alados
no les merecen mención…

Lo que quieren de él
es el milagro de verlo cumplir la promesa
que prometió por dejar una muestra
del entusiasmo que daba vivir.

Curiosamente
está lloviendo
y todo aquel que le acusa
festeja –otra- navidad.

Omaral.

martes, 23 de diciembre de 2014

Goodfellas, mis chicos.

"Si queremos que todo siga como está, es preciso que todo cambie."
Lampedusa.

a la Ray Ban Gang Band.


Espectro de los barrios del sur,
yo sueño para ellos
la emoción de los vértigos.
La radiante luz
de las madrugadas al irse acabando
y que no los olviden
las palabras de acero.

Te los pido contentos,
al rumbo impreciso
con el paso firme.

De ellos va huido y regresa
mi color militante de vago;
cuando hace viento son ellos
batiendo las manos al aire.
Cuando hay tiros recuerdo
el día que Scorsese los inventó
como a algo más que hombres.

Qué lindo seria,
para el mundo mundial,
conocer su corazón de volcanes
y verlos
cuando se vuelcan
en una pasión sin registros
ni orden.
Nomás por sentir.

Su expresión me parece
de una tradición que no tiene
ni verdad ni mentira:

Divinamente, coraje.

Les he de servir si es que sirvo…
es mi terror que los convenza el tiempo,
por eso rompo esta lanza.
Clavo rodillas al suelo,
invento un dios con tendencia al estilo
y le pido que mis amigos no teman.

(a ser posible
me quieran también
como yo los quiero.)
Omaral. 

lunes, 22 de diciembre de 2014

Historias que no tienen jugo de tomate, No.



“No sé qué hacer”
“yo es que estoy loco”
“así soy yo”
“no tengo tiempo”
“perdóname”
“pobre de mí”
“tengo apatía”
“soy especial”
“no es lo correcto”
“no seas intenso”
“resígnate”
“abusan de mi”
“ojala…”
“no me hacen caso”
“estoy perdido”
“voy a encontrarme”
“es muy difícil”
“son todos unos cabrones”
“nadie me entiende”
“viviré solo”
“eso es mentira”
“no lo prometas”
“me han engañado”
“keep calm”
“busco mi sueño”
“quiero ser libre”
“en vacaciones…”
“yo sé la verdad”
“…es lo mejor”

Diría que siento pena;
pero no siento nada
por esas historias.
Omaral.

sábado, 20 de diciembre de 2014

El represor de tu parte libertaria.


Soy poca cosa.
Soy quien levanta cercas en tu bosque,
el podador de tu ternura salvaje.
Soy quien te ahuyenta las olas.
Soy quien confirma que es tiempo
y el contador que te cuenta las perdidas horas.

Soy quien amarga
tus tardes más dulces,
el catador de garganta oxidada.
Y soy esa excusa para tus razones.

Soy quien te priva del beso de un ángel,
soy quien se ríe con alivio
una vez que tú lloras.
Soy el cobarde que te hace mención de los riesgos,
el detractor de tus aventuras.

Soy quien te quita de allá,
para seguir aquí,
el represor de tu parte libertaria.
Soy el que nada puede darte
y el que quiere tenerte sin tener que dar nada.

Yo es que te quiero sin memoria,
sin destino
ni mapas;
consumada solamente en mí.
Que todo infinito pase en tu clausura
y como una monja
celebres tus votos
repitiendo mi nombre en cada silencio.

Ahora deslizo el sobre del que brota el embrujo,
para adueñarme de todo el deseo que posees
y tenerte clavada en mis muros
iluminando la mesa
sobre la que destruyo los mundos posibles
que desde tus ojos me atacan.

Soy quien remite tus cartas suicidas.
Omaral.

viernes, 19 de diciembre de 2014

Prométeme las estrellas.


Lo que tengo para hablar es el amor.
No tengo dramas.

Quizá algunos reflejos
por el sueño que un día tuve…
en el que me perseguían
llevando, para mi uso personal,
cadenas y contratos.

Es verdad que tengo algo de miedo,
tal vez un poco de hambre.
Podría, también, decir que hay soledad
en ese sitio al que me voy
doblegado por los pensamientos.

Sin embargo
lo que impera
es la pieza que me falta:
lo que aun ha de construirse.

Algunos otros que yo fui
medirán estas medidas con recelo.
Querrán venganza,
opulencia en la justicia;
pero confío
en que ya he sido vencido
por una ráfaga de estrellas.

Omaral.

jueves, 18 de diciembre de 2014

<<¡Yes!>> En la Marea de Eva...



Eva quiere el corazón de los marinos,
su férrea voluntad,
su timón,
el sabor a océano de sus sudores,
y hasta el haz de luna
que les sube en la mirada
cuando hablan engrosándose la voz…

Lo sueña al soldado.
Dice de él
que le esgrime en las cartas
la sexualidad de la guerra
y que además le recuerda
el uniforme de corte sesgado
con el que venía a visitarla
su primo Tony, el chimuelo.

Eva es
-En palabras de Sabina-
una Tortolita en celo:
Lo besa al tendero.
Lo anima al dealer.
Lo solventa al borracho.
Lo custodia al cobarde.
Y la hidalguía se la cuida
al mascota del barrio.

Va de virgen putona
y le redime a los feos
la misa de domingo en caricias;
cuando sube a las nubes
en la motocicleta de un rocker
ya está pensando en lo bien
que le sienta el olor a jabón
al miserable sin suerte.

¿Y qué iba a hacer ella?
a los hombres los quiere,
los encuentra pequeños
y todavía lactantes…
le hace gracia que quieran
jugar a tenerla más grande;
con compasión se las mide
-La aurora-,
para luego jurarles
-Un poquito en broma-
que como ellos no hay nadie.
Omaral.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Ahora.


Lo primero será llegar segundos
o terceros
o últimos;
asumir que en el árbol
la corteza es más fuerte
que la rabia en el alma.

La comadrona lo baila
con el compadre
el destino,
nada es más pronto.
Todo está a punto
de ser.

Algunos corazones
son los que dan cuerda al latir
de los carruseles.

De niño soñé con un momento;
todos los minutos vividos lo conforman,
ahora.

Omaral.

martes, 16 de diciembre de 2014

En los celos; Nuestra Fe.



Sí, señor,
tengo la culpa.
Borré del mundo
su mirada eternizada por las olas;
solamente a mí la dejo ver…
robo de sus ojos criptogramas
y memorias de luz de estrella
que usted creería
patrimonio de los hombres,
como el aire.

Su mano la he quitado
de entre las manos de pintores
que tenían la piel de una aceituna.
En el fallo de mi poción de tintas
su tacto lo he adherido a este esqueleto
que se eleva persiguiendo
el fuego en filo de la nieve.

Solo para mí
su tez de otoño.
Secuestrada en mí deseo, su pasión
pierde la carne de otras almas;
soy el culpable
y no lamento
mi maleva condición de ácaro:

Mi indigna forma
de convertirla en la costilla que me falta
con tal fuerza.

Omaral.

lunes, 15 de diciembre de 2014

Sweet +Free +Sahumerio...¿ ' ?


¿Cómo es ser libre?

¿Se ve en los ojos?

¿En la forma de soñar
los horizontes?

¿En la manera
de habitar la celda?

¿En el Vesubio?

¿Justo a punto
de detonar los rascacielos?

¿Entre el beso?

¿A mitad de la nada?

¿Liberándolo al culpable?

¿Diseñándolo al inocente?

¿Caminando sin destino
a cada paso?

¿En la tibieza
de las cosas familiares?

¿En un silencio?
¿En un recuerdo?
¿Al aguantar el aire
bajo el agua?
¿Recibiendo al rostro
la potencia que sale
de una turbina?
¿Con el olor de napalm
por las mañanas?

¿Volar muy alto?

¿Quedarse en tierra
sin prisa alguna?

¿Aventurarse?

¿Acomodarse?

¿Seguir el brillo
de la esperanza?

¿Ganador
o perdedor?

¿Cómo es ser libre?

¿Y de qué sirve?
Omaral.

viernes, 12 de diciembre de 2014

Si creen tenerme pillado, me pillaran acompañado.

“…Pero aún se puede preguntar, para mayor sutileza, si,
cuando falta la voluntad de engañar,
no hay mentira en absoluto.”
San Agustin.


Te amo.
Te llamo,
soy fuerte
y regreso de las fronteras
nomás por contarte
cada peligro sorteado,
para llegar a verte.

Te escribo boleros
desde los puteros
y cambio la luna
según tu anímico estado.

Te llevo al trabajo,
cocino por ti
camarones
y pulpos,
e igual que los hombres
siento protegerte
de cada prójimo roto.

Me callo la boca,
me lavo los dientes,
me dejo el bigote,
te plancho el vestido,
reluzco las flores;

Y si te distraes en el acto
yo voy donde tú
sin traerte conmigo.

Les disculpo a tus padres
que sean mis suegros
y los quiero, también.
Guardo compostura
y ya no subo a las alturas
de etílicas facturas
contra la piedad.

No me tienta el bikini
ni la crema solar
ni el deporte ilustrado…

Si en la bañera me alivio
lo hago pensando en nuestra suciedad.
Tus besos pretendo,
tus risas agobio…
al dormir abrazados
me como tu pelo
y ronroneo como un tigre en pastilla.

Te pedí en matrimonio
y lo hice sin miedo,
decidido a dejarme
en el altar mis caretas…

Te invité a florecer
y crees que me tienes pillado;
pero soy impillable.

Si quieres.
Omaral.

jueves, 11 de diciembre de 2014

Ojala no se vaya; yo puedo poder.


De yo poder,
exclusivamente a ti te obedecería.
De yo poder,
tu corazón de sustancia
amaría nada más el momento
del amor que te doy.

De yo poder
a tu lado querría
jubilar las fronteras,
persuadir a cada bandera
y vestirla de blanco…
repetir los sitios comunes
entre vino y vinagre.

De yo poder,
en tu presencia seria presente
y nada tendría de recuerdo
y nada tendría de ansiedad.

De yo poder,
resolverme a vivir
lo haría como vos;
con valor,
sin atender las llamadas
ni de los fantasmas
ni de la policía.

De yo poder,
te diría mejor mi admiración y respeto.
Si al menos pudiera
te mostraría
como en mis ojos
pintan tus manos
una claridad ilegible.

De yo poder,
a ti nomas te invitaría a mi bautizo
y solamente contigo
yo haría mi comunión primera.
Omaral.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Cuando vengan por nosotros, encontraran amor.



Escúchame bien, Fernanda,
yo sé que una vez
-otra vez-
la tierra con sus refugios
habrá de ceder al imperio
y habremos de vernos
corriendo en escape
a sitio ninguno;
pero juntos mi amor,
pero juntos.

Y cuando a nuestro alrededor
las balas vayan dejando
sonidos de prisa
y cadáveres frescos,
en una buhardilla,
mientras husmeamos el riesgo,
por algo muy cursi
que yo aún no te he dicho
podremos reír.
Te preguntaré
si aquel que dispara
es de origen ruso
con pasión de cowboy:

Entrenados mí bien,
entrenados.

Y ya después presos.
Tu amordazada
y yo amoratado,
seguiremos re juntos, mi amor…
cada vez que el violador te penetre
y a mi me hagan ver
con sádico esmero,
un rugido de mí
llegará a tus oídos
y citara aquel pasaje
en el que la puta de Lulu
-tu Lulu-
fue rescatada por el marica de Pablo
-mi Pablo-.

No será nuestro amor
solo testigo
de soles cercanos
y mares en calma;
se abrirá como un loto
para hacernos dignos
de sobrevivir más muerte.
En mi humillación
yo sabré
que en un pedacito de tierra
estas esperando por darme
mi nombramiento de hombre.

Juntos Fernanda,
cuando la tierra sea yerma.
Cuando el escudo divague.
Cuando las venas atoren en los recuerdos.
Cuando yo vuelva.
Cuando tú vayas.

Cuando por celos
yo haya mutilado tus pechos
y bordado tu sexo
con hilo dental…
cuando por la misma razón
hayas cortado mi miembro
y me lo dejes pegado en la frente
-Además de quemar
mi gabardina irlandesa-.

Una vez que nos hayan vencido.

Juntos,
en el amor
y eso es todo,
Fernanda.

Omaral.

martes, 9 de diciembre de 2014

A ver si los que vienen tienen el truco del manco.



Todos tenemos
el ojo roto,
la vista agria,
el bien a plazos
y el suelo a penas.

Se superponen sobre los sueños
grandes aceros
y colas largas
de miserables
con mucha hambre.
Y ya mucho tiempo
de irse metiendo cagada a puños.

Caen en pedazos
restos de nubes
y en aquel sitio
donde no hay sol
está lloviendo;
plomo,
veneno
y plumas.

Muerden los perros.
Cantan los gallos.
Cierran los bares.
Claman los locos.

Ahí fuera,
donde no vemos,
bombas cercanas,
de toda historia,
dadas las cinco,
se hacen de apremio,
y se detonan,
muy puntualmente.

Vive el amor
su ley futura
en las urgencias
de un hilo de voz
que se desprende
del presente a gritos…

Rompen palabras
-en su defensa-
los cuentacuentos.

Hace frío.
Tengo miedo.
Sé que estoy solo.
Atado al viento.
Quiero quedarme.
No puede ser.

Todos teníamos
vidas de hombres
en nuestra vida;

¿Los que ahora vienen
que patrias harán?

¿Mi corazón entonces
a que nacionalidad corresponderá?
Omaral.

lunes, 8 de diciembre de 2014

Lindo no era un ecologista.



Cuentan que Lindo no presentía
que al salir del ensueño,
de banquetes
y ambrosias,
se encontraría con que estaba
la cocina desecha.

Bajó de su cama
como quien baja
de una nave espacial
que le trae de paseo.
Dirigió,
sin sigilo,
sus pasos a la alacena.
Iba en busca de galletas.

Durante tiempos
nunca pensó
en que se agotarían
todas esas materias
que frigorífico
y puertas
almacenaban…

Lindo era apto
y de aquello, la suma de sus aptitudes
le había dejado el regusto
de la eternidad.

Sin embargo,
en la mañana presente,
el polvo,
para preparar gelatinas,
estaba disperso en el aire,
sin función alguna.

Lo cebollines
y jitomates
se habían podrido en el borde
de una especulación
sobre el tiempo propicio,
para preparar ensaladas…

No sé si decir que era extraño;
pero aunque las paredes del hornillo
estaban manchadas
con claras
y con yemas
por ningún lado se veían
los restos
de las cascaras de huevo.

Y los cubos de hielo se fugaban
con forma de gotera
desde la nevera.
Y el pan duro
no lograba subsistir
a los embates infecciosos
de las moscas
y el moho.

De todo
ahí
nada quedaba…
envases de refresco
ya sin gas,
variedades de quesos
desalmados
y aceitunas resecas,
lo hicieron pensar
en pedir ayuda vecina.

De los vecinos
ninguno atendió el llamado.
Se las arreglaban
por sobrevivir
con la miseria que les había dejado
su propio exceso
y desperdicio.
Omaral.

viernes, 5 de diciembre de 2014

Decidido; de entre todos los indecisos el jefe es García.


“No hay pociones para el amor”
Seminare.
Seru Giran


Yo te seguiría García,
yo te seguiría.

Al mundo delirio
que encuentras
en el corazón de las cosas.
A romper la nada  
con el orden infecto
de la belleza salvaje.

Cortado
por el aire irrespirable
de los lustros de reposo,
te diría que sí en la hechura
de cualquier constelación.

Y no importe
si al final la soledad
es esa pena capital
que mueve todo.

Yes, long play
y luz de bombas:
trago largo de sinfónica esperanza
sobre vidrios.

Yo te seguiría García,
yo te seguiría
Omaral.

jueves, 4 de diciembre de 2014

No es por pena que lloramos de emociones en Camboya.

Muchas veces lloro
sin razones aparentes.
Me derramo
por la ojos y la voz.
Siento al mundo
y no es que duela,
su invisible presencia;
late tanto…
tiene el árbol
y las nubes
y la luna
y las venas.
Las dulces vocecillas
de los niños,
las altas palabras
de los hombres:
todo aquí
y solo llanto.

Lagrimas que guardan
un delirio
y un abrazo.


Omaral.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Todos esos imposible y sus grandes cosas.



De lo intenso que es amar
la vez primera.

De la luz sobre las letras.
De los faros en la niebla.
De los restos anónimos.
De la cumbre de la muerte.

También,
de los cuerpos noveles
y desnudos
bañándose en los ríos
ante el sol de la mañana…

De la gran tentación  
de los salvajes,
del tiempo todo en un recuerdo.
De las memorias recobradas,
del veneno.

De la suma de silencios
que es un grito
en el pasillo
de un hotel
donde no hay nadie.

Además,
de la fiesta brava
y de los locos.

De la piel del lobo.
De los ojos con lluvia.
Del cuchillo en la carne.
Del naranjo en flor…

De los trenes malditos
que abriéndose paso en la tierra
desconectan el aire
que respiraban muy juntas
la madre
y la hija.

De los hipódromos.
De las altas iglesias.

Del barbitúrico diluyéndose
en la corriente marina
del mar de la plata
ante los ojos de un exiliado.

De toda miseria
y de la fuerza de amar
otra vez.

De eso y más
ya han escrito muchos hombres
y mujeres.
Mi intención es recalcarlos;
soñar por ello
y no rendirme.
Omaral.

martes, 2 de diciembre de 2014

Mi versión...A Ti.


A ti que te despiertas
y dices sí
a bailar conmigo
un día nuevo
entre los autos
y las calles;
siguiendo el trance de volver.

A ti que cuando veo
estas desnuda
y con mi aliento
cocinándose en tus pechos,
que me saben
a saber de los sabores la raíz.

A ti que nombras larvas a mis hijos
y caminan
y sonríen
y divagan
y te llaman
y te aman
y sonríen otra vez.
Por si las dudas.

A ti que no te dejas engañar
por la lucidez del oro.

A ti que me distingues
cada vez que vas del brazo de otro.

A ti que puedo odiarte
sin nunca olvidarme que te adoro.

A ti que me revientas en dos la razón
y prendes –como flor- de mi solapa una musa.

A ti que me dedicas el tiempo y el largo
de la eternidad en el corazón de una bruja.

A ti que has decidido soñarme
como si yo fuera un sueño.

A ti que en tu pasión calientas la llave
que abre la puerta de mi cuarto secreto.

A ti que para mí lo eres todo:
Mi corriente contraria.
Mi déficit de atención.
Mi carta astral,
mi evolución,
mi destino…
y mi esquizofrenia de querer ser
para ti
siempre el mismo.

A ti que te amo
y que tú
-casi,
casi-
me amas.

Omaral.

lunes, 1 de diciembre de 2014

Vale, otro día. Mejor Reír. Mejor Llorar.




La linda lluvia
y su cruento mensaje
esparcido en la tierra
con la misma mesura
que tocan de memoria
cada una de las aves.

Las lunas
con la espalda recargada
en frigoríficos con nada.

Las cuentas corrientes
de todos aquellos anillos de Saturno
extraviándose en las manos
de un astronauta congelado
en mil kilómetros de estrellas.

Los ojos del buen hombre
ante el milagro enemigo
y preferencia de los santos;
el misterio epistolar
de los peces abiertos
a orillas de un rio de rocas.

Los mitos de la vida
encarnándose en los agujeros
y la angélica dicción
de los héroes al rendirse:

Dulce alrededor
era la muerte.

Nada de eso queda ya;
Tranquilamente,
sin lugar a exagerar,
se han hecho los sucesos
complementos ilusorios
de otro día.
Omaral.

viernes, 28 de noviembre de 2014

La inutilidad de llamarse Omar.


Leyendo a Oscar Wilde
formulo mi nombre
y doy cuentas
de que aun siendo bueno,
presentable y modesto,
no tengo
la importancia de llamarme Ernesto.

Y sí,
aquella tarde en Granada
los vi a los forrajes verdes
de las colinas,
mientras me calzaba con mis botines Vuitton…
presencié el nacimiento extenuante
de una rosa,
justo en el borde de un acantilado
sin nacionalismos
donde yo bebía chupitos de absenta.

Lejos del morbo
he vivido de amor
en amores
y al día de hoy
una arabica woman
me controla las cartas
que me arroja un croupier
enamorado de ella.

Por todos los medios
intenté ser brillante:
Bebí de mi corazón con amigos,
me deje del dolor
nada más que las marcas
que me daban carácter
e invente la ficción
de estar en medio de un mundo
lleno de gente
con libertad
y con miedo.

Y sin embargo ya ven,
a pesar de mi esfuerzo
e inocencia,
no logro escribir
ni con la ínfima gracia
con la que escribía
el más malevo Oscar Wilde.

Omaral. 

jueves, 27 de noviembre de 2014

Resultados de una cita -sin dinero- en la era del progreso.


“Tengo el récord nacional de fracasos de índole sexual.
La de arena y la de cal,
todas las historias me terminan mal”
Queda muy poco de mí.
Andy Chango.


Yo había alistado una palabra,
nada en comparación
con tu peinado moderno,
y al mismo tiempo un dictamen
sobre la tarde que acontecía
entre nubarrones
y olanes volando.

Algo no me permite
puntualizar la dirección del avión
que pasó,
robando de pronto
tu imaginación
y la imagen de un sitio
al que ya no dabas por cierto…

Los fulares roídos
con los que se cubría
un grupo de italianos
no merecían este apunte,
es verdad;
pero les hago cautela
pues sé que quisiste
decirles algo sobre La Grande Bellezza.

En qué total desamor
encontramos el busto informal
de Jaime Sabines.
Vos los citaste de golpe
y fue como si el cobre
se fuera rompiendo
y dejara salir de sus grietas
un delicado néctar de agave.

Yo no tenía domicilio
y mirándote ver
hacia los callejones,
empecé a echar en falta
las historias que podría contarte
de tener a la mano
una canción de Julio Iglesias.

Cuando conté mis monedas
no eran suficiente
para pagar un cuarto de hotel
y preferí recordarte
con la simpleza
de un par de pechos
que nunca vi.

Aquella tarde
perdí la luna
y perdí la mañana;
no tuve ganas
ni arrojo
para follarte
ahí mismo en el parque
como hubiese hecho
cualquier miserable decente.
Omaral.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Yo soy una especie y no un extraño. Lo que aun queda no estará ante el amor.


Y hay gente que llora
por tener,
deslucido en los ojos,
el llanto heredado
de un simio recolector de manzanas.

La ternura es cautiva,
a pesar de todos los muertos
que nos caen del cielo,
y aun hay niños que quieren
comerse los mundos
que el sol no les deja ver…

Quedan tantos que siguen esperando.

Mi vieja.
Tus viejos, Fernanda.
Todos esos años de suertes
que ya no recuerdan
y que suelen dar paso
a trucos impropios
que por no detenernos 
pensaremos son nuestros.

Hoy,
de camino a casa
me veo en los cofres de autos parados
ahí,
para siempre.
Lo digo pues voy a encontrarme contigo
y no sé si vuelva;
si tenga en el tiempo memoria.

Y es que hay inocentes que pagan condena,
una mujer enhebrando algodón
contra el miedo.
Y hay restos de vidrio
en el dilema negro
que se le vierte a la sombra
cuando amaina la luz de una vela.

Querría
-Ya sabes-
hablar de otros temas
y hacerme sentir
sin mi parte sentida;

Pero veo
y quedan
corazones colgando de un cable
que no ya no hace tierra;
lindas luces que escuecen
sobre el brillo menor
de las manos sin nada.

Ya no quiero engañar.
Sin embargo al saberlos los años
estoy cansado
de no saber a qué hora he quedado
con tu destino.

Yo sé que si pregunto qué falta,
con tu libro sobre las especies
me contaras que del mar
apenas he visto la espuma.

Y tienes razón
y lo sé;
más allá de que sigan ahí
los esqueletos
de los barcos hundidos.
Omaral.


martes, 25 de noviembre de 2014

¡Hey, Lorenzo!.. Ya puedes hablar conmigo.


Lorenzo despierta.
No nato
y ya vive;
lo justifica el Quijote
y el mismo lo empobrece.

Vuelve de comprarse un citar
y quiere llevarse de la estantería
un sombrero que es ancho;
no por usarlo.
Quiere darse ese gesto
de ladrón de altura
y con sentimiento.

Promete que podría
estar escribiendo canciones
con el corazón en alto…

Me sale algo reacio a los cinismos,
un tanto tozudo
y muy ilusorio.
No tiene de mí la carne
ni de su madre los labios;

Siempre que viene
lo echo de menos.

Es un personaje,
quiero novelarlo
y con sus acciones
levantarme un poco
de la realidad de un poeta
contra las paredes.

Ayer,
LA mujer
y yo, hemos ido a ver Birdman.
Lorenzo, picado en el orgullo,
ha derramado ceniza sobre la mesa
y he tenido que oírla de frente
a mi máquina de escribir tartamuda.
Omaral.

lunes, 24 de noviembre de 2014

Kandinsky.



Me despierto
y da miedo.
Madre podría fallecer
y no es que el mundo reclame su estancia,
es a ver ¿Quién la entierra?..

Todo converge,
se une
y lo sé.

Una raya,
pelos.
Un pene,
tres jirafas
tomando el sol en pelotas
-con tetas
y todo-
dentro de un pomo de gin.

Baja del cielo la tierra
y en un racimo de nubes
una abeja marciana deambula,
buscándolo al rin
más allá de los alces.

La vence a la materia el anhelo
y la loca se ensancha
hasta rosar con los núcleos
de un día que aun sin venir
ya se le ha ido de la ventana  
al presidente de la republica idiota.

Viven los vivas,
mueren los muertos,
y de una noche distinta
el mismo sol se levanta…

Pus con confeti.
Migas con luz.
Arlequines Givenchy.
Cocineros con liendres.
Mujercita hecha caca.
Subnormales normales.

La puta hora del te,
a las siete
y diez
del tercer mundo.

Yo, siempre Kandinsky:
alguna emoción,
variaciones variadas,
vistas en desuso
y lo que vaya saliendo.
Omaral.

viernes, 21 de noviembre de 2014

Blue Sky Hot; Victima de un Crimen.



17 golpes recibió Blue Sky Hot.

El primero y el segundo
fueron con la mano
y en el rostro,
ligeras muestras
de una fuerza indiferente.

Con la cabeza encapuchada
no tuvo muy claro
si la correría entre el tercer
y el sexto golpe
había sido sobre el pecho
o en la boca del abdomen.

El séptimo golpe fue en los pies
y develó el umbral
que queda atrás
-Justo-
del dolor…

Octavo,
noveno
y decimo
los absorbió inconsciente;
pero el calor de la memoria
sobre el nervio ahora muerto
despertó un aroma a estiércol.

Al abrir los ojos podía ver,
no tenía más el aislamiento de la tela
y reconoció que el cuarto
donde su captor lo tenía capturado
no era el cielo.

Pasos al otro lado de la puerta.
Un sonido de tv
repitiendo sin descanso
el discurso apasionado sobre la pasión
que hace Sandoval
en el secreto de sus ojos.

Qué terror que el golpe once fuese el miedo
y que el doceavo… aquella astucia de saber
que no es posible algún escape.

Trece de mala suerte,
fue la luz cegadora
cuando abrieron la puerta.

Catorce, con un martillo en la mano.
Quince, con una macana en los huevos.

Dieciséis, la voz de la que fue su mujer,
despidiéndolo,
al otro lado de la línea.

Diecisiete, un golpe de navaja
cortándole el cuello
en zig zag.

Omaral.  

jueves, 20 de noviembre de 2014

Amemos a Sofi. Sin miedo.



Yo quiero darle un besito a la niña que llora
y cocerla en un cuento
donde no este sola
y tenga amiguetes morados
de contentos…

Quiero dejarme llevar
por el viento que sigue el viejo Bob;
cuando veo a los tantos siguiendo
no puedo dejar de sentir
la alegría de verlos moviéndola el agua:

Aquel que quiere ser otro,
ese soy yo.

Me apuesto mis horas
a que lo que vale
es perder el tiempo soñando.
Dame un solo momento,
para cerrar los ojos,
y podré verlo todo.

Quiero quererla
con mi corazón infantil,
mostrarle mis castillos de lodo
y las carreteras de tierra
por las que debemos pasar,
para llegar puntuales a comer.

Ojala que pudiera
convencerlos a todos
que lo más importante
es amar
y seguir amando
sin miedo.
Omaral.