viernes, 28 de junio de 2013

La era moderna no es hija de mis padres...yo tampoco.



A ti padre,
a ti madre,
gracias.

Ya no es el mundo el mundo mejor
con el que nos dejaron
jugar cuando pequeños;
por el que ustedes lucharon
sin tiempo a más protestas
que una sonrisa ocultando
sus ojos cansados…

Prestos desde muy temprano
a una rutina
cargada con polvo
y con misiones de dioses
que cambiaron de dirección
al verse superados
por su demanda postal.

La gente
-como fue siempre-
sigue extraviada
entre derecho y obligación;

Aun cierran la puerta
en las narices del ciego
justificando su desamparo,
piden cuentas
y solamente saben contar de ellos
la parte privilegiada de una duda…

No es mi afán la nostalgia
de un futuro que no vendrá.
Si les cuento que aun diseccionan ideas
con precauciones
y estilos
es porque creo
que es justo reconocer
que de antes
nos hacen falta las partes nobles.

No se ofendan
pero dicen de ustedes que mienten;
dicen que nadie es responsable
además de los culpables…

La mayor parte se siente timada,
la minoría vuelve a timar
pues en realidad
más grande que ellos 
es no haber obtenido lo que han querido.

Nacimos aquí,
de ustedes dos…

Es una vida hostil
-es verdad-
pero entre bombazos,
niños sin niñez,
merolicos sin casa,
y mujeres fuera de horario,
es prudente acatar,
y agradeciendo,
la posibilidad, también, de no haber estado.

Y no haber visto el sol
bajo el que ustedes sudaron
para intentar aliviar
un vida mortal
de la que nacimos enfermos…

No es posible que ustedes se olviden,
aunque nosotros
demos por bien olvidar,
con este afán de dar paso
a un contertulio comprado
en un magazine de vanguardia.

Que lucha más desigual
la que les hemos ganado,
arruinados por una juventud
prepotente
de vacuo vacio…

Todo gratuito pedimos,
nada que engorde en la ambrosia,
muy bien pensados
días de ocio,
y pirotecnia contribuyente.

Perdonen si no sabemos sufrir;

Son tiempos distintos,
nos han dado el uso de la razón
y en ella olvidamos el valor de nuestras manos.
Omaral.


miércoles, 26 de junio de 2013

Sangre por una mujer libre.



No querríamos
pero siempre estaremos
de la mano del otro;

Cuando el camino se abra,
y al encontrarnos
lejos de nuevo,
pensaremos que ahí queda algo
y que nada lo nombra
con la osadía de dos faros sumergibles…

Iniciaremos la hazaña
de andar por ahí viendo cosas
con los ojos rotos.

Del pecado que des,
del pecado que haga,
cómplices.

Hijos de una raza de antes;
entre nosotros
los sacerdocios
se declaran desiertos,
hemos clausurado las puertas
de donde escondimos
las cartas que jamás enviamos.

Plena como estas de ausencias,
y porque me muero de muerte
y me salvas de condenarte…
Consagro las bocas
que te dan mis besos.

A donde quiera que estés
eres tú
y contigo, amante,
en donde me sueñan
me duermo.

Asumo el miedo
con el que te realizas valiente
y quedo es el aire
con el que me hago de tus alas,
aparte.

Nos adoramos,
somos colegas
en el oficio de la desobediencia
y queremos al vernos,
sencillamente,
sentir el corazón de nosotros
latiendo en una nueva nota.

No me hace falta,
para vivir,
más amor que el que tienes
por las cosas vivas;

Nuestro es el fruto
de la soledad que hemos andado.

No me das hoy para siempre,
no me adornas la casa.
No me cuidas
ni levantas mi calor
como una presea
que por tu honor he conquistado…

Tan inmensa te ves libre,
toda envuelta de placer a voluntad,
eres tú quien dice adiós.

Yo te bendigo
por toda la fe
con la que te das al tiempo
como regalo…

Que te vean
mamá y hermanas
jugar al globo con burbujas,
cambiando por un novio tuyo
a su hermano e hijo.

Solamente de ti
lo esperas todo
y créeme demonio
ninguna mujer fue tan amable.

Omaral.

martes, 25 de junio de 2013

El vacío se llena.




Alisate guapa
te observo detrás de una mirilla
y avivas grandiosa
la peculiar indecencia
de que tú seas mujer
y estés convencida
de que estoy muy cercano
a ser un medio hombre promedio.

No es que sea fetichista
pero cuando vengas sirena
déjate en la piel un rastro de olas
para que muera de sed
bebiéndome el sol
como a un beso de ruido…

De tan linda que estas
voy a clavarte
en mis muros
con tu forma aluzada
de curvadas trombas;

Lo haré mientras ves,
sorprendida,
a través de alguna ventana
nuestra historia ficticia
dramatizada en la tierra
por el Cristo del negro
y la Magdalena del sur.

Dispón de tu encanto
y agrede;
serás engañada
con miguitas de pan
y al venir a buscar
las galletas del opio
que te han prometido las nubes
me tensare para ti las arterias…

Quede claro que nunca seremos
algo más,
además,
de tus piernas atadas a mi cadera;
nada aparte
de tus embestidas
arqueando la espalda…
                   pluma dilatada en tinta caliente.

Solamente fruto que cae de mis ojos
cuando observo, con la boca muerta,
el olor que desprenden tus tetas.
Otro diluvio no hay
y en el vasto espíritu un temblor..:

Revancha de carne.
Castigo y arañas.
Sorteo en dolores.
Ternura a langostas.
Castidad con demonios.

Un hogar,
para ti,
con selva, palabritas
y lluvia…

Tú amor,
como una lámpara,
atada a una plancha de metal
-¿Dónde duele el deseo?-
y te pincho con filos de erizo.

A tus pies ya han crecido
lindas flores carnívoras
que te coronan la frente con sangre,
impactas como novia maldita
y con tres tenedores
me declaras el próximo invierno;

Siempre genuino romance
es la exaltación del vacío.

Omaral.

lunes, 24 de junio de 2013

La dramatización no es para reinas del drama.



Señor,
usted que es muy sensible
y que hace lumbres
por aclarar
la hoz del color negro
con la que andan
entre sus adentros algunos demonios…

Igual al tratado existencial
que usted sentencia,
a resentirse
con esplendidas cadenas
de simple seda,
es la ley del tiempo.

Ya se enterará
y aunque sea verdad
que algunas personas
dan en sacrificio sus nudillos
por tocar las puertas de Shangri La
otros tantos, sin campaña,
se abstuvieron de delatar
el paradero de los desertores;

Para ellos no hubo gloria
ni épica,
ni graduación.
Uno en el otro
a la fosa común
de todas las cosas que usted no sabe.

Que aun si cada muerte,
de soledad, empobrece
de malas maneras la vida
algunas quedan  
que ni siquiera suceden…

A esas nadie se sobrepone,
nadie pensando en la forma de volver a empezar;
sol a sol
el cuerpo se adhiere a la tierra
sin percatarse de ningún horizonte;

Muertes de hombres sin luna.
Vidas de gentes sin fuerza,
para escribir
con la voz levantada.

Cierto que sufrir es humano
pero que de ello hagan gala
las almas más nobles,
sin resistirse al reflejo
de su canción en todos los ríos,
no negara que supone
ingenua ambición…
                         cierta imitación del anonimato.

No así,
siempre es mentira
que algo nos duela
con la misma acritud
con que nosotros al mundo dolemos.

Se enterará
y al saber que lo marginal
no es un concepto
qué ha sido inventado
secretamente entre usted
y algún licito capricho,
se abrirán sus ojos…

Cerradas
o abiertas,
todas las puertas del mundo,
a un día
en el que nada habrá por hacer
en la inconquistable rutina
de ponerle reglas al juego,
darán paso
a un impronunciable recuerdo
que nunca ha sido de nadie.

Se enterará
y ya enterado sabrá
no hacer ruidos en vano
cuando la herida
es solamente
nosotros pasando.

Pague el peaje
señor decente
y admita en el viaje
algunos destinos
no tan brillantes;

Una vez que se escucha,
en justa dimensión tanto ruido,
se habla nomas por hablar
y se vuelve poco importante
ser escuchado…

El lamento que viene del pozo,
de donde usted bebe agua,
le dirá que se calma la sed,
como muchos otros
que antes vinieron,
con la piel encendida en sudor
de los que perdonaron
a cambio
de que no fuese confundida tragedia
con inmolación:

Museos, librerías, mausoleos,
ciudades, cantinas,
y hasta ventas de garaje,
sirven solamente
en función de un arquetipo
que mientras se hunde en un altar
celebra,
para no entender
que la paz es algo que existe
y no algo que se tiene.

No deseo a usted el mal
y sin embargo
cada sensación abominable
que practica en la sopa fría
o esperando
por su consagración
habrá de suceder en realidad.

Entonces,
si algo de usted
no se le atraganta al decir,
dirá lo infame que es
llorarle a un amor
que acontece y desacontece
sea viernes
o martes trece;

Tómeme por un tipo blando
pero nunca es tan duro
como lo cuentan,
tener que tomar la estafeta
y vivir
sin estar incluidos
en la realidad que soñamos.

Duro será
tener que admitir
que en sus golpes de pecho
había tentaciones
pero nunca maldad.

Omaral.

viernes, 21 de junio de 2013

Así termina el inicio de un cuento.

*12va entrega de "Cuentos para leer a Dante"


-¿No deberías estar ya dormido?... ¿un cuento?, ¿a tu edad?-…

Sucedió que una vez el mundo no quería saber nada de cuentos. Las prisas, los compromisos. La urgencia por realizar los sueños había acabado con la capacidad de soñar. Se podían ver en las calles multitudes de gente sin cruzar ojos ni sonrisas; no fue que los días se hicieran grises –los días grises son bellos también- se trataba más de una textura de cartón, el miedo a equivocarse o hacerse daño sumía a los ciudadanos de todos países en un manual instructivo de la forma para ser feliz. El paladar de las personas tenía cierto gusto oxidado. No era poca cosa escuchar las mismas palabras siempre, algo sobre un cambio y al mismo tiempo algo sobre no hacer nada. En aquel mundo de lunas llenas inadvertidas, de perezosos sin gracia y de muchos postulantes a redentores, un sitio en lo bajo era cálido y una resistencia.

Con paredes de adobe y un techo de cal Tirano decía que vivía entre el error y la ortografía. No era claro ni de ideas, ni de color. Su única vestimenta era ir todo de telas negras, caracterizado de brujo. Subido en su silla con la posición del anacoreta se quedaba sintiendo en el pecho las idas y venidas de emociones sin nombre que le hacían cosquillas e incluso tallarse los ojos, para escuchar lo que él decía que escuchaba. No era raro si se ve desde un punto de vista integral. Era, digamos, una versión resumida de la nobleza. Quizá por eso hablaba tanto, quizá por eso construía puentes de dialéctica exclusivamente hasta la mitad.

Muy cerca de donde él había construido su casita de lodo, había un refugio antibombas abandonado. Sin querer una tarde sumido en la tormenta como cantando, pisó la escotilla de aquel subterráneo y dentro encontró miles de latas de crema de hongos y una carta sellada por un ángel guardián de nombre Raziel. En ella al lector se instruía la misión imposible de salvar de extinguirse a los cuentos; a quien la carta encontrara se le asignaba el destino de volver a plantar las palabras –y con ello los sueños- en una tierra que solamente veía crecer estructuras de metal que dejaban caer relojes de pulsera y pared. Tirano quemó la carta y se comió la ceniza, calentó de aquella crema y cruzando las piernas se puso a contarse los dedos de manos y pies. Se había hecho de noche cuando rastreaba una ardilla que le había robado una nuez, siguió sobre pasos y de pronto en el bosque cantando “que vuelva a llover, que vuelva a llover” estaba un grupo de livianos echando a andar una locomotora que tenia por ventanas cristales de binoculares y por puertas estampas del mundial del 86.

Después de haber pasado horas entre presentarse y hacerse más amigos que nadie, alguno dijo de prisa que a veces para seguir se hacía tarde. Lo miraron con cara de asombro y como habiendo escuchado hablar a una pared…Desde las sombras de un vagón de aluminio un liviano mayor que fumaba en un bong les comento sobre un sitio donde la resistencia había vencido al reloj:

Se llama Oopart ese lugar; un resistente desde una prisión ha enviado cartas al mundo y compartido de un jardín donde Dios pasa siempre el presente comiendo de frutos con sabor de color. Es imposible no verlo cuando lo ves. Javier Colibrí, por ejemplo, lo ha visto en las flores del mal de Charles Baudelaire.

Tirano tomaba la voz del liviano mayor con cierta prudencia. En su interior su misión no sabía si era como el fuego del sol o solamente un reflejo de mala digestión; supo compartir su secreto y les contó que el también se sabía contra el tiempo y que como muestra tararearía para ellos una canción que decía “todos somos ciudades y en nuestras calles va caminando la gente como posando para hermosas postales”…se abrazaron todos contentos, se nombraron todos con nombres de personajes eternos…

Unos eran Hércules, otros eran Werther…otros eran Fred Astaire.

Jugaron al teatro, con mascaras ponían en relieve sus miedos y por un momento siendo libres de ellos abrazaron como a rayos y centellas una antigua libertad. Tirano hubo de irse, en sus oídos el sonido de una flauta traversa de plata lo hacía ir flotando hasta una nueva lluvia; miles de mujeres en las nubes dejaban caer agua de sus cantaros y las gotas eran tibias, de una en otra las hadas brincaban como si ascendieran de la tierra en una escalera. Para él todos los arboles, todos los ríos y todas las mareas se afinaban en una música divina que le decía como era aquel cuento que tenía que contar. Aquel sobre Golpe de Luz y Secreta;  vinieron de ningún lado peces alados, le dejaron mecerse en las mecedoras de dos ancianos cautivos en su juventud. Del cuento escuchaba las estrellas siendo contadas y él miraba hacia el cielo sumándose a ellas con su falta de aliento y su suspirar…
En sus ojos por un momento todas las cosas cabían plácidamente.

Ya Tirano estando en casa no dejaba de escuchar la música de aquella flauta traversa de plata, su cansancio era un sitio para compartir pero no quedaba nadie despierto; aquella horas en las que los relojes por humanidad habían dejado de marcar la hora. Frente a un soldado de plomo Tirano sentía que también el milico inanimado escuchaba aquella música, parpadeó sin darse cuenta y de regreso ni era más de plomo, ni era más soldado. Al animarse dijo llamarse Valerio Candombe y le habló de un cuento que Abuelo había contado sobre algo que debía llamarse olvido; la experiencia no pide perdón porque se queda contigo.

No entendían entre ambos aquello que pasaba. Tirano confundido intuyó que su misión tenía algo que ver con tener los brazos abiertos. Salvó el mundo de los cuentos cuando para dormirlo le contó, a Candombe, que podría ser lo que quisiera e incluso hacer hablar a un par de zapatos… Con días de lluvia, con corazones a la izquierda, con jóvenes de setenta años, con ciudades para compartir con Dante, con  livianos, con cárceles custodiadas por relojes, con ángeles guardianes, con niños colibrís que leen poesía, con flautas que te permiten serlo todo…fue con todo ello que salvó de extinguirse a los cuentos…

Se llama Tirano, en la carta el ángel lo llamó cuentacuentos.

-Pero ¿Qué pasó después?-
-Lindos sueños querido, eso es algo que a ti te tocara contar-.

Omaral.

jueves, 20 de junio de 2013

De palabras en falso.



Que mis palabras no tienen alma,
lo piensan, mientras hacen gala
de subvenciones populares, los valientes.
Los que dan la cara
y no temen
hacerse entender.

Que cuento por contarme
de una forma nunca humana
y que no hay retorica
que valga lo que el vomito,
puede ser;

Si alguna vez, en consecuencia de la soledad,
me pedí estar solo
nunca fue
para hacerme descubrir como un necesitado.

Sospechan en mí
fijaciones, falsedades
y cierta inmundicia
que disfrazo de decoro…

Que mis manos están limpias;
no perdonan
que no tinte con sangre
lo que he perdonado…

Debiera poner algo que hermane,
un altar, una angustia.
Un punto central donde quepa
también
la furia de las frustraciones.

¿necesitan quebrarme
porque me ven en pedazos?
Pero no lo hago
estar condenado a sentir
no me da derecho a ser parte
del programa prime time
de los sentimientos.

Dejo que digan
que al no tener urgencias
no tengo claridad
en mis despojos…

Que descuido, al deslindarme,
la pasión con que se vive
en el jardín
de los días que aun no llegan.

Como el mendigo
mi pasión está en la forma;

Rasgo un lacrimal
y por la herida
filos de diamante
que hacen nieve…
de eso que embadurno
soy la parte.

Debe ser que les parezco
muy imbécil,
muy fantoche.
                         Muy al grado del cobarde.

Y es verdad,
mis palabras no tienen alma;
qué puedo decir.

Tal vez sea que sean mi alma las palabras.

Omaral.

miércoles, 19 de junio de 2013

Yo he sentido -de lejos- a Romeo Y Julieta.



Lo siento por ti que la amas
y no sabes
si al decirla con vientos
la rompes o la inventas…

Y que te da lo mismo
el manillar con el que viven,
cauterizándose en el pecho,
los agentes de juzgado
con su bolero a media asta…

Y más de una vez, es probable,
la has visto bailar en el vidrio,
chapotear con miedos y cicutas
entre tú y los ayeres.

Y algunos días ya es media noche.
Y se han ido a dormir asustados por el sueño.
Y metidos en la cama caminan por palabras de gas.

Lo mismo que hacer
es difícil saber
cuando el deseo que abres,
como a una menta,
es alérgico a ti
e impropio del gusto.

Los laberintos,
el minotauro
y la esquela…
la línea de meta
en los descampados
y el delirio de sentir es así;
cuando siento
lo que siento por ella que es brava.

Y suele quedarse en cubierta
cuando las tormentas
a sus pies se enarbolan
y quieren dejarle un ungüento
que cura el salitre
en sus pecas de espuma…

Y el costo de la muerte
en ascenso
cuando oculta en su voz
un vibrato de días
al que aun, en cada otoño,
a mí me da por volver.

Y es imposible hacerla venir de donde se ha ido contigo.
Y tiene en tu nombre; apenas tendidas las redes.
 Y es de callar lo que ibas a empezar a pensar.

Lo siento,
mi falta de todo el oro del mundo,
mi celebre condición de desconocido
y el tic tac de mi sangre
resistiendo el paso del cuerpo…

Lo siento
por ustedes dos
que se sienten;

Y de sus cabezas
mis más raras avis
se dan a volar
la vida después
de Romeo y Julieta.

Omaral.

martes, 18 de junio de 2013

La simple revolución, también.



Aquella fue una muerte simple;
se despertó
y como hacía ya cuarenta días
abatió la ausencia
de Corina
dibujando un círculo
de aliento
en el piso que pisaba,
con las plantas desnudas
de un jardín que otrora
era una selva…

Los autos en las carreteras
de Logroño
parecieran –a decir de él-
siempre ir conducidos
por un maldito ángel apuesto
que ha ganado la materia
a cambio de dejarse las ideas
en un paso cebra del purgatorio.

Corina
que era un haz de duda
lo sabia
y rompiendo su saliva
nunca regresó
de haberse ido a buscar un par de alas.

A cuenta del trabajo
como dependiente de un almacén
de saldos,
salió mudo a la calle;
perfeccionando como un truco
la cabeza baja,
y la corva de la espalda en posición.

Obvió su participación
en las procesiones
y andando se dejaba hacer
por las indicaciones
de una ley láctea
que aunque se le indigestaba
no pensaba en abolir
con iniciativas de la propia razón…

Se ensimismaba
en sus urticarias
y pausadamente al abrir la boca
un reflexión hipocondriaca
censuraba aquellas ganas
de quedarse invisible
sin tener que decir
jamás nada.

Se sabía sin poesía,
sin colores;

Sin un sentido agudo
que pudiese conducirle,
avivado,
entre los vericuetos de las esperanzas…

Tripulante único
de un navío dirigido  
por el escarnio de las mareas;
como una marioneta
por una horda de demonios
que además
también ponían el agua en la tetera
y convidaban a los enemigos
de la propio ingesta
de una hemorragia interna,
que nacía en el filo de las manos.

Se negó
por complicidad a las ventanas:

Horizonte tras horizonte
un horizonte único…
                                             los ojos.

Se hizo arduo
en la ceremonia del silencio
y obtuvo muchas veces
el honor de ser ignorado
por las mismas castas
que él ignoraba…

Nunca nada se dijo
sobre la misantropía;
Palabras más,
palabras menos,
todo es un discurso
y a su vez
tantas buenas voluntades
habían plagado el noticiero
de perturbadoras acciones.

Sin moda.
Sin etnia.
Sin causa.
Sin gloria.
Sin drama.

Aluzado
solamente por la luz
de un televisor…
tabaco, licor
y paciencia
repartidos entre pies
y manos,
como si de una escalera
de espadas se tratase.

Aquello fue una muerte simple
pero fue una vida también.

Omaral.

lunes, 17 de junio de 2013

"A Disquiet Follows My Soul"



Yo vi de tus ojos
un color que robaste,
tenue y sutil
calcado en tus ternuras
como una prisma.
No hizo falta interrogatorio,
y de nuestras escenas
se declaró clausurado
el camino en el que llegabas hasta aquí,
como la original versión de otro mundo.

Pude rendirme
pero haciendo de lobo
fue inútil
dar por satisfecha mi luna…

Nada le dije
al guardián de las luces
y con apenas tus años
tus piececillos cupieron
en una canción
que daba consuelo
a la cajita de música
que había extraviado
en una copa Xavier.

Yo cantaba muy fuerte
y de frente,
quería cifrarte un mensaje
que fuese imposible olvidar
con el hilo musical
de las embajadas…

Tu costumbre de entonces
era ir hilvanando telares de duda;
batalla que hacías suceder
simplemente cerrando
y abriendo
en partes iguales
el mar.

Es tarde ahora
cuando en un impulso el reloj
dice que estamos por cumplir los setenta
pero te veo en el agua
y aunque a ratos no llueve
vuelco soledades
contra el diagnostico
que dan los fantasmas
sobre mi entrepierna…

Me es desalmado
lo lindos que estamos
cuando dicen que viene
la penúltima primavera;

Violentos,
como quisimos ser cuando niños,
florecemos sobre ranuras
de cemento
y en algo nuestras raíces
en una sola raíz
sujetan lo que pudo haber sido
un amor por asesinato.


Ohmar Ahlejandro de H.

viernes, 14 de junio de 2013

Miedo a que el fin del mundo nunca termine.




Hoy encontré una hormiga negra en la bañera
¿qué significa?
debe ser que es mala suerte
o quizá lo contrario
y mi canina existencia
esta siendo grabada por Luis Buñuel…

Sin embargo
lo que, para mí,
queda pasando
es que soy supersticioso
y me apuesto
que la capa de ozono
ni existe
y a que don Goyo planea
volverse inadvertido
haciendo gala de extinción humana;

Las represalias de un hallazgo tal
es eso
siete años sin fortuna.

O que uno de esos aviones
que cruzan por casa,
para llegar al aeropuerto,
lleva un piloto
que habiendo visto,
por el espejo retrovisor,
a mi más flemático deseo
perseguirlo…

Ha decidido caerse en picada
y parquear en mi sala comedor
para juntos terminar,
después del desastre
que aquello supone,
viendo de los muertos
el amanecer.

A causa de que un insecto
logra romper la rutina
y salud
que antes de hoy
tenían los días…

Tanto es posible esta vez
que de ida a mis purgatorios
he visto, de ver, las antenas
ir y venir
en la presión del aire;

Imagino que una señal de miedo
es todo lo que fuimos poniendo
por todas partes.


Ohmar Ahlejandro de H.

jueves, 13 de junio de 2013

Mi misera madre parió una miseria.



Es de la tierra, que te ha señalado.

Y te ha señalado para tu sacrificio, no para tu vanidad.
Atahualpa Yupanqui.


Morirme.
Desatar el infierno
con lágrimas de fuego en mis ojos
y con la más impúdica perversión
sospechar
hasta del más sospechoso.

Pero decirle a mamá que la extraño,
que echo de menos
lo encorvadita que era,
cuando llegamos a viejos,
y que hizo de mí
aquel que un día
en su honra jamás podre ser…

Que sepa
que si no morí antes
no fue nunca
por falta de ulceras
ni de sobredosis;
no morí
por no incordiarla
con remordimientos,
por nunca tenerla
en esta puta palabra
tan triste,
y perdida.

Para que fuera libre
y culpable,
para que el pecado
en su falda ondease
como el solar amarillo
que un día señaló
aplicando el rigor
de un sueño increíble.

Mi madre nunca pasó,
madre mía sigue sucediendo;
lo mismo esta muerte
que me jala por adentro
y me pone en siniestro
con la cabeza acunada
en su vientre…

Bendita esta taza de te
y maldito el fruto
de la planta de mis pies
si se han ido.

Cerré aquella puerta
-lo sé-…
cuando el día termina
no hay invitados
es dejarse llevar
y al mismo tiempo quedarse
apasionado
mirando las olas.

Morirme.
Digan
por favor a mi madre
que nunca lo hice
sin echarla de menos.


Ohmar Ahlejandro de H.

miércoles, 12 de junio de 2013

Ensayo posmoderno de interiores muy expuestos.

*En mi interior, el diseño lo aprendí de Dante. ¡Bello!
 


Tal vez el posmodernismo sea sencillamente una paradoja; ahora mismo la reflexión sobre un ensayo, y ensayar sobre el tema escribiendo otro ensayo, no dista en absoluto de lo que el posmodernismo recibe, y emplea, con indulgencia y optimismo. No es que trate de una cuestión vistosa e incluyente donde la postmodernidad sea simplemente una respuesta ideológicamente débil a los modos de consumo y producción. El tema que desarrolla la posmodernidad dentro de la modernidad, y aplicado al diseño interior, es cuantificar como afecta e influye a esta. Teniendo como ejemplo que en otras épocas se podía considerar la arquitectura como una de las disciplinas artísticas más representativas de la humanidad también podemos inquirir en el hecho de que nunca se valoró como ahora –tan cercano a la expresión personal- el diseño de interiores. Tal vez sea por eso que nos podemos preguntar si en la época moderna el diseño interior es un reflejo, no especulativo, de la posmodernidad, y en consecuencia una disciplina por derecho propio. El diseño de interior combina estética con funcionalidad. Le da al usuario una opción, para vivir de forma distinta. En la actualidad un alto porcentaje de la sociedad mundial cree que es el usuario quien le da importancia a las cosas que tiene; a esos materiales novedosos que nadie más posee y que brindan, en un ambiente de expectación, una endeble sensación de pertenencia. Sin embargo el punto importante del diseño interior es hacer asequible la confortabilidad de llegar a un espacio y sentirse cómodo sin pensar en estar en otra parte. Generar una experiencia dócil al recuerdo que además sensibilice el momento de estar en contacto con el espacio mismo.

A pleno año 2013, en un estado que no cuantifica ni usos, ni costumbres, se podría decir que estamos en una época donde el diseño de interiores se centra en la tecnología, como por ejemplo utilizar dispositivos automáticos de encendido en iluminación y accesorios, entre otras cosas, pero todo esto sin conseguir en realidad un efecto de armonía entre materia y espacio. Incluso en esta época, en la que el tiempo de vida de los productos es más corto y no porque se desgaste o no sirva sino porque constantemente queremos estar renovándonos, generar en nosotros la sensación de perdurabilidad es inevitable. Hoy día se intenta hacer creer que por tener mejores cosas o las más recientes se tiene a su vez una vida mejor. En consecuencia el ser actual se siente el reflejo de sus pertenencias; es justo ahí donde con el diseño interior, avalado como una de las características de la época posmoderna, se pretende incluir dentro del concepto de espacio, una sensación natural de libertad.
En términos pragmáticos se podría decir que el posmodernismo no existe ya que la época que le antecede es la modernidad. Que se materializa y deja de existir en su propia concepción. Sin embargo el análisis de esta y de cualquier otra época nos dice que las referencias culturales –de toda cultura- siempre fueron un estimulante para la imaginación y la consecución de esa “otra” realidad. Desafortunadamente del mismos análisis se podría concluir cierto estancamiento; que a pesar de la tecnología con la que contamos, el diseño y las artes en general pasan más por un ejercicio de reciclaje que creativo. Si bien este efecto es mundial podemos –sin ir tan lejos- centrarnos en México, descubrir el valor “real” del diseño interior en México y hacia dónde va, si se quedará siempre en esa personalidad costumbrista ó, en contra parte, emulando la vanguardia sintética de otros países. Considero que si honestamente pensamos en el diseño interior como parte fundamental de la cultura posmodernista, y en la cultura posmodernista como una forma de explicar al ser humano, es necesario que el diseñador se revele ante la hipótesis de las costumbres y que, como en todo arte,  se planteé una opción ante el agotamiento orgánico y no solamente copias de lo que pudo haber sido.

En México, que es un país que está creciendo constantemente y que a pesar de los innumerables tropiezos como sociedad posee una personalidad bastante estoica, alrededor de hace veinte años se está tomando mas a consideración el diseño interior. Incluso, a raíz del siglo XXI,  ya se puede pensar en crecer y representarse como un catalizador a nivel mundial del diseño interior. Y esto no solo proviniendo de ciudades dígase importantes, hablamos también de ciertas ciudades de provincia que en su carácter quizá más sencillo proveen una vista fresca y dinámica de lo que se entiende por funcionalidad. Se podría afirmar que, si los diseñadores de México no solo ven como futuro irse a otros países a diseñar, en México estarían encontrando los recursos necesarios, para la innovación y así limitarse en el uso de tendencias que por distintas razones -desde el clima hasta la seguridad-  no corresponden con el ritmo de vida en dicho país.
Lo más importante; lo que se debe plantear cualquier diseñador en cualquier parte del mundo son las características del espacio, del usuario, y sobre todo si existen, entre todas las referencias, algunas capaces de resistir al eclecticismo para convertirse en una expresión por si misma: Creando conceptos nuevos es cómo podemos utilizar todo lo que brinda el posmodernismo a su favor.  Se debe entender que el posmodernismo no es una época pasada; que es la idea de una época en donde surge el ideal del mundo mejor, del progreso como sociedades interdependientes. La posmodernidad surge como respuesta a un cambio aplazado una y otra vez; para realizarlo es fundamental desmitificarla y generar una identidad a partir de ella.


Como resultado final –hoy en día- del diseño interior se ha tomado como base, al momento de diseñar, un concepto que consiste en diseñar para Narciso; que es la forma en cómo se identifica o relaciona al consumidor en la posmodernidad. De esta forma el diseño interior reflejara lo que la persona quiere ser. Así es como se pretende saber sobre el consumidor su gusto y al mismo tiempo que el diseño para él emplee la fuerza y conocimiento de un arte representativo de toda una época. Solamente de esa forma es posible proyectar un análisis de diseño interior que no se emule a si mismo y contenga en su propio espacio la épica de la posmodernidad.

Ohmar Ahlejandro de H.