miércoles, 27 de febrero de 2013

Epístola a una pistola camboyana.


Dear…



Espero que sepas que nunca sabremos nada acerca de nada. Que a pesar de los intentos más desesperados, nunca me quitare de la piel la promesa de un beso con la que solías despedirme ,cuando hacia frío y encontrabas tú la lumbre ahí donde ambos comprobamos que el hielo quema. Que después del rumor de arenas que nos encontraba a las tantas, con la prisa presagiada en el reloj; sin advertir nosotros lo que de ti y de mi se había perdido en el tiempo, no volví a pisar las nubes. Ni a cantar para que lloviera.

Por entonces juntos, era una cuestión de tino. Pasarelas privadas de pasados gastados. Sufrir más que tú fue sufrir, ya no hay duda de ello. Quise venirte de antes, como un amante precoz. Tú venias de después, como una navaja cerrada.

Es verdad que no iremos más juntos al cine; buscando en la gran pantalla algún refuerzo y alguna duda. Detrás de este café, que me ataca como un miura, suelto también el inacabable camino que transitamos arduos de palabras y silencios. Ojala aun alguna fotografía prevenga de lo que nos queda después del futuro. No sustituir la sopa con alhajas y mucho menos dejar salir el sol sin devolver la luz a quien brilla en nuestro nombre.

Que Pessoa sea aun Pessoa, y en honor de todos los libros no almacenar almanaques de todos los años en los que supe escribir que yo no escribía…

Contarte que, como casi siempre, volví triste de aquellos aparadores de zapatos. Qué fina la silueta del olor y qué ajena la madera de sus suelas. Son simplemente, y simplemente también mis pies desnudos en ellos se alán sin ningún tipo de prudencia. Me hago el bobo. Intento consolarme de la indiferencia que hay en el orden perfecto de las cosas…

Aun parte de mí no sale nunca de la cama –ya te estarás dando cuenta-.

Por la mañana tu aroma a maíz dulce. Durante el abrazo tu calor de lago. En la comida tu apetito de niño. En el sueño tu pesadilla de amor. En los colores la sinfonía de las luces y en el mundo ese otro mundo que con tus pasos ya andas…En el sonido la brutal conciencia de la estupidez propia y ajena. En los tendederos de las azoteas un suicida aspirante a corriente eléctrica.

Bien. Orgullo. Por encontrarte y no verte, por entrenar mis ojos. Por sospechar ahora de todas mis certezas y devolverte la afrenta. Preguntarme si aun guardas el corazón bajo la almohada, temiendo hacerle ruido y que dispare. No saber si aquellas manos se resienten, como impulsos animales, en tu cuerpo y contra tu voluntad. Si sigues loca negándote a la magia de la fantasía que no logran ocultar todos los engaños. Si aun defiendes aquel infame cuestionario al que antes te somete cualquier simpleza…

Por preguntar, pregunto. En qué canción de qué concierto debo imaginarte. Donde tributaras tu temeraria forma de conducir. En qué hombre, de qué cuarto, de qué hotel te confundirás de nuevo en el camuflaje. Cuantos minutos más piensas derretir, cual Dalí, pretendiendo que al llegar no queda nadie. Buscaras ahí, en la alevosía, tu papel.

Debe ser que nuestra historia no se cuenta con cuentos de gracia aciaga. Debe ser que estas esperando por que suenen las alarmas y yo vaya ligero, como dijo C.Garcia. Cuando atorrante, el cielo, no escuchó lo que yo no quería creer… No perdono, no tiene caso ahora hacerlo. No pido perdón, en todo caso hay más que inocencias o culpas.

Ya es mañana y en alguna mesa para dos tú te estas distraída en el salero. Todo aun queda de los auditorios, las plazuelas, los bancos, los lujos, los estribos y las carreteras. Todo inamovible vive ahí. Continuando para otros, ahora ya. Sin nosotros.
Con amor
Omar A. Estrada Amavizca.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Hermoso, demuestras que tienes un gran corazón, un amante romeo que tiene conciencia sobre sus pecados y hechos.

Que musa te hace sentir esto? .....

Anónimo dijo...

Escribo este comment aprovechando la armonía de la canción y contagiándome del sentimiento, antes que nada agradecer como nos regalas experiencias así para detenerse a reflexionar en medio de tanto ajetreo.

Esta carta eriza la piel, ese paso adelante con un ligero toque de "¡dale! lo que sigue" pero sin olvidar que como dice la canción "donde hay cenizas hubo un fuego y yo mataría por volver a arder".

Amor tan explosivo solo de suicidas y mejor aun encontrar otra mitad que complemente la bomba.

Mas que prócer, eres humano con corazón. Suerte en el futuro del corazón y sobre todo de la razón.

Carlito

Ivàn Contreras dijo...

Qué maravilla. Dios es usted un romántico.

que bien se siente estar enamorado, no crees? Es el único momento en que sabes que no hay nada que detenga esa partida de madre que viene.

Un abrazo. éste texto me hizo recordad esto que escribí en algún momento.

Pasen, pasen.
http://psycoedipo.blogspot.mx/2009/03/cerrar-los-ojos.html

Anónimo dijo...

Hermanito eres un romántico inhóspito me agrada este lado de la luna, besos a tu musa que saca este lado de ti.

espero verlo mas seguido

besos hermanito

Anónimo dijo...

ME gusta tu lado romántico inhóspito espero verlo mas seguido te amo hermanito

Anónimo dijo...

me has dejado sin palabras, me gustaria que alguien escribiera para mi lineas tan sinceras y hermosas como las tuyas.

'Querido Corazón:
tu eterna necedad nos tiene una vez mas solitarios por el mundo'
(Juan Solo)

Anónimo dijo...

El romanticismo en su máximo esplendor es algo de los que no hace falta hoy en día, detenernos por un momento y reflexionar que lo que tiene sentido y que nos mueve es ese sentimiento mágico he intangible llamado amor.

pd. Belicismo.

Anónimo dijo...

Eres tan romantico,de todo lo que he leido de ti,esto es lo q mas me ha gustado, quien te viera , no pense que fueras tan romantico, tan intenso y apasionado. Felicidades.