miércoles, 20 de febrero de 2013

Camboya entre sueños ó pesadillas.


Picture By: Amazing NauFraga.

Te soñé en mi sueño.
vestías un desnudo blanco;
imperceptible tal vez
para unos ojos demasiado abiertos.

Te apetecía coger las burbujas
y ponerlas a hervir
cuando por fin respiraron,
no fue cuestión de apatía…
tenias algo en el alma
y lo hiciste volar.

Todo contaba
en aquel pequeño baúl:

Tres carpas de circo,
una oficina del P.E.T.A.
Y en menos tres cuartos de hora
las seis de la noche.

Y aunque de sueños
yo solamente sé pesadillas
te dejaba hacerte de harina
y comer de las cortezas
una capa de musgo
que a decir de una alcachofa
sabia a carbón liso.

No sé si eras tú,
pero te vi trajinando
y venias de oriente.

Tenías su cara,
su olor,
y esa marca de alubias
regadas por toda su espalda;
podría ser que no fueras
además nunca antes te vi.

La espuma bajó
y los rayos de fuego
abrieron en dos
mis aceradas pestañas…
desperté
y vi que tu rastro
se había ido quedando en la luna,
dejándome huellas
de nada de ti.

Invoqué una señal
que se hizo pregunta.

Jamás contestaste.

¿Qué opinión te merece
una mujer
a la que nunca
he adscrito a un poema?
Estrada.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Insisto como Tomas y su Sabina....la diferencia es que aqui Tomas escribe a su sabina..entre un poco de melancolia.

Bello y hermoso como tu lo sabes hacer O Alejandro.

Exquisitas letras por la mañana, hacen unas excelentes dias