sábado, 29 de septiembre de 2012

Lindos ojos camboyanos.




Ten coge estos ojos
úsalos como quieras;

Unas veces en las cuencas
otras tantas como aretes
y en realidad,
por navidades,
úsalos
son para ver.

Con ellos
advertirás que el sueño tiene pies,
que se rehace con apenas un respiro
y anda
de la oscuridad a ti,
medicando al nicho de lobos
que te arrastran por el pelo
cuando hay luna…

A través de su óptica
veras cuan viva es tu risa,
lo profundo en tu palabra
y que tan extenso
como nada
es tu latir.

Son ojos para verte en el espejo
como a una ópera perfecta
en la que finalmente
algo entre vísceras
y agua  
sostiene a Dios
que de verdad se mueve…

Prismáticos para no escuchar,
lentes para oír por dentro:

Ten coge estos ojos
úsalos,
son para no ver.
Omar Alej.

viernes, 28 de septiembre de 2012

Camboya, La Guerra Civil.





Te preguntas por qué lloro
y lloras,
rabias por todo lo que se de ti
y que querrías inmolar
en laberintos…
No llores tú también,
apenas y me has tocado.

Desvístete,
delgadito como eres,
y métete en los agujeros
que aún quedan dormidos
con todos tus anhelos
de violencia
y mala suerte…

Que linda que es la copa
cuando se te acaba
el trago de veneno
que convidas con humos
y maderas.

Eres escorpión querido
y siempre
dolerás al mundo
lo mismo que él te duele;
te lo dije antes
¿me recuerdas?
yo era la mujer calva
barajándole el tarot
a la santa muerte.

Alguna vez serás
quien dices ser,
disculparas los vidrios rotos,
la puerta vencida
y el añejo desvarío
que he tenido que dejar
como consuelo
a los naufragios
en los que no vienes conmigo…

No seas bobo,
no eres tan mayor
y en realidad
suelo ser aun mucho peor
que todas esas aves de rapiña
con las que juegas
a quitarte los piojos del olvido…

Trémulo Omar Alej,
trémulo es tu llanto
la luz de las velas
y mi vestido.

Y tus palabras.

Y tus historias.

Y tus corajes.

Y hasta el pecado
que has podido ver
desde ahí,
desde la luna.
Maria Morla.

jueves, 27 de septiembre de 2012

Camboya entre Mozart, Galdos y un espejo.




Te rompiste en el espejo ayer.

Ya no saciare tus cavidades
con violencia,
ya no recorrere tus cabellos
con la torpeza de quien baja…
Ya no florecerá lo seco
en todo aquello
que haces mirar
y miras,
víctima de un obturador
que te hace llorar en pixeles.

Vas escasa ahora de pasos,
planeas con las alas recogidas
y caminas
sin cortarte en las esquirlas
de una vida que duro todo un amor;
de un amor
al que no pudimos devolver la vida…

Que plateados los billetes,
Hoy partidos en pedazos de monedas,
Que dejaban estar cerca,
En los vagones,
De donde venia el aire,
Como cuando vimos aquello de Magritte,
No te olvides,
Él viajaba con la hipnosis,
Un chaqué
Y una manzana…

Te rompí yo en el espejo ayer.

Tuve miedo de tu llanto
y me eche a llorar
cual tintero  
abandonado por el hambre
y la fortuna,
de tener para comer
lo que le ha crecido de las propias manos.

Hoja de contraste rota  
ya no queda grieta en ti.

Toda tú
en mil pedazos,
que son un solo pedazo
y juegan al puzzle
con la soledad a solas…

Sangra el puño sangre
y las pestañas llanto,
hierven las memorias de un desmemoriado
y estando tú tan rota
me declara en quiebra
San Benito Pérez Galdos.
Omar Alej.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Camboya escrita por una lectora.




Esta vez es por ti que vienes,
tú que con los ojos quietos
estas hecha al camino
abres la luz de palabras que pierdo
y juegas el juego
de quemarlas, después de encontrarlas,
en una ola de silencios.

Es todo en parte de lo que no ha sido,
un seminario sobre cómo romper
la propiedad de un retrato…

Frecuenciar la señal  
de un ambulatorio de antenas,
y sin alarde de pulsaciones.
iniciar por plantar
lujurias y decomisos  
junto a nostalgias futuristas
que desarmen ecos sincopados
de un pasado que es mañana.

Es para usted
que amedrenta a las niñas marcianas
tripulando en su globo
a todo un cuerpo  marino…

De ti
que sueles guiñar a la muerte
con las pestañas que no te veo;
consciente de que soy
mucho más tuyo
de lo que alguna vez
tú podrías ser de nosotros.

Es tuyo,
pero no sobre ti
aunque te ofenda,
no tiene la indigesta celebración
con la que el aire orbita
a través de tus ramas…

No se proclama en paz,
no hay abolidos de aquí a las mentiras
ni contrae el diafragma
de un suspiro
que espera por morirse de un beso.

Es solamente
un compuesto de ti
que a veces me das,
prescrito
y sin plomo:

Una hoja en blanco
estropeada por mí
con tus palabras negras.
Omar Alej.

martes, 25 de septiembre de 2012

Camboya donde nada le duele al Hurts.




Duele
y no sabemos si se trata del aire,
la combustión solar
abrevando del cemento,
o  simplemente nos hace un día
de esos en los que sencillamente
duele al hombre
su transitoria condición de pasajero.

Es así,
no curan los remedio del agua con la sal,
se enmohecen las pócimas
en el centro de los libros
y hierve un barro negro
que hace piedra…

Sube la sequia a nivel de fiebre,
se jubila el estribillo de un bolero
y colgando su levita
le adolecen los alados
que regresan con pan duro
de allá donde el mañana.

Duele
y cuando de dolor se trata
basta el rojo de todos los deseos,
sirve el letrero de traspaso en una iglesia;
se hace insuficiente todo dios
y duele de tan gris
la luz ultravioleta.

Quieren alivio,
quieren,
y tropiezan uno a otro
enfilados cuales ratas
en un ascenso de escalones
que se hunde;

Tal vez sea la universalidad de un pulso,
el reflejo gatuno de una ola,
una coalición de espíritu con barro,
un silencio señalado
o solamente una palabra agazapada,
pero duele
y no es un símil del dolor
la verdad duele.
Omar Alej.

lunes, 24 de septiembre de 2012

Se come a solas en Camboya.




Tú aun no lo sabes,
pero habrás de olvidarme.

Un día cualquiera
mi voz no estará en el rechinido
con el que te guardan las puertas
ni avistaran las ventanas
a una intención merodeando
por las afueras de mi ausencia.

Una vez que el día que viene
se vaya
se irá con él
también la última palabra
que ultrajé para hablarte…

Nos perderemos
y ya no estaré
sentado en cada estación
de la que vuelves.

Tú aun no lo sabes
pero me desenredare distinto
pareceré
lo mismo de torpe que soy;
seré como fui cuando no era de ti
y vos tendrás ganas nuevas…

Serás tú menos yo
y a simple vista descubrirás
que detrás de mí
solo queda un ruido
de coordenadas que parpadean
en ningún sitio.

¿Qué como lo sé?
no ha sido en nada sencillo,
he tenido que saberte de antes,
como cuando me espetaste
que para mi memoria
en tu reloj ya era demasiado tarde.
Omar Alej.

sábado, 22 de septiembre de 2012

Camboya, la entre vista de un tercero.





¿Quién es Omar Alej?
Diría que un tipo de hombre que cuando el mechero se queda sin gas, para encender un cigarrillo, va y busca, entre la base de la cama y el suelo, consciente de que en ese sitio habrá otro mechero o al menos un fosforo. Al decir eso estoy diciendo que se trata de que un hombre sea lo que hace. Si alguien asesina, por ejemplo, bien! Llamémosle asesino y así en lo sucesivo… bajo este concepto diría que es alguien que cree en las palabras y en lo que las palabras significan; en consecuencia, y para responder a tu pregunta, diría que es un ser humano…una contradicción.

¿Se jacta de ser libre?
No, de ser libre no. Se jacta en todo caso de ser trabajador, estoico, educado, prudente, honrado, decente, honesto, pulcro, amable, sensible, obediente y hasta elegante, pero de ser libre no. Eso sí que no.

¿Es un personaje?
Sí, y también un utensilio. Sirve para muchas cosas: lava, plancha, seduce, se encoge, se viene y también se va.

¿Qué espera?
Lo mismo que todos. Que pase el tiempo.

¿Y qué plan tiene para cuando eso pase?
Lo mismo que todos. Pedir por más. Tomo como referencia a los suicidas, su lema <<esta vida no vale nada>>  nunca es  <<la otra vida lo vale todo>>.

¿Cambiaría el mundo?
Querría justicia en el mundo, empezando porque yo no querría que el mundo me cambiase a mí.

¿Es vanidoso?
Claro que sí. Cada día, con su noche, intento mejorarme.

¿Mentiroso?
Y sí. Hace años te habría contestado que sí…pero te estaría diciendo la verdad.

¿Esta tan mal la vida?
Tan mal que permite a todos estar bien. Ahora mismo, por ejemplo, se está iniciando una ONG por los derechos de todos aquellos a los que no les gusta el teletón.

¿No es eso muy categórico?
Es usted quien pregunto si la vida estaba mal. Yo solo dije que estaba bien.

¿Cómo es la relación con otros?
El otro lo es todo. Pero no me gusta la gente irrespetuosa por ende no libero ni condeno. En base a complacerme he aprendido que las necesidades de uno son la oportunidad del otro y el otro, como he dicho, lo es todo.

¿Tiene sentido del humor?
Si te digo que no ¿sería gracioso?

¿Qué opinión le merecen los líderes mundiales?
Digo que están a lo suyo. Que los habrá buenos, malos y regulares, sin embargo a mi no me deben nada. No vivo en un sitio de mierda como se empeñan en hacerme creer. Es verdad que no soy suizo y que ni putas ganas tengo de serlo. A mi es que me gusta lo que veo. Si hasta hay de todo: tiroteos por la mañana, hambres, frio, sequias, armas de destrucción masiva, satélites, secuestros, espionaje, tasas de natalidad, generaciones, degeneraciones, chismorreo, burlas, dramas, putas, esquinas, banderas y más de un héroe!. Nadie va a negar que por menos se hayan formado filas, de cientos de personas, para pagar una entrada en el cine.

¿Qué opinión le merecen los que lo tienen todo?
Diré algo de ellos solo si les hace falta mi opinión.

¿Es usted un artista?
Hombre no, que pregunta, yo trabajo.

¿Querría ser famoso?
Desde hace mucho juego frente al espejo a que canto canciones de los Stone en un estadio repleto. Lo que aun no hago es jugar a que canto mis canciones frente a un estadio repleto. No querría ser famoso, querría ser otro.

¿Qué tan insatisfecho esta?
A pesar de todo sigo siendo un chico pobre de provincias. La insatisfacción es un lujo en el que no pienso invertir.

¿Qué es Camboya?
Yo te pregunto a ti ¿Qué no es Camboya?

¿Del amor? ¿Qué cuentas da del amor?
Un cuento maravilloso. ¿El amor?

¿Vulgaridad?
Aun peor que la hipocresía. Me avergüenza la gente que tiene como único argumento <<es lo que hay>> <<así soy y qué>>  también el hombre ha sido un mono. También la mujer fue una costilla.

¿Es usted un miserable?
La mayor parte del tiempo, pero me alivio de eso cuando lloro, cuando bebo, cuando fumo, cuando vomito, cuando llueve, cuando estoy solo y cuando hace mucho frio.

¿Qué hay con la gente que se hace entrevistas a si mismos?
Ególatras…aunque pondría que lo hagan todos al menos una vez de vez en cuando. Con algo de suerte podrían saber, ellos mismos, en lo que están pensando.

¿Una frase?
La respuesta a cualquier invasión es el propio ombligo.

¿De quién es?
De Omar Alej.

viernes, 21 de septiembre de 2012

Camboya el hada de las brujas.


I don't mean to suggest that I loved you the best,
I can't keep track of each fallen robin.
I remember you well in the Chelsea Hotel,
that's all, I don't even think of you that often.

Leonard Cohen.



Lo siento.

Siento en el pecho
la pesada carga
que es la falta de aire…
Resiento a mi voluntad tropezarse
a causa de todas
las vidas que hace falta matar
para aprender a vivir.

Lo siento –como he dicho-
y soy sensible
pero no puedo ayudarte,
me liquida ver que te subastes
y que nada quede ya por ofrecer
mas allá
del desconocimiento de causa.

Dices que es muy pobre no tener dinero,
no haber nunca
conocido el precio de nada,
tener treinta y tres
y seguir a causa
en la cruz de tus padres…

Dices que claudicas,
que no atiendes cuando llaman
porqué no sabes ya quién eres,
y que a no ser
por ese perro,
que ladra menos
y muerde aun más que tú,
tú no tendrías consuelo.

Cuentas que tu gracia se ha ido a pique,
que no tienes más amigos
que algunas viejas fotos…

Que no dicen ya tu nombre en las revistas
y que tú a pesar de todo
te has quedado siempre buena
y como quien espera
que lo arregle todo
una invasión extraterrestre…

Betty Boop
así te quedas,
resignada a no entenderte
y cuasi santa
aunque con más clavos
que milagros.

Yo te veo,
me cuentas de ti
y descreo
de tener que verte
también entendida
con el hilo musical
de Quinn Morgendorffer…

Reflujo por no darte
la casita blanca
con ventana azul
del diario de Noah,
pero no me queda por hacer;
tú ya te lo has dicho,
yo soy nada.

Apenas tengo
el alegre sudor de mi trabajo,
la consecuencia amistosa
de quien me ve intentarlo…

Mis amigos,
mis deudas de alquiler
al fin cubiertas
 y el amor inadecuado
de quien aun me ama;

Solamente un futuro proyectado
en una casa infonavit
pagada en pagos.

Un techo
para hacer llover los sueños
y en él meter a dormir
lo que antes
era insomnio:

Mi orfandad,
mi alegría, mi propia patria,
las heridas, el reloj, los libros,
mi memoria…los olvidos.

Lo que quedó de la sopa fría
y esta historia construida
por pedazos
en un espejo que rompí
para mirar debidamente
y solamente con mis ojos…

Tengo esa casita
y tú por favor
no vuelvas a venir,
no vengas.

No puedo ayudarte
y además lo llenarías todo
de la mediocridad que tú llamas
mala suerte.
Omar Alej.

jueves, 20 de septiembre de 2012

Camboya es así. No menos. No más.




¡Ay!
la vida es una lata de alubias,
un rayo twitter contra el laser,
un tarro a la mitad
con agua de floreros de perrier
y algo es algo
como en una foto paparazzi
de LaChapelle.

Jamás de la vida,
dicen,
sales vivo;
lo vi en the simpsons
y en el new york times…

Ninjas samuráis
contra Mel Gibson
por Detroit;
rencor en consecuencia
de haber visto por prepago,
otra vez, el super bowl.

El mundo
¿Qué es el mundo?
no se mueve,
no provee
ni alecciona
en lecciones de cigarras
o diamantes…

Yo tengo conocimientos
de bomba atómica
y geografía
soy tan peligroso
caminando por la calle ja,
casi tanto,
como Gossip Girl
en un comic-con;
¡instagram tets!.

No como tú
que cuentas tantos cuentos
culturales de terror…

Tú, tú, tú, tú, tú, tú…
¡tururú!
tanta clase A,
tanto souvenir,
tanta disco viejo
un día te va a gustar;

Te sientes tan precolombino,
tú tan mister Hyde,
que hasta el otro día
al bajar del auto,
una bronco roja,
alguien dijo foto
y nos pusiste cara
de la Mona Lisa en versión revolver
más bien parecías
una doble Gloria Gaynor
envuelta al vacio,
caducada y sin abrir.

Razón, razón,
che tenes razón.
No eres distinto
eres mucho más
mejor que yo;

Yo me construí en el cielo
un pedacito de piso:
Tú un pedazo de cielo
en tu pisito…

Te quiero
no te quiero,
¡¿cuánta inanición?!.

Me voy de viaje al extranjero
y es que allá nos tienen
a cuarto de libra la farlopa
y además no llega
la señal de macintosh
a satelitarme el marcapasos
en Maipú.

Vi, de ver, a un hombre
travestido de escritor
decía que decía
los versos con la mano,
tuvo un perro un día
y el perro lo mordió…
no ha aprendido
a no comer,
de la mano que alimenta,
todavía.
de buenas que el perro
sí se fue a sus clases de poesía
a las cantinas
donde canciones de amor
son de oído
cuando hablan
del uno sin el dos.

Tal vez fuese mujer.
no quise saberlo;
el bolso,
los pendientes,
la marca de tacón roto
en la baldosa
y una levita sujeta con un alfiler
no eran demasiada evidencia
como para evidenciar
que llevaba todos estos años
sin follarse a él.

Si es que aquí
la vida nos lo ha dado todo;

Normal que estemos tan insatisfechos.
Omar Alej.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

El Alej duerme, Camboya sueña.





De las cinco con diez de la mañana
a las cinco con treinta
mis sueños no pagan peaje,
me desbordo ya despierto
en ensueño y sueño gratis
como el preso.

Soy justo a esa hora
y también soy calmo,
como si un halo de tibieza
diese vida en los puntos de costura de la tela
y la natura toda me cubriera.

Aun es de noche
cuando la marcha en reversa
del porvenir
no suena a motor sino a campanas…

Algunas auroras
parecieran conservar mis pasos al norte,
abstenerse
y aun seguir
bailando a orillas de la mesa
con el sonido de las copas vacías;
el sonido más triste del mundo.

Son mil doscientos segundos
entre abrir los ojos
y dejar de ver
a un olvido cogiendo con guantes
a través de la historia que perdió;    
ya es septiembre otra vez.

A veces pasa que no estas
y todo es aburrido como el negro.
a veces pasa que descubro
que al menos yo me he quedado
a prestarle intención al silencio
y la nada es tan plateada
como por un puente oscuro
que conduce a las puertas del cielo…

Dispongo que me esperas
que dejaste para mí un presente en la farola
que veré por ti al llegar la tarde
que iremos al cine
y qué…
al volver
acamparemos con fogata en casa
para ardernos y dolernos
en un acto combustible;
muerte es el amor
lo demás son solo palabras
contra la pared.

Ding dong ¡la basura!;
son cinco treinta y uno
y me lo pienso…
tú estás lejos hoy
pero mañana,
entre las cinco con diez
y las seis menos treinta,
volveremos a las pelis extranjeras
y al hambre que dan los efectos espaciales
de las ganas…

De nuevo los sueños no tendrán peaje
aunque, por ahora.
el café sin azúcar por favor;

Igual que ayer.
Omar Alej.

martes, 18 de septiembre de 2012

Profundas superficies en Camboya.




Por mi señor espejo
puede usted irse a la mierda,
que le follen si estoy gordo, flaco,
en desuso…

Que lo rayen
si tengo el careto tan tonto
como un culo de vaso…

Que le rompan el orto si sería mejor quedarse ciego
antes que verme los ojos abatidos por preguntas.

No me fio de usted
ni de la helada juventud
en la que chapotean los reflejos…

Detesto profundamente su superficie,  
desoigo su oposición para misterio
y sobre todo
difiero con Lewis Carroll
en lo que Alicia encontró allí,
entre las vísceras del conejo.

Déjese,
de una puñetera vez,
crecer la mala suerte
y permita que por una vez un brujo
tenga tan silente el sueño
como la gran puta que ha sido Blanca Nieves.

Ya lo se
que la piel se me cuelga,
que se mudan de mi los deseos…
que de tanto ir
mi corteza de pez
se ha ensuciado de agua.

Las verrugas, la hinchazón…
el olor a jaqueca reflejado en mis arrugas
son producto de un mercado
que ya ve usted
no cotiza en sus valores.

Resigne, omita
y olvídese ya
de los sueños de belleza…
 Adecue, por favor,
hágase viejo;

Tenga en cuenta que es únicamente una sonrisa
y péinese que se nos hace tarde.

Recuerde que no soy yo como usted,
espejo hijoputa,
aunque, en su descargo, 
es verdad que en ocasiones
me obsesiona parecerme
a los espejos de otros.
Omar Alej.

lunes, 17 de septiembre de 2012

Camboya "al olvido selectivo, a la memoria perdida"



“lo sabes, ahora ya estás advertido,
no te fíes de un animal herido”
y ¡oh! descuida, le mentí
soy un experto cazador 
N.V.



No me acuerdo de la palabra
con la que escribía su nombre
a cada significado.

Nada tengo ahora
de la edad del escalofrío que se me subía por la espalda
cuando al despertar  
mi cuerpo se soñaba enredado entre sus piernas…

Diría que la culpa
en parte es mi inocencia
y que en parte fue su propia culpa,
aunque podría también, y mejor,  
juzgar a septiembre
y sus inapetentes días…
la aerostación de la fiebre
con la que brillan sus lunas;

Pero sin embargos no hay memorias
y el tiempo ha sido ocre.

Ha dejado a secas las simas
del ayer donde goteaban
los veranos que imitaba con la voz…

Estoy sencillamente yo
con el cuerpo sin su alma,
postergando las cenizas
que dejo el incendio
de dos árboles caídos
a donde nadie querría escucharlos.

Voy al día
y no llevo
ni su olor entre mis garras,
ni el ansia,
ni el anhelo de su ausencia
modelando el color de la pintura.

Soy ya después de ella…
Lo que quedo cuando su risa, después.
Lo que no quedo cuando su sexo, después.
Lo que no llegó cuando se ha ido, después.
Lo que llego casi a gritar cuando venia, después.

Y después de todo
quien la nombra no es el nombre del bolero que matamos;

Es el huirnos de una mañana
cuando la tierra daba el milagro
de un Adán y una costilla…

Yo hacia el frente como un loco,
ella al auto de formal prisión de la locura.

No la tengo
ni en el acuse del invierno
que con mi aliento hace el vino,
ni en la amenaza adcristiana
que hace oriente
al votar por enemigos justos
para una guerra que perderán contra ellos mismos.

No fue que la perdí
y no fue que antes del fin del mundo
me imaginara en una vida sin abrir…

Ha sido en realidad
que tuve que dejarla
y no caer frente de ella
con los brazos en cruz
a consecuencia de hacer espirales
en su memoria selectiva.
Omar Alej.

sábado, 15 de septiembre de 2012

¿De que hablamos cuando hablamos de Camboya?





Ayer hable,
dije un montón de aciertos falsos
sobre las cosas;
admití que mentía por no callarme  
supuestas memorias
entre las cuales
iba la historia de un viejo Artaud
que no llevaba sobre los brazos
ni cruz madera
ni libro abierto.

Ya por la noche,
cuando contaba borregos nerviosos
que no dormían
y eran adictos al diazepam,
me soñé hablando
muy con la cara quieta en el suelo;
algo me dice que era un traidor
que no traía con él más patria
que una bandera.

Después aquí,
en lo que va de la mañana,
llevo dos ratos como si hablara
del café agrio
y de la resaca que no me deja sentir las manos…

Vive Dios
y todas las cosas que uno hace  
por no hablar de nada.
Omar Alej.

viernes, 14 de septiembre de 2012

Camboya, una enfermedad curada por la poesía.





Desde que el mundo es mundo,
antes y después de Woody Allen,
no hay poema que mate
más que un disparo pasional,
y a quemarropa,
justo a mitad
entre el cuerpo y el alma.

No los hay,
los poemas,
ni en Virgilio, ni en Lope,
ni siquiera en Darío
más fuertes que un dedo
sujetado entre las manos
de un recién parido…

No hay poemas capaces
de calar como duelen las heridas
del sol y el hambre.
No los hay cuando al día, de tan largo,
le es imposible admitir
mayor reflexión
que el sustento sequio
en el arar de la tierra:

Y no es que no sientan
Y no es que no emulen
Y no es que no mientan
Y no es que no imiten;
Pero no es lo que cuentan
y no es cuanto rimen.

Es que los poemas no tienen
en su haber el legado
de las lunas caídas
ni pueden desear
con el ardor de una noche
en la que dos poseídos
vuelven en si
para hundirse en el otro…

No es por ellos, ¡qué rabia!,
que el agua sea clara,
que los pajaritos canten,
los días después del último día,
la cumbre,
el abismo,
la nostalgia
y la ensayada melancolía.

Cuesta decirlo pero no hay poemas que paguen
lo que sabe una copa,
lo que sueña en una antena,
lo que desandan los sabios…
La libertad que se cierra
cuando se abre un cerrojo.

No hay poemas entonces
ni antes,
no son de advertir cuando sucede el milagro
de despertar y decir -good morning Columbus-
no los hay ni en la flor
ni detrás del espejo;

No son poemas las cosas
que nos llevan de paso por un mundo
en el que agonizan las luces
de los fuegos de artificio.

Para vivir no hay poemas
lo que hay es poesía.
Omar Alej.

jueves, 13 de septiembre de 2012

Camboya, turismo en la miseria.





Hoy no estoy en casa,
echo de menos mi propio silencio.

Aquí mi lenguaje  
son solamente palabras
y no duelen,
no ocultan,
no amenazan.

He salido a la calle
y todas las casas aquí
son resabios de una lucha sin bandos;
¿donde los buenos?
allá a donde los malos…

Querría haber visto algo más
que los souvenirs de alto impacto
y larga distancia.
ver un faisán por ejemplo
o al menos llegar puntual al convide
que da el dictado de las democracias.

Ser solamente este de aquí
y no tener miedo de aquel que ha doblado la esquina;
temor de mí que le busco las manos
mientras desaliento un motivo
para dar vuelta e irme.

Querría
matar palomas de la paz,
ganar la guerra…

Sin embargo que pobre
una vez que el enemigo
ya se haya ido.
O.a.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Camboya, un auto suicidio.

A ti que eres un cabrón conmigo.



Tenme en cuenta…
al sentir el dulce amargo de la vida
no te vayas,
no aficiones tus impulsos a la prisa.

Al librar tus felonías
en contra de un retrato
que amarilla entre tus uñas…

Cuando calibres el fusil,
cuando lo ilusorio te haga galopar el mundo
y tu piel desnuda
sea carcoma de otras pieles que lamen cual abejas,
piensa en mí que soy de ti
y que no claudico
de limpiar las escenas criminales
en las que suelo ser el único culpable,
tenme en cuenta.

Hazlo cuando Dios denuncie  
la esperpéntica negación de Pedro,
cuando el alma en un hilo
arda de cuerpo entero…
piensa que si vienen
armados con banderas blancas
no podrás negar tu rendición
a los cuerpos de paz;

Siente que entonces
sentiré contigo las mentiras que te callas.
Que mutare en silencio,
para oír tu risa,
mi agonía…

Ve
y veras que he sido tuyo
como mías se han quedado
las alas que abriste
apenas luces antes de un profundo amanecer,
tenme en cuenta.

Déjame regarme a mí también en tus fluidos,
convengamos que de ambos
son los polvos de la estrella
que algunas noches baja para ti
desde el abismo.

En indonesia, en Belice
y en Andorra
se congregan a pactar tu anonimato,
con tal de verte agilizar el traspaso de nunca jamás  
a la tierra prometida
cederán terreno en materia de pecado…

Entonces no te olvides
que además del sueño,
de la rabia, del exceso, del placer
y la violencia
quedo yo,
y que estoy,
siempre ausente de la mesa
en la que a ambos nos esperan.

No me borres de donde dice
que tus manos son mis manos
y que la fuerza de sus golpes
son, también,
una triste tristeza
que brinca en las fuentes de agua.

Dedica por favor de vez en cuando
algo en realidad a la ficción…

Procúrate alimento,
descanso, calma,
y como un agravio personal,
en dosis bajas,
algo de abstinencia.

Ponte al sol
y anda, por palabras de olas, a la playa…
Escríbele también
una carta de amor a quien te ama.

¡Ah! otra cosa
de ser posible aun no te mueras,
déjame matarte…

Tenme en cuenta.
Omar Alej.

martes, 11 de septiembre de 2012

Camboya sí, pero con elegancia.

A los hombres de bien.



Hoy he visto
a toda la estela de una línea de arboles
dibujarse como alhajas sin ningún tipo de dolo.
En el satín transparente de la cortina
sus lomos altos y felpudos
parecían excitados por la puñalada de un obseso…

Tendrían que cortarme en algo la conciencia,
esta, la derecha.
La que ya en ocasiones similares me ha fallado
por tener que sanarle el acento
a una palabra que ha sido tachada por él,
por el otro.

Hoy hace once años
creo recordar que contemplaba
una epístola futura
que cayó, rompiendo dos maniquíes,
 como un relámpago afgano,
y abriendo en par una manzana…

Entonces Julio, que había sido un dandi en todo,
resolvió un crucigrama con la palabra acuse;
fue como leerle en los ojos
todo aquella mierda de quienes,
aun mirando cocer terciopelo con lino,
no iban a arder más allá de dos páginas
en Fahrenheit 451.

Hoy, después de vencer los impulsos de no hacerlo,
volví a leer a Jesús Terrés
y no es poca verdad
que hoy podría ser esa mañana
en la que tal vez suceda una aurora boreal
o un desayuno con zumo, tostadas y café
en el trece habitual de un piso melancólico.

Escribir después
que hoy como ayer
me he dejado los deseos
puestos como manteles camino del lavabo…

Que los pierdo de ventana en ventana
como haciendo un truco vogue
de escaparatismo.
Así renombro el calibre
de la cuerda en la que habrán de colgar
a todo quien lleve, en temporada de otoño,
la esperanza pasada.

Hoy que he visto a toda una ciudad
perseguirme en cada paso
ataviada debidamente en decadencia,
me hizo ser sencillamente
un reloj  de bolsillo pendulando en oxido;

Disimulé cada cambio en el trayecto
y en una puerta cónica
esperaba yo, por mi, haciendo vapor con el aliento,
las manos en los bolsillos de un abrigo Ford
y sin saber cómo se pone fin
a un amanecer que no anochece.
Omar Alej.