viernes, 31 de agosto de 2012

Camboya después del exilio de Quesquen.



En Quesquen no tienen playa,
llueve todo el rato,
no pasa el tren
 y el grueso de los transeúntes
lleva un pañuelo listo
por si acaso las despedidas.

Es una población rural
adscrita a los inviernos por Omar Alej,
son solamente algunas casas
desprovistas de buzones…

Este agosto concluyeron en el censo
con menos treinta y tres habitantes
de los cuales todos dicen ser adultos
salvo Flora
que tiene pestañas de pana
con únicamente siete años;

Ella parece una gota de tinta negra
que sin querer
la febrilidad del poeta
dejó caer sobre un madero
en el que escribía su nombre al revés,
cuando a punto estaba de llegar
de la segunda vuelta.

Le salieron pecas días después,
se le puso la piel blanca,
unas horas antes,
y en el intermedio
le crecieron hojas a los libros
que don escritor
no supo escribir para esta historia…

En ellos Flora
supo que Lisboa tenía un faro llamado Fernando,
que en París el dueño de la magia
era un tal Cortázar
divorciado por la mano de Oliverio con la maga…

Supo ella que era
una hija desprolija del recuerdo
y que un pez alado
no saltaba de la luna
para no romperse el par de piernas
que, en la tierra, no tenían lugar para hacerse de semillas
y sembrarse.

-De la bota de un gigante...
Una bota roja de ogro,
los gigantes viven en el cielo...-
decía la tinta a Omar Alej
cuando este le pedía por un muerto
para los gusanos.

El escribidor con tantas ganas,
con tan buenos sombreros,
tan detrás,
y con los mocasines ilustrados,
usaba solamente derecha la mano…

Se olvidaba de poner
a donde iba la espuma
y en Quesquen
solamente Flora no le hacía rendir pleitesía
a los muros negros
en los que tantos soñadores
ponían a dormir, al despertar,
sus gestos de ternura.
Omar Alej.

jueves, 30 de agosto de 2012

Camboya, La Bruja De Los Sueños.




Escribo muy temprano en las mañanas
considero necesario hacerlo
si no quiero que me vilipendien
las preguntas que se arrugan en los ganchos,
además es a esta hora que me despierta el asco:
me calzo las chancletas,
finjo autosuficiencia a mi cachorra
y educadamente
vomito en voz baja
para no interponerme entre los grillos
que desarticulan My Name Is Red.

Pongo algo de canciones rotulares
en el hilo musical,
cualquier cosa,
Chico Buarque, Manzanero
o Lana Del Rey…

Me adentro en las ausencias
que se llevan las sirenas por la noche
y escribo de los gritos, los disparos,
la esperanza;
desdigo con tal de sanarme
de todo aquello que he soñado
durante el insomnio…

Respondo por las pesadillas
que le he hurtado a Artaud
y despierto a diario convencido
de que Ray Bradbury ha dejado abierto el horno…

Lo hago por las canas del lobo,
por la mano que el croupier soltó a la araña
y por los derechos metálicos
que nadie ha salido a reclamar
de los enflaquecidos faros.

Escribo muy temprano en las mañanas,
cuando hay café
y dicen que es mejor llevar abrigo
en la portada de los diarios;

-¿Qué has traído?-
sé que le preguntan ciertas voces al ladrón
y este se limpia la yema de los dedos en el filo limpio de una hoja,
mientras, asiente con una pegatina en la nevera
que dice que la noche de después
tendrá más luna.

5:55 crepuscular del penúltimo de agosto
habría querido decir mejor
algo sobre el libro que protege el búho
de la ramas
y muy poco recordar
sobre las casadas a quienes desposé,
de rodillas y bebiendo de una sed
que no se saciaba con el agua…

Me calzo los zapatos,
salgo a una mañana nueva que nunca se acaba.
Omar Alej. 

miércoles, 29 de agosto de 2012

Camboya;Muertos, Lunas e Insomnios.



“Qué capricho saberse un bicho raro”
J.S.



Hoy he venido a poblar la hoja en blanco
y su vacio de palabras
me cuentan que mi amigo Ramo ha muerto.

Sin previo aviso una de sus ulceras estalló
y le ha mandado palmar
apenas unas horas después
de sentir que la boca de su estomago
se convertía en la boca del infierno.

Ramo muere con 29 años,
a solamente dos meses y medio  
de cumplir los 30:
 el acomodo de la habitación
habla de un dolor muy agudo,
la proximidad del cesto de basura
dice de cierta pulcritud;
dignas muestras de orgullo
hay en el intento
que la ropa dice que hizo por asearse
y poner la comida de Alab.

La manchas de vomito y sangre
están talladas
con sabanas y agua,
el rictus tieso
en ese rostro adolecido
dice maldiciones muy bajito
y en la izquierda el puño abierto
cuenta con detalles
la batalla que perdió
poco tiempo antes de irse.

Es triste que se muera justo ahora
aunque al menos
ha tenido como última esperanza
el tenor lluvioso que cubre la ciudad…

Me consta que había hecho decididos cambios,
saludaba democráticamente a los vecinos,
cedía el asiento en los colectivos,
proponía prudencias
y había aprendido ya a llegar
solamente hasta la penúltima copa,
no se pasaba de dos líneas al leer
e inclusive había votado
por salirse, de una vez por todas,
de la mediocridad de aquellas gentes
que aunque no sabían qué querer
decían saber quererlo a él.

Hoy a Ramo
le gustaría que yo contara
que nada con los peces,
eso para él hubiese sido una canción;

Se mea ido y rico
el pobre amigo:
 sin carnet de identidad
y con baja,
por abandono de trabajo,
en el laburo.

Ya no se alegraran en los billares cuando llega,
ya no les contaran las novias a sus novios
que si han llegado tarde
es por haber sentido al tiempo detenerse,
de nuevo los espejos
apuestan por quedarse rotos
manteniendo así algo de su imagen.

Se ha ido sin despedirse,
sin pedir papel y pluma,
y sin auxilio.
bajó la guardia, recibió el golpe
y beso los huesos haciendo con el cuerpo la señal
de la cruz de Cristo…

Todas las deudas están saldadas,
las dudas ya maduras
y aun si hasta el final se va sin equipaje
se ha llevado con él
un corazón recién lavado
decidido a mantenerse limpio.

Qué pena
no era del todo tonto,
sin embargo algunas veces
uno empieza a vivir
cuando ya es demasiado tarde;

Esta noche la luna
se vuelve sentir huérfana de insomnios.
Omar Alej.

martes, 28 de agosto de 2012

Camboya tiene ¿personalidad?


Ven,
quédate contigo,
olvídate de mí,
acuérdate de ti…
Yo te hago olvidar que soy yo.

*alguna fechorías son imperdonables; la personalidad, por ejemplo.
Omar Alej.




Camboya en la UVI del agobio.


A ese hombre imposible, e hijoputa, llamado Leonard Cohen.

La mujer por la mujer,
alguna otra por el hombre,
el cazador por la gran bestia,
el sabueso por la liebre,
la oruga por la mariposa,
el gusano por la seda,
la sed por el agua,
el capitán Ahab por Moby Dick.

La guerra por la paz,
el océano por los peces,
las aves por el cielo,
la fibra óptica por Dios,
el amor por la certeza,
la iglesia por los parques públicos,
la filosofía por descubrirlo todo,
el entretenimiento por rebajas,
la duda por la entrega.

El calor por un gin fizz,
dos cigarrillos por la mañana,
los cristales por la nariz,
Rhett Butler por Scarlett O´Hara,
café por el día negro,
espasmo de juventud por la vereda,
la luna por oriente,
lo de en medio por lo del frente,
los guantes por los zapatos,
el sombrero por la tempestad.

Los poetas por doquier,
la sangre por la hoja,
el corazón por el cuerpo,
el alma por el engaño,
la melancolía por el pasado,
el futuro por la tinta,
los otoños por navidades,
la caperuza por el lobo,
el arlequín por los silencios,
la magnitud por la destreza,
la angustia por el fuego.

Los niños por la mano,
la vergüenza por casi todo,
lo perdido por ganado
Oliverio Twist por Charles Dickens,
lo llenado por vacio,
la inocencia rota ¿por qué sí?,
la violencia porque no,
Le Petit Prince por míster Hyde,
los pecados por manzanas,
la luz roja por las calles,
el delirio por los ojos,
la caída por andar.

La palabra por decirse,
los labios por abrir,
las revueltas por separado,
el contrato por dolor,
la raíz por dar a luz,
las heridas por cerrarse,
las canciones por memorias,
los viajes por adentro,
la urgencia por las ganas,
la premura por volver,
las flores marchitas por la hiel,
un suspiro por dos gotas lacrimales…
En todo momento yo por ti.
Omar Alej.


lunes, 27 de agosto de 2012

Camboya sin sueños.



Hoy me reservo la oportunidad de replicarle al silencio sus sentencias. Pongamos que tengo ganas de dormir; de dormir solo y despertar también sin mí.
O.



sábado, 25 de agosto de 2012

Camboya es Bala.


La estirpe marcial me ha convocado
Para escuchar tus lamentos
Y aquietar tu dolor.
Soy el protector de la Justicia,
Y la ecuanimidad, mi única amiga.
Jamás enturbiada mi visión por la cobardía,
Mi alma nunca encadenada.
Una vida sin honor
Es una vida en vano.
SOY EL PERRO





Bala se distiende
es veloz, ágil, celosa e imprudente…
de genética sencilla
no quiere enterarse que está llena de torpezas,
perfecciones imperfectas,
que le hacen
bajar como quien sube,
apurar como quien vuela
en los confines de la calle;

Es negra como los discos de Meat Loaf,
generosa como el haz de luz
que dejan caer sobre los lobos
las lunas de octubre…
es de una belleza casi sin espinas,
flexible y desobediente
como las fronteras que un día quisieron poner al aire.

Es un perro mi perra
y es conceptual:
Caga, mea, ladra, brinca, corre,
se escapa, pone cara ducha ante al adversario
y lo que es más
riñe a las palomas
¡qué sí! ¡qué igual que yo les riñe!

Aun de noche en la mañana me levanto
y veo que en los diarios
no se cansan de usar tinta
para confirmar
que gracias a la inhóspita costumbre
de los sabios con mayor conciencia
Bala tiene cargos de lealtad en contra de ella;
que la muy hijaputa
se atreve a ser indiferente ante las vanidades
de la paz y de la guerra.

Cuentan, los que tienen solo esporas,
que además de Bala
hubo dos disparos perdidos en la historia…
digo yo que es única hija
que tiene el día
y que vaya si lo tiene.

Me ha hecho a mi tan única mascota
que por ella
he pensado, en más de un solo impulso,
dedicarme en exclusiva
a sus caricias cuando muerden,
a su alegría
en mis momentos de rabia derramada.

Bala que es palabra;
un absurdo, 
un prometerme lo que nunca a nadie le he cumplido,
un golpe colocado
a nombre del futuro,
una hembra que es cachorro
y la mejor amiga
de un vejete que vuelve a cumplir los siete años.
Omar Alej.

viernes, 24 de agosto de 2012

Camboya; Mujer Descalza Que Camina Desnuda.





Despierto y tiene el cabello batido
sobre una almohada gerundia y vieja…
Su rostro lo coronan
un par de ojos con pestañas
que simulan a ciruelas negras
en un pastel que es todo blanco,
descriptivo, fácil, sutil
y con algunas pecas.

Para despertarla
duermo como un lirón:
de un tirón y con voz alta.

Rodeo con mis pies su huida
y tiemblo…
no de frio,
sí de ganas;

De verla
sabrían que no hay acritud
cuando les cuento
que de tan entera que tiene la media sonrisa,
cuando despierta,
también les sale el sol
a los trasnochados poetas
que confunde lo flojito de sus días
con poesía.

La llamo por su nombre:
los hombres de fe la llaman Eva…
los pisos de casa,
ella lo sabe,
le besan la rosa de los vientos
y hacen tibias las canciones de baldosas.

Mujer descalza que camina desnuda,
trago whisky previo a nubes,
yo la escucho
y hace ruidos
acercando la cocina,
y un copo de su vientre,
a esta orilla de la cama.

Es verdad
ya no la veo…
no es mentira  
y en respuesta
no pregunto a donde ha ido;
Duermo en mí,
y plácidamente,
no es por ella que suicido mis postales,
no es por su distancia
que atraqué el remoto a punta de martillo…

Por ella en todo caso
seria tal vez
cruzar las calles
invirtiendo en ello
hasta el más mínimo cuidado.
Omar Alej.

jueves, 23 de agosto de 2012

Camboya, deseo negro.




Que rubia la ciudad
hoy que es toda agua
y pinta en blanco y plata
su alumbrado,
que expuestos sus misterios,
que realizada su belleza.

Gota a gota
siente abrir sus muelles,
no recuerda que no es costa,
y se arregla para barcos
que la ven sin atreverse
desde Grecia
hasta las profundidades de Camboya.

Es lluvia, sí, lo se
pero en mis ensueños
sueño con una teoría
que no digo en público
por temor a ser robado,
es algo sobre la oportunidad
de que los ciudades negras, como esta,
son acaso
una avistamiento de la luna
saliendo de las propiedades de un satélite
llamado nothing earth…

Porque no se ven los montes
y la neblina no deja desear
todo aquello que de hablarme
tocaría con el alma de mis manos;

Solamente ocurre un claxon,
luces que bajan y desnudan
el pudor de un perro muerto…
un símil de la angustia  
que hoy recuerdo que sentía
un plebito que dice parecerse a mi
y juega allá en los Mochis
a mojarse con globos y mangueras.

Lo cierto es que yo querría,
en este día que aun viste de noche,
saber si un orgasmo es nuestro
o como el deseo
es un bien del otro.
Omar Alej.

miércoles, 22 de agosto de 2012

Agosto 22 Camboya, Nadie Sale Vivo de Aquí.






Feliz cumpleaños viejito Andres,
feliz cumpleaños.
Me sirvo de que sea su santo
y esnifo el atraco
de volverle a escribir
líneas que aunque
uste no las habrá de leer
sirven para todo lo demás también.

Desde México
el día es elegantemente gris
y es agosto,
cada luna es la penúltima luna de leo
y por lo que supe
un poco no somos distintos,
usted y yo,
en llamar poesía al toro
antes que a otros réprobos
que andan en dos patas
y no llevan cuernos…

Diría que es de ese abismo
que me arrojo;
le hago canciones que uste me descompuso
y le escribo en un idioma
que ha ido salpicando
de savoir faire
consonancia, magnitud
y descarados silencios.

Sea un feliz cumpleañero señor Andres Calamaro,
tenga mi tambor de obsequio:
ropopom, ropopom
Mi pleitesía al salmón
y el habernos legado
una profunda Camboya
de la cual sentirnos, en parte,
una parte habitual
de lo que miran sus gafas de sol
máster comandante de la balsa de madera.
Omar Alej.

martes, 21 de agosto de 2012

En Camboya se es lo que se hace.





Cuando me preguntan quién soy
respondo que vengo del norte
que he crecido despertando
en desayunos con elote
y que más de una vez
me quedo dormido
pensando en la luna,
a quien cuestiona le advierto que quiero,
para el día en que yo muera,
un maratón de los que entonces
serán ya viejos relatos
que digan
algo a favor de la pena…

algo en contra de la alegría.

Si he de responder
a quien pregunte quien he sido
sin decirle mucho diré
que no me arrepentí de mi derrota
y que además en sus distancias pensaba,
al ser llevado por fuerza
a repoblar la mazmorra,
que fue siempre para mi mejor un cuento
que todas las verdades concernientes
a una imagen al desnudo
de más de tres millones de pixeles…

Diré que soy un pez
que quise siempre ser un gato,
que prefiero de los días de la semana
todo el jueves
y que a veces también el infierno sucede
en plena misa de domingo.

Una ella habrá de sonreír al recordar
que fui quien creía que la besaba
y que ahora tengo
los labios ocupados en soñar con el silencio;

Diré que dije
siempre que pude
una palabra menos
y también que en ocasiones
no supe perdonar quien era el otro
ni pedir perdón por no ser yo.

Sabrán por los demás que he sido bueno
a veces bello
otras veces insensible
y casi siempre
toda mi vergüenza en una sola mano
pero nunca un hombre,
nunca un hombre…

Eso ya lo asume
quien me haya visto mear de pie.
Omar Alej.

lunes, 20 de agosto de 2012

Qué sí, qué Camboya...Qué adiós.



Adiós
y un sonido de tierra inca
abre paso tocado por mis manos,
una lata arrugada contra la gravedad
y entonces fuego…
las pupilas discutiendo contra todo
en su órbita de platos,
ya sin ángeles guardianes…
Ya sin días.

Qué cálida noche es el olvido,
qué inesperada esta mañana
sin coordenadas
ni más urgencia
que la de esos tiernos pellejos
colgados por los tobillos al reloj.

Ten querido Prometeo mi promesa
de eternidad,
disuélvela,
absuelve su incontinua turba
y como a un pliego laminado
despliégala lluvia arriba,
cielo abajo…

Ten el canal de panamá,
la torre Eiffel
y estas treinta monedas
de mirra,
cómprate una virgen
anuda por las rodillas el milagro
y dimite de los pesebres
en los que naciste para ella…

Veme y ve
qué felicidad es ser feliz,
ofrecerme como causa perdida
a encuentros con espejos
que hoy por ayer
sonríen siendo míos;

Reconocerme,
no reconocerme,
ser el de la foto
o solamente una fotografía,
tener esta mano tan llena de dedos
y no poder, mujer,
señalarte entre las sombras.

Me voy y pienso en recordarte,
tal vez,
un poco a aquellos gatos
que bordeaban
las azules azoteas,
que el misterio fue absoluto, sí lo era,
y que nunca fue ficticio, nunca!,
el papel de aquel chaval
herido de cabeza
en las banquetas de la luna…

Hoy digo para ti una primera mirada,
una penúltima duda
tinteando sobre las calles
y buscando venir a venirse
sobre esta cada vez más pálida
voluntad en blanco.

Adiós a Dios,
mejor que antes
es después de esta ola
que me lleva en un sueño de agujas:
Alfil de caucho
caigo de pie y parado
no doy jaque
y me doy de espalda al rey
diciendo
adiós

Queda todo en su sitio
adiós
están dados de alta los donantes de sangre
adiós
estoy falto de horas
adiós
a este lindo verso con el que te despido
adiós.
Omar Alej.

Camboya...mientras tonto.




Tú jugando a esconderte
detrás de mis orejas,
llenando de aceite
la sartén dormida de mi lóbulo izquierdo
y mientras
en la pantalla plana Woody Allen
abre al mundo
esas puertas asimétricas
en las que viajan en el tiempo
las párvulas Manhattan.

Tú cruzándome a calor
con la boca semiabierta,
sugiriendo sugerencias improbables
a dos cuerpos batallados
en ganas de un solo sentido
y mientras
Celine, Cioran, y algo de Camus,
colgados de cannabis
a orillas de un colchón
que arde sin hacerse.

Tú pidiendo en una nota
que te escriba algo sobre el marsupial
extinto y dícese de Australia,
admitiendo que no entiendo
nada mas allá de mis ficciones
y mientras
la brisa entrando una y otra vez
por las cobijas que hacen de persiana,
como a punto de aprender a hablar
para decirte, según alguien,
que no hay sobre nosotros
nada que ella no extinga.

Tú contándome tus sueños,
abriéndome el destino
con tu cuerpo,
mostrándome la profundidad
de tus azares al mojarte
y mientras
un sillón con plazas espaciales
haciendo de custodio,
y cabecera,
a tus más reales pesadillas.

Tú andando desnuda a la cocina
poniendo mis manías
en el altar que esta arribita de tus nalgas
y mientras
el piso helado trayendo de regreso
tus pezones afilados
como un lápiz
grabando en mis espaldas
la inminente despedida.

Tú dándome de frente la noche
con el cabello hondeando
cual bandera de la luna,
con tus uñas entrando
como balas de plata
y mientras
un grupo armado
de mosquitos de la fruta
tienen cautiva,
con hambre y con sed,
una de tus lagrimas rojas.

Tú tan amada y complacida,
como esas partes de la historia
que en la suma
ya no cuentan,
y mientras,
sospechándote la prisa,
el futuro se despierta
aturdido por los golpes
que nos suelta sin valor
el germen de miedo
que has sembrado
en los solares de la almohada.

Tú por fin penetrada
en un salto mortal,
llena de vidas por vivir
que pulsan y laten,
obviando el ayer en lo que ocultas,
libre de fines al fin,
y mientras
tu mente guardando en secreto
los planos de un horizonte fallido
a donde dices te esperan
fracasos que hablan como yo;

Que cuando dicen te amo
se engañan,
que cuando dicen olerte
es por ciegos,
que cuando dicen quererte
es por falta de fe…

 Y mientras
tu alma resquebrajada
hundiendo en arcilla
a una mujer de cuerpo entero
que dices no es, para ti,
alguien capaz de ser…

Tú.
Omar Alej.

domingo, 19 de agosto de 2012

Camboya, bocas, memorias...amores.

A Iveth Nieto.


Tan poco caramelo
es mi  aliento en tu lengua
que viaja tu mente
y te deja,
caída por beso,
en mis labios
sin saber tu pensamiento
que la beso sin idea
pensando con toda la boca.

Tan poco recuerdo soy en tu memoria
que ni me busca tu olvido
ni dudas de cómo me veo en tus recuerdos…
Tú no te acuerdas tal vez
de cuando haciendo memorias
pactamos nunca querer olvidar
aquel hueco olvidado
en el que nos dijimos
“sería imposible olvidarte”.

Tan poco amor
dices hoy
que di a tus desamores
que ya ni cuentas el cuento
de quien ama al revés
de cómo aman los amantes
te olvidas, sin querer recordar,
que mi boca fue amada por ti,
igual que amé sin olvido tus labios.
Omar Alej.

Camboya, segunda palabra.





Escribo esto que leí en otra parte;
Recuerdo que me conmovió
y que al leerlo solo podía pensar
en la forma tan solitaria y viva
que tenían de dolerme las palabras.

Tuve entonces otros ojos,
otra piel y otras edades…
después de todo algunas tardes
toman lo que es suyo en una ciudad
con otro idioma,
al son de otros acentos.

Eran diez para las cinco
arboles, abismos y peces  
recorrían cuesta arriba las mismas calles
y casi creo recordar
que si lo he entendido
es gracias a la parsimonia de mi boca usada,
una que mentía menos
y con mejores maneras para la verdad.

No es mía esta palabra
y estoy seguro de su potestad
a nombre del salitre,
en consecuencia soy incapaz de negarla
está hoy aquí y escribiéndose…

Busca un viejo amor,
una nueva textura,
un olor que lleve
por encima de las lluvias;
busca sin importar donde se encuentra.

Estamos de acuerdo,
espacios en blanco y yo,
de que me es urgente desprenderme…

Ya millones de flores
se están abriendo en este olvido.
Omar Alej.

sábado, 18 de agosto de 2012

Camboya llena de lluvia.




Qué lindo que canta la llovizna de hoy,
suena a un sigilo de alce
y tiene en su haber
un rumiar bajito de sueño…

Se pinta el cielo del gris
de un niño abrazado;  
parece un encanto
escrito en cristales,
a puño y crepúsculo
de glorietas calladas…

Una mañana sin sol
es una noche llevada en un faro
donde acuden a dormir
terciopelos de corazón roto,
se ven abiertas las repisas
y esta la ciudad en suspenso
por un convoy de linternas,
pañuelos que acaban donde los suspiros.

Bien he la brisa que dice estoy solo
sin sobresaltos la hospeda la calle,
cansa y descansa
bailando en abrigos,
desbaratada en un mirlo
que aguarda aun en huevo.

Melancolías de polvo, de cristal, de estrella,
si es que las hay,
son de este día…
laminas de luz como plata
sobre el floral robado a la fauna,
pentecostés
y un brote de luna
donde duerme el café.
Omar Alej..

viernes, 17 de agosto de 2012

Camboya Es Miércoles Escarlatas.



Desde aquí. Desde este pedacito de hoja en blanco Deep Camboya quiere agradecer a todos los que la conforman. Gracias a Danielo, Negro, Trujillo, Piolo, Mina, Niño, Carlito, Mikel, Fraga, Alej.

Gracias también por supuesto a todos quienes asistieron y acompañaron en un intento más por hacer.

Gracias infinitas a Breve Espacio; lugar donde hemos aprendido, reído y sobre todo disfrutado. Carlos, familia  y compañía… gracias, Muchas Gracias.


Noche Uno (agosto 01)



Noche Dos (agosto 08)



Noche Tres (agosto 15)



Deep Camboya.

Chau Escarlata...Chau.


(Foto By: Fraga)



Ya el eco del aplauso cede,
se duerme en mí la electricidad
de un rayo caído dos veces
y el nervio mío puja
por pagar un delirio algo más solo,
menos abierto tal vez.

Ya las manos blancas de la muerte
hacen un arpegio con mi corazón
para musicalizar los susurros,
nadie escucha
además de las paredes
que rugen acompasando
la oxidación de mis palabras.

Ya no estoy
y el obturador niega haber dado de mi alguna imagen…
no tengo en nada que ver
con lo que ha visto
de mis adentro uste en una lente:
mi lugar está en el Magreb rutinario
de la retina indiferente de un nudo ciego.

Ya es hora
y el tiempo ha sido siempre como es,
ayer no fue distinto de esta mañana sin nube  
no lo fue pues ahora, un segundo,
no dista de la distancia que cruzábamos ayer;

Esperar por lo que no llega…

Ir hacia donde no es.
Omar Alej.


martes, 14 de agosto de 2012

Camboya la pensadora.




Sé lo que piensas
por ello pienso en carnets de identidad,
vencidas o extraviadas, me da igual…
En entrevistas a Dylan en viejos magazines franceses, ¿cuando con Cohen?¿recuerdas?,
en si otra coca coke de dieta
o cuando menos
en esos días puntiagudos
que vendrán apenas el año
abra sus fauces al deshojado octubre.

Pienso que pensar en ti
no es precisamente lo contrario a abandonarme,
que la idea que el uno somos para el otro
no desdice la incertidumbre de ser el otro para el uno…
y que tendría que ser también
un efecto viceversa;

Y aun si al decir esto pensaras
que un cada tanto
me dan pensamientos inconexos
incapaces de entender por qué piensas tanto en nada
te diría que no es falso el pensamiento aquel que dice
más tardía que el olvido es la memoria.

¿Me dejas o yo te dejo?
¿Cómo fue?
intento no pensar en ello.

Tampoco quiero, pensaras, pensar
ni en tus labios
ni en tu boca,
ni en el anzuelo que me lleva
cuando juntos son como uno pensaría
que son los dóciles caníbales
comiéndose de desayuno con las manos…

Sin embargo no me creas
si hoy pienso en los lavatorios,
en los orfanatos
y en lo feos que suelen ser los letreros de salida…
No es por no pensaren ti
es simplemente que hoy temo
que quieras ser como te piensas.
Omar Alej.

lunes, 13 de agosto de 2012

Camboya, "hombres"





Algunos hombres hay
que desaman para enamorarse
y entonces sí
se siente revivos liándose a solas la solución salina en el humo,
cargan con los perfumes de antes la piel de los vidrios
y hacen nostalgias
como huellas a seguir para salir del laberinto…

Entonces sí
ya nacidos en manantiales de duda
piden a gritos mostrarse,
quieren que quiera volver la de antes,
la lagrima a quien por favor, y muy educadamente,
habían pedido
que de una puñetera vez se largara.

Algunos hombres hay
y parece que a nadie sorprende
su pinta de pobres sentada en los bares
bebiendo cubos de hiel con ginebra
y calladitos mirando a través de un hoyuelo;
Sintiendo a todo el tiempo pasar
por su respiración oxidada…

Se emploman los pies,
se sacan los brazos…
cuentan canciones
al ir arrastrando las suelas,
algo dentro de ellos les sabe
como a esas monedas que viajan rodando calles abajo.

Lloran con las buenas películas
en las que pierden los malos
y deciden que han visto,
en los obituarios, una señal que habla de ellos.

Son amantes como los de antes
o eso quieren creer
cuando pagan por haberse comido
media navaja
en un buffet de mariscos…

Lo bajo es después,
cuando ella no vuelve,
y no pueden dejar de ir atrás
de sus ojeras oscuras
y sus narices moquientas;
Pidiendo auto stop a la vida,
haciendo como si nomas en morir
se les hubiese ido el insomnio.

Son de esos hombres
que creen que el amor,
al igual que la guerra,
no puede ser
si no está rajado en dos por una sola herida.

Omar Alej.