jueves, 31 de mayo de 2012

Omar Alej a cambio de 30 lucas.



“Ayer un nuevo demonio se estiró las alas,
se puso a bailar y me jaló las greñas.
Sentí un viento que me desnudó y luego vértigo,
estaba en medio del abismo rojo de su aliento...”

Maria Luisa Fraga




Omar Alej
es un príncipe ornitorrinco
de lo más simple y llano,
se sabe más cualquiera
que cualquiera
y por ende
nunca logra ver espacios
entre las palabras
que, según él,
se esconden en el margen
de la hoja en blanco.

Ofende, acredita,
regala salva,
usurpa y miente…

Recubre la poesía
con texturas rojas
de carne y hueso,
cansado de no alcanzarla
la cree
y confía en ella,
como en la muerte
propia y ajena.

Se sabe bueno el dócil mozo
de ahí que algunas guerras
le parezcan ejercicios
de onanismos
con oberturas belgas;

Más para decir presente
que en honor
de aquellos que vienen
o se han ido.

Que le quiero
y que me quiere
queda claro
aunque es verdad,
como algunos ya sospechan,
no es muy pulcro
en eso de querer
lo que le ha sido dado
por los besos de la suerte…

Su atención
es un futuro, 
a cuerpo presente,
coloreado a moratones
por los puños del pasado…

Pero aun hay jueves
en los que así sin mas
se deja ver por casa parloteando,
sobre las nubes que ha dispuesto
de la cocina al tiesto.

Me hace pensar, a mí que soy mujer
y que soy quien
le manda pa la calle cada día,
que de entre todos los oficios
se pidió el oficio de ser hombre.

Y que además
en función de ese destino
le pone a todo
espolones, cartucheras, cadenas
y tres ases…

No sea que se sienta
la tierra intermitente
y un mal día
despertemos llevados por la mano
de aquello que soñamos.

Erotismo y valium
es que a causa del honoris causa
procuro mantenerme lejos
y en esencia no dimito de su cuerpo;

Que menos desgracia tiene
que la  gracia de la pena.

Así que cuando a morirnos vengan,
de donde sea que usted se vaya,
las espadas
nos cruzaran a todos
y a todos en silencio,
sujetos a los muros
de una cámara oscura,
los ilesos
nos cuestionaran a donde es que se ha ido.

Ese que no quiso para sí oberturas
y sí en cambio
el crujir del amor más simple
en la palma de sus manos.
Maria Morla.

Camboya en defensa de los pecados de Dios padre.


Algunas veces Dios
cansado por la espalda
de su platea dorada
baja a con los pibes
y patea los balones
que desprecian
los hinchas más merengues
del Santiago Bernabéu.

Que es república
y que es ateo
jura mientras comulga
con el mantra libertino
de coristas, capitanes,
camareros.

Porque no imagina un mundo
más hostil,
ni más lluvioso,
que el propio barco pirata
en el que surca
los diluvios de su propio cielo…

Este Dios
que siempre es diablo,
y a todas luces,
no escatima en desafino
y rompiendo el propio rezo
seduce, descanta y anda
de mano de los más mortales
cantautores
y estribillos.
Omar Alej.

miércoles, 30 de mayo de 2012

Camboya el man infesto.

en homenaje a mi señora Silvia, que sabe muy bien quien es.



No señor, por supuesto que no estoy de acuerdo en que se asesinen a las ballenas, mucho menos me gusta salir a la calle y encontrarme con niños asaltantes que aun ni siquiera han mudado de dientes. No diría que estoy a favor de las marchas por causa alguna, pero tampoco diga usted que estoy en contra. Es usted injusto al insinuar que estoy de acuerdo con la corrupción, la desigualdad, la injusticia o el crimen, lo es pues yo jamás he dado razones para pensar algo así ¿Qué no me he alistado en pro de la restauración del Tíbet? ¿Qué porque no tengo un blog en el que invito a la gente a recapacitar y no dejar que le arruinen sus sueños por más ingenuos que estos sean? ¿Qué si tan solo una vez hubiese levantado la voz en ese trabajo de mierda e ido en busca de hacer algo que ame?

Es verdad señor, tiene usted razón, présteme. No mejor no me preste, compártame el libro rojo de Mao o ese que dicen escribió un tal Carlos Marx, yo apenas e hice el catecismo y sí señor de libros, solo la biblia. ¿Qué la iglesia también es enemiga? ¿Pero cómo es eso posible si ellos como usted también nos piden que seamos buenos? ¿Qué lo de ellos es un engaño, que es solo una institución y que eso del paraíso y los pecados es un cuento de toda la vida? No me lo creo la verdad, si ahí está lleno de gente buena, ¿Qué me dice usted de los santos? ¿De Jesucristo? ¿Que son todos farsantes? ¿Falsos profetas manipulados por los intereses de la iglesia? Pero…

¿Es que soy una causa perdida? Y disculpe que lo diga así, es que en realidad he sido siempre un poco indiferente ante la situación mundial. Nunca he reparado en que en algunas colonias de nuestro país aun falte agua potable, ni que decir sobre el trato xenófobo que reciben nuestros indígenas. Nunca ni por asomo he leído poesía, pintado cuadros, jugado a ser una niña eterna, debatido eficazmente algún tratado filosófico, y es que es verdad. No hago nada para que esto cambie.

Pierdo mi tiempo en cosas frívolas, me hace falta optimismo. Soy un eslabón mas en la cadena interminable del sistema, me escondo levantándome a las cinco de la mañana para preparar almuerzos y cosas del colegio de los niños, si apenas son tres. Otra gente, yo lo sé, organiza eventos culturales para cientos de personas y yo que apenas me hago cargo de los míos no puedo hacer más por ellos que enseñarles a decir los buenos días, por favor, gracias y hablar de usted a los mayores. De seguir mi ejemplo serán unos analfabetas traidores a la patria que se contenten con hacer reír a sus hijos cuando regresen cansados de la escuela, con apenas mandarlos limpios y peinados a la casa de su abuela, que también es una inútil que no supo hacer otra cosa que sacar a sus siete hijos adelante una vez que había quedado viuda cuando el menor de ellos tenía ya sus nueve años.

Usted lo dice bien señor, que hago yo procurándome un dinero extra si tendría que estar gritándole en la cara a cuanto gobernante inculto tiene este país. Tendría que pedirle a mi marido que renuncie a su trabajo y que a cuento de Fidel Castro o de Perón pusiéramos una cafetería de corte intelectual en lugar de estar previniendo ahorros, modales, estudios, alegrías, familia, autoestima, y no sé qué tantos valores cristianos y absurdos. Hacer como usted dice que hizo Tolstoi o ese señor al que todos llaman Che.

¿Qué su causa es también por mi? No señor, no lo acepto y no lo permito. Si es que mis problemas son mínimos yo cuando mucho tengo que cambiar de rutas en las manifestaciones para llevar al ignorante de mi hijo mayor al karate, no crea usted, por favor, que tener que hacer que mi hijo menor, el burgués, devuelva los colores que ha robado en el colegio merece mayor importancia. Si me apena incluso que sepa que hace una semana me he comprado un vestido bonito en lugar de hacer de mecenas para uno de esos tantos artistas incomprendidos que usted me dice devolverán los colores al mundo. Si es que ya lo veo, todo el mundo recién pintado, ¿serán posibles los abrazos vía twitter y face book? Qué maravilla!, por fin seremos modernos y habremos dejado atrás ese mundo que como usted dice tenemos cubierto de mierda, vanidad y egoísmo. Mis hijos no serán como mis padres, mucho menos como mis abuelos, mis hijos tendrán la oportunidad de no trabajar, de ser auténticos inspiradores del cambio, claro!, con su elocuencia, su ilustración, su rebeldía, su futuro, sus sueños, su libertad, su independencia, su valentía y todas esas palabras lindas que no están en la biblia, esas que son exclusivas de la gente sensible e inteligente…

Que nos tiren piedras a nosotros, los viejos, que no hemos sido más que monigotes, retrogradas, reaccionarios, manipuladores, pesimistas, tan políticamente incorrectos que no sabemos nada de cambiar el mundo, ni de crisis, ni de guerras, ni de tiranos, ni de cruentos desengaños.

Tienes usted razón señor juez, no debí jamás haber echado a ese señor hippie que sin avisarme dormía, en la recamara de mis hijos, y que al despertar me dijo un mundo donde quepan muchos mundos.
Omar Alej.

martes, 29 de mayo de 2012

En Camboya la inocencia es la culpable.




Muy en el fondo el optimista sabe que su lucha es obtusa, por ello sonríe, denuncia y dispone de utopías como un certificado de hechos. El peor de los cinismos es creerse tan bueno como para cambiar, negar que se nace hombre y empezar a suponer que los dioses nunca mueren. Se cansa hasta la rosa de ser rosa y se marchita por temor al miedo que provocan sus espinas.

La postal de los ingenuos es pasar de ingenuidades, sostener que viven bien de lo que hablan, no hay maldad en ello pero tampoco bondades. Solo es otra nube más que pasa intentando llover eternamente, un gurú de lo que ve propio en los demás y el archienemigo (palabra que les emociona) de todas las causas que puedan ganarse.

Ser justo y valiente no dista en nada de lo que se supone contrario. Hoja a hoja cede el árbol a sus raíces, de nado de mariposa nada quieren saber los peces.

No cedo ni pido permisos, de olvidos se tanto como usted cree saber de memorias, además los santos pecadores no manufacturan productos chinos, como si hacen los hoy santos inocentes.

La culpa del inocente.

Camboya la autosuicida.


A este que soy con cariño.



Me cago en quien te quiere
y en ti que eres querido,
me cago en tu silueta
instigando al aire
a que el inútil olvidado
te recuerde.

Reviento sobre el fruto de tu rabia
y hago paces
con todo enemigo
que alcances a ver
en miras de una mala suerte:
Sentado
y empezando beber
a salud del cuerpo de tu fracaso.

Me cago en la mierda de muerte
que habrás de tener  
a cambio de haber  reventado tu vida…

De ahí que escupa
al decir el nombre
del hombre que diga
los nombres del Dios
que aun te concierne.

Me cago,
reviento
y escupo
en quien cerque,
con un nudo de labios,
lo que la muerte sabe de ti.
Omar Alej.

"Camboya no llora, no tiene corazón"





Cuando me toque partir,
cuando por fin mi silencio
sea más maleducado
y confuso
que mis propias palabras…

Sé que no querrán,
los que me sobrevivan,
rememorar la cantidad
de frases huecas
que a costa de ellos
pude exponer inmunemente.

Son tan a pruebas de agravios
que no han devuelto
ni uno solo de los sobres que gasté
enviando cartas para insultarles,
llenas de olvido.

Y si ese día,
de castísimo capricho,
permito ver
que me quejo
de aun tener puestas las manos…

De no aguantar la voz
que me ha dejado solo en mi cabeza…

O que no paro
de pedir
que no pidan más por mí
porque no creo…

Que me acusen solamente
de haber vivido expresamente
y a medida,
de haber paseado con cada una de mis viudas
al borde de sus muertes
y de no querer más seriedad
para mi huida
que la del llanto de un payaso
al ver llorar al graderío vacio
con su rutina.

Y si aun el cielo
concede,
penúltimas quimeras,
quisiera ser incinerado
con un fuego de libros
y así, si en mis planes
surge la desolada idea de volver,
mi ceniza sea purificada
por todo aquello que se ha escrito
y mi alma quede en blanco;

Como antes de mí que fue la hoja.
Omar Alej.

En la nada Camboya despierta.




Inicio algún texto
con palabras que hablan de libros
y sin embargo
no libro el mal gesto
que pone de mí a los lectores
la contundente hoja en blanco…

Querría poner por ejemplo
que he vivido novelas enteras
sin salir de la luz
que una hoja proyecta
iluminando la lámpara:

Que he sido conde
y he buscado venganza…

Que soy triste caballero
y que mi figura no cede
ante los gigantes…

Que puedo hacerle asir el arpón
y dar de merienda
a la tripulación de la nave
la bendita ballena.

O simplemente
contar que recuerdo
que algunos poemas son tales
que permanecen guardados
entre la acción de un silencio que ronda
y el suspenso de los labios perdidos…

Que los poetas
no suelen escribir cuando lloran
ni suelen reír
si en casa no hay vino;

Que los musas son de una fuerza cansada
y que no saben
sobre que herida van las palabras.

Mi intención  era clara al principio
quería hablarles
sobre algunos detalles
que guardo celoso,
en mi ficticia experiencia de vida,
y que aun me sirven
para no convencerme de haber sido infeliz…

Lo intente pero fallo,
no pude antes
y no podre ahora
salir de esta nada tan llena
como lo es
la hoja en blanco.
Omar Alej.

sábado, 26 de mayo de 2012

Camboya is the matrix.




Pontevedra, Woody Allen, The Godfather, Leonard Cohen, Bob Dylan, Pessoa, Cioran, Dostoievski, Perez Reverte, Joaquin Sabina, Tichian sunny king, Calamaro, Fito Paez, Jimenez Jose Alfredo, Charly Garcia, Cesar Moro, Baires, Chicago, Budapest, Danielo, California, Berlanga, Fernán Gomez, Maria Felix, Miguel Angel, Buñuel, Hemingwey, Picasso…

Marcel Marceu, Concha Velazco, Marisol, Nicholson Jack, Marlo Brando, James Dean, Jhonny Cash, Elvis, Rita Heyworth, Eva Gadner, Cantinflas, Boogie el aceitoso, Piluso, Mafalda, Orson Wells, Ulysses, Van Gogh, Messalina, Pamela, Werther, Borges, el aleph, Billy the kid, Clint Eastwood, Miles Davies, Herbie Hancock…

Rimbaud, Baudelaire, sixteen nine, la Habana, Dumas, Mexico City, Perez Galdos, Berlin, Marcel Proust, Fellini, Maradonna, Raquel Welch, Mina, Fred Astaire, Astrud Gilberto, Garcia Lorca, marihuana, Piolo, cocaina, whisky, gin, sexo, pop, abortos, paz, salud,  Al Pacino, Meryl Street, Robert De Niro…

Marx Brothers, Julio Verne, Shakespeare, Javier Krahe, Herman Melville, un mundo feliz, cuentos chinos, french food, Italy wine, vodka tonic, café por la mañana, caballos de madera, salmones, tortugas, felinos, aves, Fernanda, sangre, miedo, pain, tears, sombras, espejos, tinta, lobos, cristales, remedios, puñetas, iglesias, cantinas, scarface, Houdini…

Keith Richards, Clapton is god, Robert Jhonson, Maracaibo, Agustin Lara, Pedro Paramo, Sabines Jaime, Draco Rosa, Goyeneche, Luis Alberto, el invierno, el agua dulce, la amapola, los olivos, Maria Callas, la Olivetti, Sherlock Holmes, Mr. Hyde and Dr. Jeckyll…

El laberinto de la soledad, Graham Green, William Blake, Lord Byron, Jose Tomas, islero, Manolete, Madrid, chupas de cuero, Rubens, Julio Cesar, Joni Mitchell, la Gioconda, Allan Poe, Delirium Tremens…

Deep Camboya, Sigmund Freud, la imprenta, Les Paul Gibson, Thelonius Monk, Missisipi, Arkansas, Tennesse Williams, moon river, Frank Sinatra, síndrome de Estocolmo, ostras, avellanas, Ray Charles, Estevie Wonder, el mono blanco, la luciérnaga, los grillos, la land rover, el roll royce…

Blood in Blood out, Berto Romero, Buenafuente, Tolstoi, Arcángel Gonzalez, Anais Nin, los linyeras, Henry Miller, los sombreros, Marco Antonio, los bastones, el adagio, los insultos, Joseph Conrad, la elegancia, el savoir faire, doctor House, el punto, la coma, los buenos días, Alejandra Pizarnik, las buenas noches…

Jean Genet, Girondo, la vie en rose, Alain Delon, Mastroianni, los Santana de la Rosa, la comunión, la primera vez, la huida, Hitchcock Alfred, Bukowski, Chávela Vargas, Celine, Camarón, Juan Marce, Sao Paulo, mar pacifico, Vallejo Cesar, Praga, Andalucía, Janet Maria Luisa Fraga, Pontevedra.

i´m fine inside the matrix.

Homar Alec.

Camboya la no poeta.


Un poeta  cree que los poemas deben ser leídos
yo en cambio creo que los poemas deben ser escritos.
O.a.



Camboya, resistencia.



Dos amantes saben
que cruzando la puerta
se sostiene la memoria
de un infante de marina
que no recuerda cosa alguna
más allá de aquel momento en que perdió
la ubicación del movimiento de sus piernas,
ellos dos
bailan desnudos y abrazados,
con mascaras de hierro para el napalm…

Mientras que afuera
el peregrinar de la decencia
disminuye,
y va de bocajarro,
en la laguna de valencia
cae un ángel contra el agua,
abatido por las inclemencias de los dioses…
Dos amantes
se tocan el alma con las manos
y se sirven del silencio para hablar.

Cuando en las ventanas
se acumulan tormentas
y derrumbes de cielos enteros,

Cuando la oferta y la demanda
encarece la condena del culpable,
y liberan desde Washington la fiebre
del más fuerte,
dos amantes rompen
los papeles del divorcio
entre Adán y Eva,

Hacen el amor.  
Omar Alej.

viernes, 25 de mayo de 2012

Camboya, donde la magia no es cuento.





Para que entre nosotros
no hiciesen falta las bodas,
y además no contara
la posibilidad del divorcio,
fue preciso
antes hacer venir la hambruna,
descansar
y con el descanso
inventar la guerra.

Sobrevivimos
porque somos contrarios,
porque al ponernos en nuestras manos
caemos en el vacio
de vivas soledades
que no ceden…

Para vernos
nos sabemos de memoria los olvidos
y con el cuerpo acostumbramos
verdades dichas con la gracia necesaria
para convertirnos en alada fantasía…

No estaremos en el otro para siempre
pero será eterno
este irnos separando de la nada.

Qué bien
que nuestro amor
se distinga por no ser
un fabula de Julietas
y Montescos,
que algo nos quede de interés
por si un día
no nace en nuestra sopa
la flor de un cuento de hadas…

Y es que entre Maria y yo
no hubo nunca éxodos de rabia,
pero igual mordíamos de cáncer;

No titulamos nunca las nostalgias
con supuestos nombres de héroes perdidos,
no recorrimos los jardines
buscando satisfacer al minotauro
ni rompimos en dos los mares
para declararnos locos.

Nos acercamos sencillamente
cuidándonos de no hacer bizcos
sobre la línea hipotenusa
de un viaje transbordado en el oriente express…

Consientes que de tan humanos
se nos ven los huesos
y de que nuestra prueba
no serán dragones
ni castillos encantados
y sí esta humanidad
que a pesar de tener alas
pocas veces vuela.
Omar Alej.

jueves, 24 de mayo de 2012

Rey camboyano salva los años.




Hoy están de huelga los cementerios,
vuelven las golondrinas
con dulces noticias de regresos,
se apadrinan entre si
el vinagre y los olivos
y baja a tierra
la ingravidez del principito.

Hoy es blanca
la luz negra de los candados
e igual que toda condena
se hace de papel
y en propósito del chico que aun sonríe,
se rompen.

Hoy todo a cien
en el cielo.

Hoy de nuevo
a empezar el inicio
de lo que no tiene end
ni finish.

Hoy son ya ocho años
de la vida que sabe vivirse,
de la muerte que ha muerto
y de tu gracia tichiano;

Por ello es que hoy,
veinticuatro de mayo,
mil gracias por todo querido,
mil gracias.
Omar Alej.

Camboya Tears.




Llorar es agua,
mar en pipa,
sed
y canto de sirena…

Yo a estas vidas
ya tengo una o más razón para llorar,
lagrimas dicen las luces
y a llorar mi cuerpo
que trémulamente hace
ruido de huesos.

Lloro de cansancio,
de la sangre que me dejo
por romper el calendario
y no romperlo.

Moqueo por la infancia,
por los paraísos perdidos
que no le he dado a mi Maria
y porque solo don Perez Reverte
sabe escribir
palabras como honradez
y decencia.

A veces, como a la tarde de ayer,
lloro de rabia
al contraataque de los que ríen…

Lloro por llorar,
por la botella que está abierta
y por la que para siempre
ha de permanecer vacía.

Lloro por no poder llorar por mi angustia
y por lo poco valientes
que son las batallas de mis lacrimales…

Lloro en realidad,
en la ficción
y hay noches
de llanto/tinta
sobre las hojas.

Lloro sin llorar en el almuerzo,
me defiendo del pan teniendo hambre
y a gritos lloro
por todos los hambrientos
que aguardan en silencio…

Soy hijo del llanto pues
y además tengo un llanto hijo
de un cholo compañero
que ni a sombra de balas muere;

Un grillo que al saber
que lo que hacemos es oírle
se pone a llorar de luna,
y llora de tierra.

Lloro porque esta mañana
le he pegado una trompada a mi mujer,
a ella que es la mar de buena:
lo más libre y bueno que me ha pasado…

Entonces lloro
por no querer jurarle
que no sucederá otra vez
y que en realidad no quise hacerlo,
y es que sí que lo quería,
quería decirle
que en el mundo la gente llora
y que no hay razón
para llorar por ello…

Ya ves lloro
y no a causa de ello continúo
sino que es continuo.
Omar Alej.

miércoles, 23 de mayo de 2012

Camboya:sostiene la fantasía, niega el engaño.



Cerca de casa existe un lugar del que ahora mismo no recuerdo el nombre, en él venden comida, choripanes para ser más exactos. Yo antes de hoy no es que haya ido mucho a él, en realidad pocas veces, tan pocas que no recuerdo la cantidad exacta de veces en las que he acudido, siempre pidiendo mis alimentos para comer en casa. ¿Qué a que viene todo esto? Pues no lo sé, tal vez es que quería contarles algo distinto a lo habitual, contarles por ejemplo que en dicho establecimiento labura un chico al que por esta ocasión llamaremos Omar Mentiras, mentiras Omar, mentiras Omar ¿les parece familiar?

Omar Mentiras, desde la primera vez que acudí por un bocata, se mostró como el dependiente perfecto: contestaba las preguntas sin preguntar y sobre todo sus respuestas sabían ser siempre una interrogante llena de aventura y sociedad. Me conto sobre los tres años que había pasado en New York trabajando en distintos restaurantes y de cómo eso lo había inspirado, sí! Inspirado fue la palabra que utilizó, para que a su regreso tuviese el establecimiento del que ahora hablamos. Las características del lugar son en realidad sencillas, en realidad un tanto vulgares, es: un horno/parilla que comparte espacio con un par de mesas, en el techo unas lámparas más bien feas con carácter metálico, sobre las paredes distintos tipos de “cuadros” que van desde una imitación del Gernika hasta la portada de uno de los discos de Pink Floyd (wish you we here) en resumen se trata de un local atacado de anacronismo donde Omar Mentiras y no la comida es el gran ingrediente.

Con Omar Mentiras un choripan mediterráneo, por ejemplo, se convierte, casi casi, en una canción de Serrat, él mientras tanto me ha contado de su esposa, de lo importante que es mantenerse firme en el negocio para que no pase lo que luego pasa, eso de que a los tres mese ya hayan cerrado es una estupidez, me dice él. Obviamente yo le creo y le creo por que se que me miente, pero no es que Omar Mentiras sea un mentiroso, me miente porque me lo debe y yo se lo agradezco, se lo agradezco mucho. Le agradezco la gentileza de contarme que el local es suyo cuando a todas luces un lugar así de pretencioso jamás podría ser de él, no de él que sabe tan bien contar una historia y sabe tan bien que uno se sabe víctima de un bulo inofensivo que a su vez es un regalo, como la esperanza.

Ayer por la tarde fui a verle y justamente ayer se mostraba más orgulloso, me dijo que días antes había tenido que cerrar por las lluvias, que el negocio iba ay ay ó ahí ahí, no lo sé bien. Llámenme mentiroso a mí que además me llamo Omar pero es que yo adivinaba que algo nos iba a salir mal esta vez, ¿Qué por qué? Pues porque el mundo es así y no admite a quien como Omar Mentiras le cambia la cara y lo convierte en un sitio donde tipos como él son los dependientes de comercios tan feos. No faltaban ni seis minutos para que me entregara mi bólido de chorizo y pudiéramos despedirnos en paz y agradecidos, como hasta entonces lo habíamos hecho, sin embargo lo peor se nos sucedió. Yo estaba ahí parloteando con él sobre las nubes, las nuevas nubes, cuando una moto que debía valer el local entero se puse sobre la banqueta dejando en claro que nuestro sueño de choripan se nos había tostado por las malas. De la moto descendió no otra cosa que el típico cholulo artista de los que pululan en cholula: barba de tres días, cabello peinado/despeinado, ropas de marcas que los hacen parecer vagabundos intelectuales, y sobre todo aquella actitud cool, alivianada y ligth que a mí en lo personal suele tocarme mucho los huevos…

El crio me saludó y yo apenas dije hola, ¿Qué carajo hacia ahí aquel imbécil y no en un bar de alterne contabilizando con sus colegas el bien impuntual que hacen al mundo? Estaba todo arruinado Omar Mentiras y yo habíamos perdido la batalla contra la realidad, nuestra fantasía, no engaño, se iba en la brasa de aquel falso cigarro faro. No pienso exponer aquí la cantidad de efectos que aquel tipo hizo para dejar en claro que él era el bueno de la fiesta, no lo hago por respeto a mi, hoy mas, querido Omar Mentiras, sin embargo en su descargo diré que no hay choripanes mejores, en todo cholula, que los que vendía, en su propio negocio, hasta ayer, Omar Mentiras mucho antes de que por una mala pasada del clima económico tuviese que venderle, y trabajar para él, a un imbécil farsante.
Omar Alej.

martes, 22 de mayo de 2012

Buenafuente & Dr. House, realidad Camboya.


En la misma semana han terminado su participación en tv tanto Dr. House como Buenafuente y no es que quiera tener para siempre programados a los de “antes” es que en realidad temo de los que dicen ser de hoy. Ambos personajes, uno ficticio y el otro imposible, han sido, en mis últimos años, dignos y educados profesores. Verdaderos participes de tiempos pasados, presentes y futuros. Hoy se van por que la vida es así y porque están en su derecho de hacerlo ó porque los imbéciles tienen la obligación de no dejar pasar su oportunidad para ser, además, desagradecidos, en lo personal espero que cuando nos volvamos a encontrar no hayamos cambiado mucho, ya que si como dice House -everybody lies- Buenafuente asume que también de la mentira uno se debe reír.

Ahí van dos cracks sin garabatos artísticos y es una pena. Sustancia señores, sustancia y menos postura de mierda por favor.
Deep Camboya.




Camboya is evil.



En mi casa vive un diablo,
yes, one evil tontorrón,
es curioso ver como se hace invisible
y anda
y tira cosas con la cola
omitiendo su omisión.

Si de madrugada
abro los ojos
y Maria esta desnuda a mi costado,
durmiendo el sueño
de su dócil gracia,
mi rojo amigo me invita
a morderle el hombro, para despertarle,
y besar/decirle:

Hola
Luzbel y yo queremos soñar contigo.

De tan viejo Behemoth
se confunde a veces
coge mal los recados
que el destino deja para Maria
me cuida de mi
y la descuida.

-Algunas palabras
no entienden para qué sirven los hombres-
escribió con tiza
sobre el lomo de un antifaz de hielo…

Y aun si goza de fama piromántica,
tanto como de conspirar contra los dioses,
Demon tiene un corazón
que se desdobla
y que se rompe:

En la memoria el sueño recurrente
de un trinche que se le clava,
inútilmente,
una y otra vez
hasta que no logra matarlo…

Esta mañana por ejemplo
cauterizaba una margarita
-Por siniestra- me dijo
y en sus ojos una gota de azufre
vi que se convertía en lágrima…

No pude proveerle de argumentos
cuando en consecuencia de aquel fuego
miraba largamente arder
la invisible tez
que el daba a los espejos.

En belén cuentan que Mefistófeles
es hijo mío y de Maria
así que como estaban ya vendidos todos los pesebres
para estas próximas navidades
hemos decidido darle como techo
un mísero penthouse en cesar palace´s,
desde donde puede hacer volar
la porno guía
con la que cuentan los amantes
que no tienen su particular infierno.
Omar Alej.

sábado, 19 de mayo de 2012

Camboya sufre de migrañas.



Debo dormir aquí
mi casa me ha sido llevada por gitanos
y no voy dentro,
seguro estoy
que hoy mismo deberán venderla…
No pienso comprarla
aquella casa podría ser de alguien más
y yo al menos recuerdo que debo dormir.

Si mi padre pregunta
le contare que es mi hijo
que tengo a disposición del planeta
un lunar de mujer
donde ver lo que es oscuro,
mi padre se alegrara
(es un tipo más bien imbécil)
y para cuando el exista
yo estaré igual a Jack
atrapado sin salida.
Omar Alej.

jueves, 17 de mayo de 2012

M, Mari, Maria...Camboya.



Llevo toda la mañana
brincando sobre el cristal
y el peso de mi distancia
no logra romperme,
pulso en los recuerdos que no tengo,
busco imágenes
que tengan miedos imposibles…

Sentir
que no siento lo que hay de mí
en el veneno que demandan como gloria
el de la tuba, el xilofón
y el esclavo que hacia sombra.

En la sartén
mis retinas vendidas al agio,
un caballo negro
que al galope brutal de sus cascos
desboca contra el alfil.

Una mujer ciega
que al verlo
describe en el parlante
-deme uste un kilo de sus dentros
pero que por favor no lleven alas-…

Un letrero en la cabina telefónica del cielo
que intermitente alumbra
“haga usted el intento de no colgarse”.

Mil partículas de papel
y en el vientre de la birome: una cometa,
tres octavos de levadura
y las manchas negras en los dedos
del manco Gafe.-

·         Marcador rojo
·         Saldo tila
·         Números de té.

Son las siete
con treinta minutos
Maria que está en mí,
y no enferma,
es como la mujer
que un niño creyó ver
en aquellas caravanas
que volvían de haber vuelto…

En ella sueña
con hordas de lobos danzarines
que no atacan…

Se abre,
a través de si
me encuentra conmigo,
y juntos buscamos
quemar en su idioma
la luz de la hoja en blanco.
Omar Alej.

miércoles, 16 de mayo de 2012

Mina Camboyana.





Qué guapa la Mina
que secreta es su esquirla
y que oculto es su bando.

Su quietud metálica
conserva paciente
la impaciencia  del tiempo…

Su luz
es una sospecha enterrada
y en su camino no se camina.

Mina que tiene
el grito nuestro en la boca
y que al cantar,

canta sangre novicia
de todos los santos:

No es de quien la busca
es de quien la encuentra…

Mina camboyana.
Omar Alej.






Camboya obituaria.


Aun si Carlos fuentes nunca fue una fuente de cizaña aquí en Camboya queda Artemio Cruz que ya es bastante…

En mala hora calavera, en mala hora.




Camboya, la mano tendida.




Buen día por la mañana queridos,
buen día.

Preparen los leños
y el fuego;
Acercarse que tengo noticias,
cubrirse del viento,
asumir que si ruedo tanto
es porque mis informes son fríos
y vienen de días quemados.

Si bien los paisajes que leo
me han convencido de que se ha muerto un poeta,
desisto
pues lo que aquí no hay es poesía…

Son solamente palabras algunas,
sinfonías pretendidas:
Afonías.

Solamente una palabrita blanca
cubierta con alas
que el sonido quema…

Solamente una rosa amarilla
devorada por las raíces
de la orden de un pétalo roto.

Me perdí en buscar la playa
y aunque olvide como era la orilla
no es esta tabla gris
en la que agoniza un insecto,
no,
esta no es la poesía
y lo siento…

Lo siento de veras.

Siento que mi piel,
unísono a la hoja en blanco,
se arruga y cuelga
pensando en el tacho
en el que habrán de parar,
palabra a palabra,
mis espejismos…
                            El reflejo de antes.

No fui poesía
solo silencio encriptado.

Ojos cerrados, humo, licor,
alma rendida al cuerpo,
mano tendida…
                       Mano tendida.
Omar Alej.

martes, 15 de mayo de 2012

Camboya, desesperada esperanza.


No se esperar
pues lo espero todo,
lo más honesto,
lo que es único
y lo que no es.

Si me piden que pida
no espero que nadie venga a salvarnos,
si toca ver
un crimen sucedido inmunemente,
bajo oferta,
en los aparadores de un temazcal
no esperaría que la inmundicia fuese otra cosa.

La vida es un infierno,
un callejón infinito
que hace de salida
con otros callejones:

En ella
la imposibilidad de lo más roto
es posible a toda costa
y aun si la esperanza
nace muerta
y muere último
me da igual
y yo no espero
que nada cambie…

Poetas, listos, pintores,
gobernantes, niños exploradores,
adoradores de oratoria, caballeros dorados,
caballeros de bronce,
mesa redonda sin fotógrafos,
blogueros, servidores púbicos,
mecenas, chulos
y secretarias
no esperaría que lo entendieran.

Yo solo espero
que dan las diez
y volver a casa
cogerle el talle mientras
ella lava la loza,
comentarle lo mucho que tuve que esperar
para volver
y que ella diga,
con la mirada libre de tiempos
-Lo sé cariño
no puedo esperar nada de tanto esperarte-
Omar Alej.

lunes, 14 de mayo de 2012

Camboya es el hombre que no existe.


“El mar que es agua pura ante los peces
jamás ha de saciar la sed humana”

J.E.P



Cuesta recordarlo
pero lo primero que al nacer
me dijo el mundo,
sobre los hombres,
fue que no me preocupara
que en realidad los dichosos hombres no existían.

Crecí con la misma velocidad
que tiene la palabra de un niño
cuando persigue las huellas de sus pasos…

Todas las oportunidades de sorpresa
se fueron apagando una a una,
cambié pasteles por cuchillos
y un tal vez que podía ser yo
quedaba acorralado entre lo que mis ojos,
y oídos, podían ver;
inseguro de sentir un mensaje
ultimo y primero
que para mi seria siempre el único.

Pude ver a los hombres
salvar de la sequia a los mares,
pintar en profundo sepia
el murmullo del otoño en los cayucos
y repoblar los desiertos de agua
con enormes peces
que tenían sed de tierra.

Supe,
como cualquiera cree saber,
de mitos que juntos cerraban filas
intentando abrir el aire,
pretender que en la corriente iría
la misma luz con la que ellos
salían de las tinieblas de la sangre…

Yo que he visto
mi propio nombre
arder en los ojos del enemigo
sin el más leve rubor de odio,
que desanudé las sogas
con las que se ataban otros a unos
para no tener que irse.

Yo que dije,
y que aun sostengo,
que son las alas lo que padecemos
y no ese cuento mal contado
que unos llaman libertad…

Sé que algunos hombres
revierten la natura
y luchan, gritan, viven
por arrancar algo
de las profecías a los muertos;

Sin embargo
para mí ya es tarde
y aun si hay pruebas de que no sea así
si el mundo me dice
que el hombre no existe
y siendo el mundo mundial de los mundiales
yo le creo,
desaparezco
y me hago olvidar.
Omar Alej.