sábado, 28 de abril de 2012

Camboya, mañana...





Mañana el día despertara
vestido educadamente de rojo
y al borde
del viento soltara una estrofa
que cante rayitos de luz.

Todas las horas ante el nuevo brío
se lanzaran a prisa
buscando suceder en la esperanza
y amenizar un gesto
de vánales diferencias
entre la vida y la muerte…

Mañana el día despertara
en cenizo camuflaje
y alistado para el final
de todos los finales,
se romperán de silencio
los confesionarios
y cada hombre de cada mano
aplaudirá el triunfo
del caracol sobre la hiedra.

Será un día
nacido del cruce
de una lagrima con la cometa,
un pasajero generoso que trae pan
para construir alas de migas con las palomas
y después sentarse a verlas irse,
igual que hace la playa con las olas.

Mañana es mejor
y lleno de fe,
de ratas que mueren
vestidas de grises lutos;
Será valiente mañana
y el sol ardera de contento
en la puesta del agua que tenga la fuente.

Todo mañana,
una vez que hoy se quede dormido.
Omar Alej.

jueves, 26 de abril de 2012

Camboya esquizoide.

a Amavizca




Vos y yo nos conocimos
cuando el mundo era nada,
yo no salía aun
de mis angustias de leche
y tú por tu parte sabias
llevar, con tiempo de sobra,
la prisa de todos los brujos
que conjuraban conjuros
para destruirte.

Hoy hay quien dice de mí
que me he vuelto un hombre
yo añadiría
que tal vez también
me haya vuelto algo amargo,
no mucho en realidad
digamos que simplemente lo justo
para no tener que llorar
cuando otra parte de mi
cae muerta de susto.

Que difícil decir
que no te echo de menos,
como podrás ver,
es ilógico pensar
en alguna razón que me orille
a llamar
y que no sea la nostalgia,
sin embargo
a ti que no tuve tiempo de mentirte
me lo has de creer…

Si te busco es apenas
para poder excusarme
por no haber sido feliz,
tantas veces vos te callaste
para verme partir
a sitios de gloria
donde yo allanaría con palabras
a toda injusticia,
palabras que hoy como sabes
he olvidado al dejarte…

No conseguí,
ni con plagios mediante,
el ingenio de Borges
ni el azul de Darío
y de hoy lo que más lamento
es tener que aceptar
que tus cambios por mí
me han confirmado,
una vez más, como aquel
que siempre ha creído encontrar
lo que no nació para él.

Te recuerdo humano
y aunque ya no lo seas,
ó
mi recuerdo no amerite bondad,
el que fuiste entonces,
el que para mí no ha cambiado,
se sobrepondrá
a que en mi mundo
todo siga siendo nada.
Omar Alej.

Profundo, y no regresa.


“I've been down on the bottom
of a world full of lies
B.D.



Me voy
llenen mi ausencia con cuanto quieran
ustedes saben,
muy bien, hacer de cuenta
que en mi son falsos los delirios
de los que enfermo
en compañía de su soledad.

Me voy
y pido
como único luto
que borren todas las fotos
en las que mis ojos
no vieron nada
más que nostalgias
sobre las cuales volver atrás.

Me voy
pero antes de irme
devolveré el aliento
que prometí
siempre tendrían de mí,
hoy ya no es mío
y tan en desuso
¿Quién lo querría?

Me voy
y por favor perdonen
que hiera tanto
la carne expuesta,
yo que creía tenerlo todo,
al darme entero,
no pretendía
hacerles daño con mi bondad.

Me voy
no soy de aquí
y solo pido porque al llegar,
a donde me espero,
tenga un refugio donde estar preso
y así ser libre
de mi propia falta
de libertad.

Me voy
y más que en la hoja
me escribo en la raíz
que ancla los sueños al miedo,
tributo a Ares
la historia que cuentan de mí las palabras
y vuelvo a la guerra
como quien no encontró
en la paz
forma viva de salvar su casa.
Omar Alej.

Camboya se va...


"Behind every beautiful
thing there's been some kind of pain"
B.D.





También en aquel hombre
se estrella el recuerdo,
en él qué esquiva las balas
regenteando el azar
con su chaqueta de cuero,
y suceden de pronto
estos deseos aciagos
que me dan de memoria.

Bajamos a tierra
para alimentar con huellas
lo que nos toca de luna,
compartimos el pan
de mano en boca
de los solitarios…

Y de nuevo la soledad
se siente invadida
por la presencia
de una eternidad que termina
cuando el pasado aparece.

Hoy la risa de todos
es un ruido de dientes que sangra
y el cruento milagro de los cristos polares
se derrite dejando un pisco sureño,
 sin grado de alcohol.

No es odiar a todo el mundo,
es clavarse en lo hondo
la falta de amor
que nadie se atreve
a verdaderamente sentir,
pero ya aprenderé
y esta vez…

Cuando el cauce del rio disloque,
cuando el concreto
remita a la bestia
a un simple cuento de hadas,
y el terror no se sienta
de tanto haber vivido con miedo
aprenderé a dimitir del agobio
y seguir.

Simplemente me iré,
sin despechos
ni tinto,             
algún día
ya habré aprendido a no estar
y dejare la poesía
para el poeta vulgar
que vende bombones de melancolía
con tal de hacerse querer.

Para entonces,
cuando el silencio demuestre
la inocencia del cuervo,
ya en la mina
se habrá incendiado el secreto
que guarda el carbón
en el que han ardido
mensaje y paloma…

Habré aprendido
y me iré,
después de todo en los muelles
los pescadores
nunca echan de menos
ni escamas
ni anzuelos.
Omar Alej.

miércoles, 25 de abril de 2012

Hijos de Camboya.

A Mikel.


Algunas sonrisas no se acaban nunca
están ahí mientras el mundo se hace añicos,
sabiendo ser eternos
a pesar de la brevedad del rayo…
Sobreviven a todas las muertes
y una vez muertos de risa
se contagian como el aire limpio
que no sucede en las olas de arena.

Alegre,
y de alegría desnuda, Mikel
me niega
y me convence
-No es tan duro ser feliz
ni es tan blando
saber serlo-

En el chico aquel
que ya no crece,
y que además es sabio,
tenemos cabida todos
los justos, los injustos
y los que decidimos vivir
sobrados de miedo…

Un tipo bueno como el vino
que me enfrenta lleno de bondades,
por no dar por hecha mi apatía
hace que yo cante
cuando dice
que es posible ser mejores
y que también puede ser
que en realidad
tal cosa ni siquiera importe.

De él aprendo
la voluntad para creer
y no apagarme
con la iluminación
que descataloga el sueño;
Tanto saber
-me dice-
te hace parecer más un libro viejo
que un anciano.

Me divierto Mikel,
me divierto,
y cada vez más
te veo desaparecido
a esa gente
que, a causa de ellos, no supe querer
y que a causa tuya,
hoy en día,
ya quiero.
Omar Alej.

lunes, 23 de abril de 2012

Camboya en el 75 aniv. del Guernica.



I


Me piden,
concienzudas mentes,
que venga y ponga
mi sentir
ante el Guernica de Picasso,
sinceramente me da miedo,
un poco de hambre,
y pena,
tocar lo referente
a un único puntual
de nuestro, hoy bien aforado,
siglo veinte.

Por ello es que hoy,
sin casco militar,
sin refriega
y sin apuros
se siente tan desemocionado
este festival,
a distancia y tiempo
de la tragedia.

Ausentes de Diego Jose Ruiz
y tan en nombre de
Pablo Guernica Picasso
rozamos señor,
por encima,
la memoria del polvo español
ceñida al moscardón
de los soldados bajo tierra
y abajo.

En algunas paletas
los colores admiten banderas
gabachos, tiranos
y arte,
en algunos poemas
la poesía no asoma
por el pudor que le da
hablar de lo que se habla
sin saber enterarse.

Por ello a esta noche
prefiero tentarla con tiento,
administrarle
tinto, ruedo y tabaco
gestarle a París
la piel morena del rojo
y en el nombre de los pintores
nombrar lo menos posible
al pintor Pablo Picasso.

II

Sé que me hubieses querido holandesa
y sé que hubieses llamado
por el nombre de Van
a cada archipiélago
oculto en los mares.

Sin embargo me muevo
embriagada en palabras
por la senda del Sena,
omitiendo
que te has quedado tan huérfano
cuando otros mucho más hijos míos que tú
no paran de llamarte padre.

Devórame niño,
devóralos hombre…
Devora el humo,
a la luz de los faros rotos,
soy la ciudad del deseo
y sobre el fluvial de mis calles  
los deseosos andan con la ropa picada
por los atardeceres de agua.

Allont terrible enfant, allont.
vierte, seduce, roba
y denuncia;
cubismo, medias,
cuerpo a cuerpo
que no ha de colgar
en la arruga corrida
sobre el pasillo de los museos.

Touluse Lautrec,
Le Moulin de la Galette.
Y jardín…
aun no sabías hablar
y ya pintabas  
balbuceos en francés…

Ismo de lo mismo
que uno y otra vez
el hombre repatría en dos
o diez distintas formas de mentir
para parecerse al rio;

Marchitarse
y florecer.

III

Mi nombre es Pablo Guernica
tengo por amantes
a unitarios de la sombra
en la ciudad luz
que es París,
vengo y pinto
un corazón malago
que pulsa el color
en el que rabiá mi pincel.

Soy blanco
y gris
y negro,
toro prohibido sin torero.
Soy Picasso
hijo de la paloma
y de la madre
que llora a su hijo muerto en brazos.

No acudo nunca
y entre más me llaman
más doy cuenta
de nostalgias pretendidas
por los que han vencido…
Gitano y Yankee,
república vasca…monarquía.

Vivo sin vivir entre el murmuro
y de espaldas al aplauso,
bombilla de los túneles
que derrumban en dirección contraria;
Hombre que implora
bajo la nube que graba en azules
lo que los ojos no pueden ver.

Ayer me pidieron trazos
contra la farsa,
hoy, perdón por el respeto,
soy el Guernica poblano
aun si no hay en Puebla lugar para Picassos.
Omar Alej.



viernes, 20 de abril de 2012

Camboya, presente!




El sonido de una orca al dar a luz,
una puesta de sol en les champs-élysées,
una nube de arena sobre volando Irlanda,
el croar de un sapo,
la escala Richter de un terremoto,
el funeral del leviatán llevado por sirenas,
la llave de la alegría,
el portal de los fantasmas,
la faena del torero,
las canciones del cantar de los cantares,
un cubo de agua convertido en lluvia,
todos los ríos desembocando al  mar…

El gol, la comida, los dibujos animados, el otoño, la fuente,
el cine, el ébano, el salitre, la magia y el silencio.

Todo eventualmente sucede;
Así la miseria, el engaño, la hipocresía, el dolor, el germen,
la intransigencia, el desuso, la moral, los dictadores,
 y hasta los Dioses…

También eventualmente se van.
Asesino Muerto.

En la vida, como en Camboya, si el arte no esta en ti NO ESTA EN NINGUNA PARTE.



Me pasa a veces
que las tardes
y las mesas que ponen,
por fuera, las cafeterías,
desaparecen para mí
dejando un circo de gente
que remata trucos;

Millones de ellos salvaran al mundo,
el resto sencillamente
destruirá lo que así suceda.

Son esos días
que no terminan nunca
y nunca se hacen de noche,
pasan a otro día
y la nueva aurora empieza
justo donde he quedado
para irme de suicidio con la luna…

Siete veces por semana
venusinos impostores me tiran con galaxias,
eco de voces impostadas
para galerías multinacionales
de optimo alquiler;
Tienen ojos
donde verlo todo
con la densidad de la ceguera
y además no escuchan
cuanto desafinan.

Bajo la sombra de esas horas siento
que justo sobre mí
pasa el tren que descarrila
y estoy seguro
que apenas terminado el telediario
el sensor no detendrá la transmisión
de mi cuerpo nadando en un rio seco
que murió,
con el nombre del mar en sus orillas.

Hoy por hoy
nunca, alguna vez,
sentí ánimo de ahorrar
mi despilfarro ético;
En suma estas palabras
no son más traslucidas
que el jugo gastrointestinal
con el que devoro la epifanía de sus proezas.

No tiene cabida en los amantes
el amor
ni es sangre de Cristo el vino,
sin embargo también algunas veces,
dispuesto al asco,
me envuelvo detrás de todo lo que debe ser
y mi duda pasa desapercibida,
algunas veces.
Cáncer Benigno.

Natural Born Camboya.




Su tuviese permiso,
o huevos,
para matar
mataría, con un comic envenado,
al cebo vendedor
de cegueras
y de llantos…

A todo aquel que se dijese así mismo
-te quiero aunque no me quieras-
mataría al pusilánime intento
de amante del amor
que escribe semidiarios de estupideces todas,
cada tarde
sobre el taburete de un jardín de niños.

Mataría por la rubia falsa
y en el nombre
de los futuros asesinos…

Una y otra vez dispararía
en contra de los artistas de la palabra arte,
de los filántropos del hecho  en patria,
y ante todo,
mataría a aquel
que finge dar la mano
con tal de no tener que dar la cara.

Hacer el bien,
matar a los muertos,
revivir a los vivos
y denunciar con cada silencio
los genocidios del ruido:

Lo haría de tener permiso para matar
ó
con un simple par de huevos.
El cocinero hambriento.

miércoles, 18 de abril de 2012

Camboya, Hija/Esposa de Woody Allen.





Diseño y foto by
Fernanda Flores.

Camboya tiene swing.



Camboya. Inicio de siglo.
Misiva camboyana como respuesta al último festival de verano “ven y cambia el mundo” liderado por Bono Vox y demases burgueses redimidos.

Somos atentos y queremos pedirles, por favor, a todos ustedes que paren ya con la broma de hacernos mejores y participes de la infame mejoría, no nos hemos postulado nosotros como víctimas del año, ni en el siglo pasado, ni en este que ya anda. Disculpen sus señorías pero es que somos incapaces de fiarnos del optimismo cutre que impera hoy en día sobre nuestras personas. En lo personal, y sé que hablo por todos, no me banco la mano extendida así como así ¿les parece a ustedes, nobeles postulantes a delegados sindicales, que su vida es un ejemplo de calidad de vida y que deberíamos nosotros adherirnos a su lucha, siendo que ustedes desconocen las características de nuestras armas?

Tal vez si supieran que una vez hubo un padre, un hombre de bien, que inicio su vida laboral con apenas 14 años y que fue participe en todo tipo de experiencias desde entonces. Entonces tal vez para ustedes, que poseen un espíritu de lucha intransferible, decirles este tipo de cosas les parezca una afrenta y motivo para desnudar la bayoneta, el discurso, la movilización o simplemente la ternura, ya les decimos que no se mortifiquen. En el pueblo de ese padre no hubo nunca una escuela, no hubo nunca una biblioteca, ni hubo entonces una torre Eiffel que conocer. Tal vez por ello aquel padre, siempre en silencio, nos enseño que la única forma de vivir en un sitio mejor era siendo mejores nosotros mismos, realizar los cambio de raíz y no de forma. Con ejemplo nos mostró, disculpen que se los diga, lo hipócrita de su causa. Una causa que les servirá para perderse de vista a ustedes mismos o simplemente una causa que desempolvar para mostrar a las visitas, cuando estas les visiten en ese su hogar tan correcto, artístico, culto y contestatario.

Nosotros, sabemos que no se nos conoce, somos un grupo, queriendo ser armado, en contra de las artes y revoluciones, pedimos por el no refrendo de las dichosas particularidades que a decir de ustedes nos hacen especiales. Somos tan fanáticos de la fama como ustedes, solo que nosotros si admitimos que los poetas son poetas para contarlo, los pintores son pintores por pintarse y así en lo sucesivo. Contadas son las excepciones que nos entusiasman y esas tales excepciones por supuesto saben que el hombre es el entorno de la tierra y no a la inversa, como ustedes quieren suponer. Nos negamos en concreto a rendir pleitesía a su insubordinación burguesa, ya que sabemos que de entender lo que vale lo que nosotros hacemos, harían por dejarnos hacerlo y no para convencernos de su notable estado de gracia…

Cierto es que mucha gente vive con mejores cosas que nosotros ¿pero a causa de que supone usted que además viven mejor que nosotros? En lo personal nunca fui tan pobre como para dar limosna a nadie y ustedes, que su única maldad es la inocencia, nos ofrecen de limosna aportaciones a una vida que se niegan a vivir en directo, todo a cambio de un ideal que se viene viendo televisado cada fin de año desde antes de la TV.

A ustedes que además piden por conservar la tierra, debieran advertirles que la tierra tal vez no quiera conservarlos a ustedes, ni a sus frívolos códigos morales, ni a su entusiasta manera de brindar panfletos en contra de la información. Y que si es verdad que el hombre tiene, en suma de todos sus derechos, la obligación de cuidar el planeta, también es verdad que al universo le indigna aun más ese reflejo torpe que les hace ver en cada espejo a los salvadores de las galaxias.

Ustedes que no distan de ser iguales a la iglesia y al estado creerán que somos indiferentes, y que formamos  parte de esa gran masa que no hace nada, creerán que es por personas como nosotros que su lucha es sagrada, creerán, y lo harán, pues quizá nunca hayan conocido el motivo de un silencio en un humillado. Tal vez debido a su escasa preocupación por los demás ustedes pretenden darnos sus vidas a cambio de soportarse en el espejo, no van a esquivar, a estas alturas del juego, que sienten que le salen brillos a sus ropas, de segunda mano, cada vez que les llaman locos. Tengan cojones y reconozca que para ustedes lo importante, lo prioritario, es sembrar su semilla en mentes que consideran llanos vacios.

Su causa es justa, tal vez. Ahora quiero que se la cuenten a esta que es nuestra minoría, quiero que nos convenza también a nosotros de que somos especiales y de que merecemos vivir en un mundo mejor y como usted dice, más justo. ¿Me explica antes la diferencia entre usted y el soldado que va a la guerra en busca de gloria?

Que sepa que el hombre antes que sociedades, economías, políticas, artes y demás ismos, en los que buscan incrustarlo, el hombre es hombre y pende sencillamente del presente. Sus holocaustos de historia y sus futuros de paz no son el producto de un hombre malo que avanzaba mientras los hombres buenos no hicieron nada, son el reflejo de un hombre coartado y expuesto de la misma forma, tanto por ustedes como por los otros: los que paradójicamente no han permitido el cambio.

Dejen sensiblerías aparte y cuéntenme ¿Cuándo fue la última vez  que en lugar de compadecerse fueron ustedes compadecidos? Y ahora que ya lo recuerda ¿Qué importancia tuvo? Celebridades, a eso aspiran ustedes y este apartado postal dimite de su causa por obvias razones. Vayan, luchen, pinten el mundo, desarmen la guerra, multipliquen los peces, escriban poesías, aprendan manufactura indígena, anden a darse y que les den… nosotros estaremos en casa celebrando que estamos vivos, que somos simples, y que no somos mejores que nadie, "hermanos".


Deep Camboya.

jueves, 12 de abril de 2012

Chau Camboya.



Chau Camboya
fuiste buena
me cubriste del frío 
en las heladas mañanas de diciembre
y hoy nada puedes hacer
para evitar que el tiempo,
la costumbre
y la distancia
claven sus claveles
en mi espalda.

Seremos siempre
dos viejos conocidos que se olvidan,
una copa sin hielo
que suda angustiada
por no ver la hora de su entrega…

Seremos un trozo de vida
oculto en la vergüenza
que después de no poder salir
miente
y claudica.

Que vulgar he sido para ti Camboya
que falto de tiento
y de prudencia,
no podre volver a pintar tu cara
no al menos como tú te recuerdas,
ya no queda nadie
resistiendo en los teatros,
el personal prefirió
morirse de nada
en un expendio vespertino de cervezas.

Hoy toca el turno
a nuevos invasores
que sepan hacer mejor las cosas,
la última noche que jugamos a las cartas
no supe darme cuenta
de cómo el invitado
se nos llevaba todo.

Chau Camboya
me voy yo,
cierra tú por favor mi puerta.
Omar Alej.

Camboya y nada.


“Los hechos son hierogramas grabados para los cuales muy pocos poseen la clave”.

Neil Gaiman.




“Salgamos al jardín, la noche es cálida…


Me gustan las estrellas. Por la ilusión de permanencia, creo.
Siempre se encienden, se agotan y se apagan.
Pero desde aquí, finjo…
Finjo que las cosas duran.
Finjo que las vidas duran más que un momento.
Los dioses vienen y se van. Los mortales destellan y se desvanecen.
Los mundos no duran: estrellas y galaxias son transitorias, cosas efímeras que lucen como luciérnagas y se esfuman en el polvo y el rio.
Pero puedo fingir.”

The Sandman. Brief Lives

Camboya y el mar.





Que bello el mar,
mira que bello,
acostado ahí
con su manta negra
y cubriendo del sol
a sus amantes sirenas…

Tiene en sí,
y dentro de casa,
corales repletos de libros:
Moby Dick, la perla,
Hemingwey,
Julio Verne
y al capitán Alatriste.

Sinceras canciones
distienden
cinceladas en sales,
las gaviotas
las tocan con arpas,
con rumor
y con los dedos largos
del agua.

Que bello el mar
con su playa abierta
y en ella las pelotas de hule,
los bañadores modernos,
los guardavidas en sus gafas de sol
y los faroles del bote a la vera;

La fogata, el ron,
la angustia tumbada en toallas…

Los bloqueadores
y los anticometas.

Que bello el mar,
que fea la playa.
Omar Alej.

martes, 10 de abril de 2012

Janeth Camboya.


Janeth tiene tres cabezas,
dos manos, un único sentido….
Anda sin apellidos por estaciones de tren abandonadas
y vende recuerdos,
recuerdos que venda sin mi ayuda,
sin auxilio de nadie.

Le gusta a la ciudad su tacón desordenado
y verle bajar las escalerillas
bajo una falda corta,
envuelta en su cabello es un caballo
y cuanto tiene de ternura
se lo olvida comprando
litros de abeja en los aparcaderos de miel.

Janeth se gusta por gusto,
por lujuria y apatía,
ya no sueña con los sueños
y está viva…
Mas muerta que nadie
y es de Dylan.

Ayer me dijo que vendría,
que vendría acabados los ayeres
y la primavera,
me contuve de pedirle un beso…

Pedir está bien,
negar es mucho mejor,
y es cierto.
Omar Alej.

lunes, 9 de abril de 2012

Camboya y el síndrome del escritor en blanco.

A usted señor escritor.

Algunos árboles veo
y soy triste,
su pulpa que pudiera
quemar hombres,
niños y mujeres primero,
servirá para hacer hojas
que a su vez no serán otoños…

Y en ese cuadro
defendido en cuatro esquinas
un llanto se hará el valor
y será escrito,
dirá y dirá
sin vergüenza cada pena
creyendo que es cuestión de orgullo
su exceso de modestia.

Palabras que podrían buscar su uso
en intimidades más profundas
se enriquecerán hasta dejar en claro que son pobres,
que no ven su sombra
sin la luz del otro
y que están hechos
a imagen y semejanza de su espejo…

Apenas dichas
morirán, enfermas de hipocondría,
hablando en contra de los placebos,
negando a medias que son mediocres.

En los cuentos
que miman la hoja
nadie cuenta
que el dolor cuando es dolor
duele por la mínima cerilla
y no permite tocar el agua.

Algunas manos veo de otras manos
y sufro por el árbol.
Omar Alej.

Trafico de abrazos en Camboya.



Leí poemas de amor,
en ellos lluvias
que caían como piedras
eran barcos anclados del recuerdo,
incendios de nieve,
tertulias hechas guerra
por las aves.

No hubo espacio,
entre los huecos que se abrían
del uno al otro,
para hablar del mecanismo de rutina
que eleva al sueño,
ni del vapor que tienen las sombras
al distinguir la luz del día.

Un poema de amor es una iglesia,
un asedio de milagros,
la melena del león cubierta en oro,
después cada minuto cuenta
en todas la horas definitivas
que suelen cuartear la piel de los amantes…

Sufren por sufrir
y con los dedos cruzados tras la espalda
lanzan sus angustias
intentando ver arder sus testimonios
como al fuego.

Son a secas los poetas,
infiltrados de fea forma
en el tráfico de abrazos,
y en todos los idiomas
la ternura es vivir prendido
del hilo invisible que une a velas…

Consagran ingenios,
y cinismos, a deslucir su estirpe,
ponen a prueba de historia
la existencia de Dios
y más tarde, orgullosos, sostienen
que aun baten las alas del ángel caído
que ha puesto su alma
a batirse contra el infierno.

El amor de ellos tenía brillo,
juventud y nada…
No hubo tinta que apreciara los silencios,
ni las cadenas, ni el hastió, ni la muerte,
el poema fue como quisieron ser los que no eran
pero ante los hechos,
menos cobarde fue escribirlo,
maquillarle.

Todo era desgana
y desamor en el amor,
los semáforos hacían (juego con la pose del poeta),
de gigantes que lloraban luces rojas;
Palmo a palmo el hipotético latido
manaba de terrenos llanos,
como silabas de antes del ayer.
Omar Alej.

miércoles, 4 de abril de 2012

Say No More, Camboya.


“Nunca des explicaciones. Tus amigos no las necesitan. Tus enemigos no las creen.” 
Oscar Wilde


Camboya, Say No More.





Yo no quiero mucho
me acomodo bien con poco
y mi propia proyección
es graciosamente baja en calorías.

Soy feliz con dos tercios de lealtad,
un mino de esfuerzo
y tres cojines acabados
en ensueños.

Se vivir muy bien
con la mitad de lo que mira
una mirada fija,
y aunque el respeto que me den
deberá de ser completo,
no me ofende
que en un portaequipajes
pongan mi retrato
y todos rían.

En casa,
para tapar los agujeros,
bolitas de relleno sincerado,
en las grietas de los vasos,
mentirillas amigables
que desdigan
las verdades que me duelen.

No quiero nada más
que algún foco de valor,
un perchero de paciencia
y comodín de la tristeza
cada sábado a la tarde…

Ténganme siempre enfriándose en la olla
sus rencores y sus miedos,
denme manos,
no, no, mejor caricias,
denme solo un secreto
y yo estaré gustoso de contárselos
si no nos hace luna.

Entonces cuídate
y no procures mucho en mi recuerdo;
Me basto con lo mínimo,
una copa,
una canción
y lo que resista después de mi
en el espejo.
Omar Alej.

Verdi in the sky with Camboya.

Verdi in memoriam.


Resuelto el domingo
sus respiros respiraron,
la bomba que retrocedía en su pecho
cedió ante la explosión lacrimal
de los ausentes
y paró.

Paró en el reloj
su última hora,
nuestro primer minuto sin ella.

Su gracia ya no reniega
de los intervalos de la luna,
no masculla
que no hay nadie
cuando suena el timbre,
ni se oculta.

Se fue
y en su irse
deja una guerra que jugó
contra las plantas,
un malabar que no sabía
y la ausencia de calor
que hoy tienen las caricias.

Será un poema estoy seguro,
un lazarillo en la memoria ciega
de los gatos;
Será la hoz y el martillo
con el triunfo del azar
en la palabra.
Omar Alej.

Lies, lies, lies...Camboya!




Descreo de usted
y es que usted miente
¿qué como lo sé?
muy fácil
yo mismo miento todo el tiempo.

Descreo de usted
de su petulancia
¿qué porque lo digo?
solo para que se aclare
que a mí no me engaña nadie…

Yo creo en el oxido de la espada
usted en la empuñadura.

Yo rezo pidiendo algo de fe
su fe es a consecuencia de saber rezar.

Descreo de usted
y le dejo ordenados
alfabéticamente
todos mis silencios…
Para tener alguien a quien creer.
Omar Alej.

martes, 3 de abril de 2012

En Camboya no se ven.





Poeta; nunca falta el imbécil que oculta su onanismo en la palabra.

Revolucionario; muchos cambios hay pendientes, entre ellos, usted primero.

Líderes; mansedumbre al servicio de la muchedumbre.

Músicos; vil rezago de la Reyna madre, la música.

Cineastas; emisores de la estética de la nada.

Cantantes; trasnochados de efusiones onomatopéyicas.

Fotógrafos; vende cuentos que no cuentan.

Cuentacuentos; ficcionantes del silencio como estimulo ordinario.

Pintores; pálidos agobios del que siente su cordura despintarse.

Locos; parientes pobres de la Reyna loca, la locura.

Místicos; fuerzas invisibles venciendo debilidades intocables.

Novelistas; retorica redundante de lo que llora por ser corriente.

Escultores; Almas gélidas apedreando con las manos el calor.

Filántropos; mercenarios del amor del otro en uno mismo.

Intelectuales; suma de un montón de cosas que nos restan.

Lectores; dos pupilas que leen lo que no observan.
Omar Alej.

Camboya pide que te den.

a esa raza fatua a la que llaman artistas.


Perdone maestro
No es afán mío ofenderle,
por supuesto que quiero entenderlo…

Tenga por seguro que si vengo acá
es para prestar atención
a todo cuanto usted dice.

No desdeño que sea necesario cambiar el mundo,
no  sospecho de sus modestias,
ni he de tirar la primera piedra
en contra de su optimismo…

No dé usted por sentado que es apatía
si no me enlisto en las listas lunfardas
que convienen en sus motivos
la conveniencia de un estado mayor
y mejor,
casi como el que ya tenemos.

Excuse en mí la falta de simetría,
el alto decibel de mi silencio
y piense…

Piense que tal vez,
sino agradé a su mensaje,
no es a causa del motivo del mismo
sino a efecto
de esa forma tan gastada
que tiene usted,
y tantos otros alumnos,
de no saber desaprender
lo que han aprendido.

No es consiente hablarme de conciencia
y le humilla un poco
resaltar lo conveniente
de su humildad y sencillez
y sobre todo
que se sienta grande
al dar por sentado que algunas cosas le faltan
en un mundo que es falso.

Si me niego a seguirle
es por odio al amor que usted
vende en las cosas
o tal vez sea la cochina manera
que tiene de querer que le quieran
a pago de no haber recibido
lo que un día quiso…

Debe ser que estoy distraído
con esa absurda manera
que tiene de querer enseñar
lo que el hombre no necesita aprehender.
Omar Alej.