miércoles, 29 de febrero de 2012

Camboya es la mentira.





Me señaló
que tenía errores al escribir,
que tal vez debiera cortarse el cabello…

A mí no me queda entender
las excentricidades de la gente
que está loca y es divina,
hacerlo les quita toda gracia,
por ello contesté
-yo tengo el pelo duro
intentare a no escribir
todos mis errores-
Omar Alej.

Camboya, palabra ausente.




Yo no escribo aquí.

No escribo desde el cafetín
vanguardista que exalta
la ausencia de ideas
que desdicen los motivos naturales
de una letra avergonzada,
yendo tras otra letra…

No en la metralla revolucionaria,
no en nombre de todos los hombres
y tampoco al frente
de lo que dicen los exilios
una vez que vuelven de sus ensueños literarios.

No escribo en función de la igualdad,
ni del amor,
ni de la melancólica gestión
que las horas hacen con la ausencia…

Por mi no escribo un recuerdo
a una carta póstuma.

No origino el origen
de la natura en los gélidos desiertos de roca…

Escribo más por escribir
y porque soy malo jugando al bridge
ó
para decir, a todo aquel que ya lo sabe,
que los minutos
a estas horas son muy largos
y que sus manos,
las de alguien,
se quedan imantadas en mi ocio
para juntos escribirnos
un legado de silencios que contar.
Omar Alej.

martes, 28 de febrero de 2012

Camboya; Palabra a palabra.

Fotografía por 
Janeth Fraga


Que Dios cruento
llevan dentro de su eco las palabras…

Frágil el poeta suda
creyendo que la musa
que le irrumpe el sueño
es algo más que un algoritmo
de memorias que suenan
a sonidos de red
y cuerda floja.

Tiritan, brincan, muerden
y estallan las palabras
persiguiendo a los objetos
para poder hacer nombrarse;
rugidos las palabras quieren ser,
olas que revientan,
croar de sapos…
Silencio y efecto Doppler.

Palabras coquetas
bañadas en agua,
peinadas con oros,
sentadas a la mesa
del gran ruido encarnado…

Son putas las palabras,
sensuales viejas,
gastadas, deslucidas,
lloronas palabras que penan
en los edificios de gobierno
preguntando por sus hijos…

Y muerte dice a Cesar Moro,
cadáver envuelve con ramas a Baudelaire,
espina replica estrellas a Ruben Darío,
marfil se derrama en las barbas de Heráclito,
luna reviste de Matilde a Neruda
y ¡pum!...revolver/palabra.

Locura silente
de lenguas huérfanas,
las palabras los dicen
y los traen de los muertos
a los ojos de los ciegos
para que contengan las mentiras…

Palabras graves como lianas,
amor de amores,
Robert Frost
y el grito mudo de hostal Ruso.

Palabra…Pandemónium!.
Omar Alej.

lunes, 27 de febrero de 2012

Aprendiendo de Christian en Camboya.



·         Crece a tiempo, sin prisas.
·         Entre la tortuga y la liebre, se la fabula.
·         No escarbes, no reces, no culpes…constrúyete.
·         Palabra a palabra, guarda silencio.
·         Conoce al hombre, se amigo de las fieras.
·         Provoca un milagro; que sepa besar y andar desnuda.
·         Brinda por tu salud.
·         Juega al ajedrez con el tiempo.
·         Limpia las lagrimas en el espejo de la mama.
·         Enseña a sanar a quién te ha herido.
·         Resguarda el olvido y la memoria, sigue adelante.
·         Desentierra tesoros.
·         Da de alta a Dios.
·         Aflójate los tornillos.
·         Se siempre un héroe en cubierto, revela tu anonimato.
·         Ten piedad de los adultos.
·         Ignora a quien te hable de lo que quiere hacer o de lo que ha hecho.
·         No hagas un alarde de tu humildad; eres un gigante.
·         Tira una moneda en cada fuente, un deseo en cada tren.
·         No sigas a nadie, no te hagas seguir… limpia para estar solo.
·         Ve de vacaciones también a casa.
·         No robes más de lo que puedas pagar.
·         Desprecia el lujo, el capricho, y la pereza.
·         Da tu vida como propina a una camarera si huele a bosque de cuento.
·         Bendice la tierra que provee los caminos.
·         Ampárate en las azoteas y di que has sido una nube.
·         Ante el más brillante enemigo, confía siempre en el bando que tú has elegido.
·         Los excesos son malos cuentos que han contado sobre el placer.
·         Bésala, bésala mucho…también el paraíso es para ti.
·         No des cátedra, no te hagas ver, no te pases de listo.
·         Hazte fuerte solo para dar fuerza al otro.
·         Se de los amigos el que más los quiere, cuida para ellos tus pertenencias.
·         Que no te agobien las cosas “mejores”, honra tú tu propio hacer.
·         Olvida llamarme en mi aniversario, cerciórate que aun siga joven.
·         Confía en la certeza de lo invisible.
·         Ama a muerte la vida.
·         Respeta a los vagabundos, a los borrachines y a la madre de los que creen saberlo todo.
·         Lee a Borges, escucha a Dylan e intenta cuando crezcas ser como tu sobrino.

Omar Alej.

sábado, 25 de febrero de 2012

Silencio en Camboya.



Algunas veces creo
que un poema tiene que ser grande,
que su obligación es hacer sentir
todo aquel sentimiento
que yo no siento…

Que tiene que enhebrar,
una rosa con un caballo,
un tigre con la rama de un árbol seco,
una ola con una taza de té.

Otras veces pienso
que un poema es para callar
todo eso y menos…

Como este.
Omar Alej.

viernes, 24 de febrero de 2012

Camboya hace turismo en Chipre.



En Chipre
el sol quema las banderas
y es quien manda.

Ni turcos ni griegos
sino Messi´s
son los niños
que alienan las costas mediterráneas
con balones de futbol…

llegado noviembre las nubes
son faldas de lluvia
que bailan, mientras tejen
lenguas incruzables de pasados en común…

 La gente que camina y arrecia
contra la vieja Europa
da cuentas de su bosque
abriendo las ventanas
y así sacudiéndose el olvido.

Al sur da lecciones de lengua larga Cavafis,
al norte
son anacoretas los descendientes
de dios Pamuk;

Todos cuantos ojos miran saben que sentir.

Todos cuanta boca habla saben que pensar.

Isla del mar egeo
marfil, martillo y manos otomanas.

Guernica sin Picasso
y de pintura veneciana…

Se desborda Chipre
contra los barcos monetarios de Wall street
y rebota sola,
entre las cuatro paredes de occidente,
una pelota que nadie regresa.
Omar Alej.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Camboya, una amante odiosa.





Se odia por amor
por falta de amor se odia.
Odian los archivos secretos
que mienten sobre el que decía la verdad…

Odia el paracaidista a Einstein
y los vendedores de peines
y los matemáticos
y los impulsores del pecado original.

Odian los ciegos fumadores
los letreros de no fumar;
las empresas cigarreras
odian al que obedece.

Odian los enfermos
a quién de ellos cuidan sin mañana,
temen de ensuciar con penas
el amor que a ellos tienen.

Del odio al amor hay un solo paso,
un descuido
y un duelo de gatos
bajo el candor de una luna rota.

Por ello es que aman
los hijos de idealistas a sus padres,
consientes de la injusta labor que realizan
son siempre menos listos que el más tonto.

Por la fe en el odio
besa el creyente la imagen del santo
y ama hasta la última roca
con la que ha sido construido su tormento.

-Que amante odiosa es la poesía-
dicen los pintores
y pintan octosílabos dalinianos
para ver si dejan de decirse nadas.

De no ir a la guerra habla el impaciente
y en nombre de la paz disparan,
balas al cielo,
mientras beben los soldados.

Por odio es que se ama,
por la humana necesidad
de ser odiado
por amor.

Omar Alej.

Camboya Town, ciudad sin ley.




Esta no es una hoja
y Dios me guarde de decir
que puedo presenciar
a través de ella
vida en planetas que no existen,
acá no hay tinta,
no hay libertad,
ni república,
ni cenizas de cadenas…

No hay un sueño dormido,
no hay un mundo mejor,
ni dolor,
ni esperanza alguna contra los dolores.

Son solo palabras
puestas de letra en letra
dentro una supuesta hoja,
dentro de un supuesto ordenador
que desordena
los cables que la gente
tira a tierra
sin saber lo que es el hombre.

Decirlo no me hace cínico
ni canalla,
ni héroe,
ni mendigo…

Decirlo me hace ocioso,
lastimosamente, solo eso.

De aquí a tu ley
solo quedan desertores,
cadáveres de letras
que antes de decirse
fueron letras de verdad;

Siniestras vanidades
somos solamente, coleguita mío…
y no reservo para ti
ni gloria ni desprecio,
ni pereza, ni entusiasmo…

Sin embargo te concedo
esta manía mía de perder el tiempo
pretendiendo que alguien más haya que escuche
el eco del silencio que procuro
para mi,
y para poder escucharte
decir con tanto ahincó
que además de sordo
ya me he vuelto ciego.
Omar Alej.

martes, 21 de febrero de 2012

Pipa & Guante; Versión Final.




“A diferencia de Newton y de Schopenhauer, su antepasado no creía en un tiempo uniforme, absoluto. Creía en infinitas series de tiempos, en una red creciente y vertiginosa de tiempos divergentes, convergentes y paralelos”.
JLB. 
<<El jardín de los senderos que se bifurcan, 1941>>

Pipa & Guante.
Los lectores son bordes, petulantes y muy dañinos para los que escriben. Sus memorias son rancias, y más del orden Gestapo que del Anna Karenina. Fantasean que saben mucho y que han leído (aun si no lo entienden) a Joyce, a Valle Inclán e incluso a Dante. Ponen sus dilatadas pupilas en la hoja escrita y saborean la hiel del que escribe sin haber leído una sola palabra de lo que concierne al alma del firmante. Para ellos, los lectores corrientes, que aquí vienen por su pérdida de tiempo, su ingravidez y sus propias vanidades, tiene el que redacta la nobleza de instruir sobre las particularidades de los personajes de este relato. Los estelares son Pipa y Guante.

Pipa es una chica leve, tiene el cabello negro como un lunar gigante, su nariz se rompe y se desrompe según respira, usa botas vaqueras para hacer alpinismo en lodo y sus emociones están llenas de cráteres que ella siente como roturas, por eso gime muy quedito antes de ir a dormir. Por eso despierta sobresaltada en la madrugada vigilándose de no haber ahuyentado a Guante con los ronquidos de sus pesadillas.

Guante es un niño atento, cariñoso y en cierto punto delicado. Se imagina señor de todos los jardines y llenando de distintos pétalos y raíces los cráteres del mundo; le brilla la voz cuando alguien se confunde y en lugar de Guante le dice Guapo. Su mayor merito, según dice, ha sido descubrir a Pipa y encontrarla, eso le hace más orgulloso y completo que el haber disecado más de 102 brujas en su búsqueda de espejos soberanos que reflejasen sin escrúpulos lo que vive mas allá de la vida misma. Guante quiere ser el hombre de Pipa. Pipa quiere ser siempre del aire.

En este relato también participa gente, dicho así en plural gente. La gente no tiene rasgos particulares, son solo obreros que trabajan a favor de la nada, un sucio murmullo que se levanta temprano y que nunca duerme. Son ellos los que babean saboreando que la luz reflectora se detenga en sus rostros amorfos, para mostrar sus colmillos.

La gente cree que es absurdo que siendo ellos dos, como son, hayan decidido sortear juntos, y a la intemperie, los improperios del tiempo, mudando de mundos y de ventanas cada dos capítulos de la última cena.

Sobre ellos arreció lo que ya era un diluvio y naufragaron en islas perdidas gobernadas por tribus caníbales (últimos vestigios de la Atlántida). Fueron cazados con la ferocidad de los tigres, acechados por gritos sordos que enloquecían sus pasos. Cayeron en redes, los amarraron a un árbol navajo y cuando a punto estaban de ser engullidos, en una oscura ceremonia de dientes, con huesos de quijadas sobre la cabeza, Pipa rezo en silencio por fuerza y un segundo después, de tan débil y delgado, Guante pudo zafar sus manos de las correas que les ataban y avivar la llama donde serian cocinados, usándola como escudo. Aquellos caníbales, un reflejo exacto de la gente, se abstuvieron de averiguar lo que había ocurrido y dejaron libres en la isla, y a su sombra, a Pipa Y Guante.

Aquí el lector, aleccionado en aventuras submarinas, ya querría saber detalle a detalle las peripecias de estos dos singulares personajes, sin embargo poco hará por entender cuanto de las desgracias son solo metáforas ocultistas de lo que sucedió en el pecho del cada vez más socavado escritor. Por ello, y en defensa de las tintas borradas por la crítica, es que obviare lo sucedido a los estelares de este firmamento, diré solamente que en dirección de conocer el cráter del volcán de la isla (y sí, ésta isla también tiene volcán como ya antes han leído en otros cuentos) a Guante le faltaba el aliento. El cansancio y el sudor habían ya minado sus ropas y en consecuencia la humedad había cerrado sus escuálidos pulmones replegándolo hasta las asfixia, Pipa llevaba el paso firme. Llevada, como iba, por la insania de conocer la profundidad de sus propios cráteres estaba dispuesta a seguir y seguir, con o sin la compañía de Guante.

En este punto del torrente de ficciones, es verdad, ya al escritor le falta gracia y talento para esquivar las balas que le vienen, por ello no emitirá imagen alguna con la cual explicar su propio abandono, tampoco hará por empatar con el lector su romántica disfunción existencial, tal vez solamente ponga algo como –Guante haciéndose el fuerte siguió de cerca los pasos de Pipa, bordearon el cráter y lo hallaron inútil. El volcán yacía gélido, dormido, siniestro y vetusto (una palabra que gustaría a Pipa)- en fin. En defensa del que esto escribe, y contra quien lee, solo queda agregar que la voluntad del escritor por acercarle a un suspenso mayor que su propia alma rota ha fracasado.

Pipa bajó triste del corazón de la isla. Guante lo hizo casi muerto y jalando apenas hilos de aire. No se miraron mucho y en algo calmaba saber al otro aun ahí, de pie y sin restricciones; Guante pensó, Pipa echo a andar.

Al cabo de 730 días ya habían bordeado las inmediaciones de la isla, avanzaban siguiendo la línea de un círculo trazado por ellos mismos con dirección a lejos del pasado. Pipa revistió sensaciones futuristas; sentía su piel brillante y hasta firmó un acuerdo de libre mercado con los nativos, con la gente, para poder comprar estratagemas contra el mal de amores. 

En esta parte de la historia me han pedido a mí quebrar un poco la voz  y sugerir a quien nos lee que se vaya. Aun no se conoce a alguien de suficiente buena intención que perdone a un cuentacuentos saltar, sin mirar siquiera, la parte trágica de sus propias fantasías. Tomen en cuenta que si nuestro lanzapalabras les hace avergonzarse por su infinitas faltas de redacción, es solamente por el hecho de que recuerda uno a uno, y sin recreo, los sucesos de su andar.

No contará pues que después de haber librado juntos los caminos más pantanosos, infestos y abyectos de la tierra. Justo cuando Pipa y sobre todo Guante se preparaban para recibir la recompensa de sus peripecias, no acertaron más que a poner cara de mármoles una vez que los directores de cine les dieron como tesoro solo una nueva línea de partida. Toda la osadía del azar se vertía contra ellos como un planeta de lava expectante y la línea circular que habían trazado se bifurcaba e iniciaba caminos separados.

Como quisiera el escritor omitir aquí que Pipa cogió el sendero así sin más, que no preguntó a donde llevaba. No sintió necesario más que mirar a Guante y decirle –suerte, y recuerda siempre lo que aquí ha sucedido-.

Mataría nuestro tintero por no sangrar con todo lo que Guante no quiso decir por educación y por respeto. No quiere la pluma revelar el color de la piel de guante por ello solo dirá que inició su camino, apenas pasos después de que Pipa ya había encaminado en el suyo. Desprovisto de razones entrego su silencio a la flora y fauna del lugar, hasta conseguir dormir su sueño bajo el agua.

He ido ya por algo de café y algunas galletas, eso permitirá, estoy seguro, que quien redacta mi crónica permita al lector, que aun mantenga cautivo, enterarse de los caminos de Pipa y Guante.

Después de tres extenuantes horas de redacción interrumpida Guante por fin viajo a través de un sendero calmado, los arbustos eran forrajes de hojas de libros, poesías derretidas caían sobre las tierras y al hacer contacto brotaba un ave negra llamada palabra…

Bebió la savia del rio y sintió sobre si mismo brillar las escamas de todos los salmones, cada recuerdo dejado en cada piedra fue un conjuro y conjuraba un idioma nuevo lleno de hermanos, y de esquelas memorables que leyeran los recién nacidos en sus incubadoras…

Indulto a indulto su noble corazón pensaba en Pipa, justo como Pipa pensaba en acostarse sobre el aire.
El chico se hacía hombre; Voló y voló hasta sentir su piel igual de roja, y caliente, que la brasa en el cigarro de quien le inventaba. Guante agradecía la dicha de poder aprender a ser del aire; sin conocer, y apenas imaginando, la suerte que por entonces tendría Pipa en el andar de su camino…

No lo sabía pues para ella nuestro escribano había guardado toda la rabia, para ella serian las metáforas de la soledad y del divorcio, contra ella atentarían feroces heridas perpetradas por una lujosa alfombra mágica. De Pipa serian las espinas de las rosas que hoy Guante regalaba a cualquier bicho. Pipa moriría de sed y de falta de aliento, justo como ser del aire ameritaba.

Que perfecta había sido diseñada la venganza del embustero, su honor y su nombre recobrarían su brillo una vez que la pluma de cuervo con la que disparaba se llenase toda con la sangre de Pipa. No intuía, ciego de excitada violencia, que el mismo era Pipa y que Pipa no era, aun si latía, el descorazon de la mujer que le había abandonado.

Guante lució su aspecto en el rio y no era Guante, con ello no contaba nuestro arlequín cuentista
Frenético reprobó los cambios, no quería aquella anchura de espalda, ni ssentía placer en la fresca tarde que le era descrita contra los pesares. Su anhelo era simple y quería a Pipa, aun si Pipa quería ser del aire…
Solito se maquillo la risa con cansancio. Solito hizo, de una tira de deseos, una casa ingobernable, justo como era ella.

A estas alturas ya nuestro relato se ha llenado de corrientes altas y abisales, maquinas de truenos generados por las lágrimas de nuestro escritor, y yo no puedo, con mi mísera voluntad de cronista, reproducirlas. Por lo tanto permitiré que tú lector, que además estas instruido en Mata Hari, Dulcinea y Mesalina, intuyas el llanto que brota en los hombres cuando no pueden hacer llorar por ellos a una mujer;

Ten corazón y traga saliva al pensar en un niño cobarde que se vuelve un hombre valiente, una niña valiente que se vuelve una mujer humilde, un escritor que da voz a cronistas cacofónicos y un cronista que pide disculpas por todo ello a un lector erudito y sin conciencia de nada…

El desenlace será breve, si tú sigues leyendo entonces no dirás nada de la obvia falta de recursos para diseñar los andares de Pipa, ni de cómo nuestro escritor, ebrio de angustia, quiso primero matarla, después revivirla y después matarla de nuevo. Yo como crooner no diré nada de cuando Guante intrigado, por tener que ser él quien pusiera a todo el cello de Pipa, brincó hasta la yugular del Black Writer. Y una vez ahí, y habiendo leído lo que Pipa soportaba en su camino, decidió disolverse bajo un volcán de palabras.

Estallaron bombas nucleares. Personajes de otros cuentos vinieron a medirse restos.  Los niños que no nacen lloran por Pipa. Las niñas que tropiezan sienten la caricia del aire como un guante. Los escritores renuncian de las oficinas editoriales. Los lectores leen informes policiacos y lloran por quien los escribe. Madres africanas enseñan a sus hijas a valorar al hombre. Padres salesianos instruyen a los huérfanos a tener valor. Los abandonados toman por las armas los palacios. La república está en venta, se cambia por un cuento de princesas. Corren ríos de tinta calle abajo y Christian, Daniela y Alejandro naufragan en las jugueterías.

Al final los caminos todos, de nuestra historia, llevan a un mismo puente. De él nuestro escritor se tira al agua y se convierte en pez igual a los poemas. En él nuestro lector ha conseguido saber cómo se siente lo que se sabe. A partir de él Pipa y Guante han conseguido continuar juntos el camino de la línea trazada; Guante hoy sabe mejorar los escenarios, Pipa hoy sabe que además del aire, están las caricias del aire… toda esa gente que nuestro escritor no supo emplear en nuestra historia se queda rodeada de otra gente esperando su turno en la fila de los suicidas, y el cronista termina así la historia, porque es el cronista y terminarla así le nace de los cojones del alma…
Omar Alej.

lunes, 20 de febrero de 2012

en Camboya todos recuerdan Malvinas.


Si del mar no me viniera la sed, si tan solo fuese lógico que tanta agua lo deshidrate a uno y no se terminase muerto y rojo igual a un pez que ha mutado en un simple mecanismo de de dos piernas, dos brazos, cabellera y una nariz; bastaría con eso y me dejaría en el piso la corbata, tiraría por los puentes del camino mis zapatos, de gamuza azul marino. Empeñaría el reloj, los anillos, las mancuernillas y vamos que hasta el ombligo.

Desnudo, iría desnudo a mi encuentro con el mar, con los nadantes, con todo aquello que los ojos miran asombrados. Yo sería uno más en chancletas, con bañador moderno y acomplejado, por mi pálida piel y por el sofismo de mi tripa…

Acamparía dentro de los castillos de arena, emprendería navíos urgentes para cazar a Moby Dick a la orilla de la playa, y lloraría. Lloraría de verdad cuando al atardecer tuviese que mandar a los chicos de regreso con sus madres dejando así inconclusa nuestra expedición en busca de tesoros escondidos en las profundidades de la arena y ya estando así, solemne, me sentaría a fumar frente el negro ocaso, pensaría en Nitzche y suspiraría por Dios…

La marea revuelta y la luna suspendida como una nota me harían erizar los vellos púbicos de la espalda y lamentaría no haber escuchado a Mozart, ni a Beyoncé, ni a Bob Marley. Querría salvar la tierra y dejar un mundo así, como ese, para mis hijos... y es que si del mar no me viniera la sed sería la vida más sabrosa y yo tan bueno, como tanta gente…

Habría encontrado a ese que soy y ese que soy seria de luz, de calor, de amor, de romances de verano, de familia, de parrilladas al sol, de discotecas con salón de espuma y extranjeros, de mascotas y festejos; y lo seria y seria bello en ello, pero yo no soy así. A mi del mar me viene la sed, entonces me escondo, atesoro el frio, me arrodillo y beso el concreto, el plomo, la violencia y los niños muertos que viven en esta ciudad sin haber visto nunca un comercial del destino turístico de la alegría.
Omar Alej.

en Camboya...todo es vanidad.



Musa y Dinero se casaron. Festejaron su boda en una playa del Caribe rodeados de familiares y amigos, Musa vistió de blanco y perlas, Dinero, regordete y feo, iba de dieta y lino. Hoy día Musa y Dinero viven juntos en una casa con garaje, servidumbre e hijos; Recuerdan cada uno a su manera sus juventudes y voluntades frustradas. Él se contenta de conseguir lo que quiso, ella se alegra de haber obviado lo que anhelaba.

Sin embargo mañana llegó y Musa llora en el columpio de su jardín; tiene un libro de poemas en las manos y llora solo de intentar poner su mirada sobre la tinta. Dinero la socorre con una copa del mejor vino de la región.

-¿son muy tristes esos poemas?- Pregunta simulando interés (interés que le vendrían mejor a su cuenta corriente, piensa.)

-no lo sé, he olvidado como leerlos- responde simulando fuerza (fuerza que le vendría bien a las débiles ganas que le dan de hablar, siente.)

-entonces ¿por qué lloras?-

-porque los imagino-.
Omar Alej.

sábado, 18 de febrero de 2012

Camboya hija bastarda de Bob Dylan.





Cuando mueras
el frio y el calor pasaran de largo,
nada podrán hacer en tu contra
las canas ni las arrugas,
dejaras un recuerdo exacto
al ir a dormir
bajo los parpados de los llorantes…

Se caerán de los espectaculares
las campañas presidenciales
de los rojos
y un panfleto no será gran cosa
comparado con la muerte.

Cuando mueras
que más da lo que trinen los cuervos,
a quien importa lo que canten
los asesinos en la bañera…

Si Dios existe o esta de ocaso
no tendrá mayor presencia
en el noticiero de las ocho am;
Ya podrían irse distendiendo los equilibristas,
abrir de par en regalo
todas las boutiques de Julio Verne…

Ya una vez tú muerto,
quien querrá mirar por orificios los secretos.

Por eso te pido que no te mueras nunca
que no permitas
otra balada triste en la frecuencia de la radio,
se tan eterno
como eterno puede ser un padre,
un enemigo, un confidente…

Dile a la mujer de huesos
que no quiera más que yo
tus sucias botas
encaminadas a un escenario,
detente cuando la luz blanca llame
y piensa en mí…

En nosotros que somos tus hijos
y que tintamos con lágrimas
alfabetos en contra de tu muerte.
Omar Alej.

Asesinos milagrosos en Camboya.




Que feliz seria de matar a alguien,
de mancharme los oídos
con el crujir de huesos rotos…

Respirar la falta de aliento de un muerto
como a un gran aire,
vestirme las manos de líquido amniótico
e ir cocinando embriones
para la ultima cena de un asesino.

Cuanto entusiasmo habría
en ir dejando pisadas de sangre en mi andar,
cerciorarme en cada esquina de que nadie me sigue;
Entrampar al testigo
y matarle,
por amor de Dios matarle,
y por un desajuste de cuentas…

Clavar en él mirada y cuchillo,
desvanecerlo en mi mano,
besarle la frente,
acariciarle el cabello,
honrar con saliva
el ultimo latido de su lucha,
irme yo también pereciendo con él.

Me imagino incomodo a los ojos de la gente,
señalado por brillos de miedo
que me griten
-¡asesino!, ¡asesino!-
nombrado por nudos de garganta
que cogen los brazos de sus hijos y huyen;
Huyen en pos de una muerte sin aviso.

Que feliz seria de matarte amor,
de quedarme ligado a tu vida para siempre.
Omar Alej.

jueves, 16 de febrero de 2012

Camboya no es rock...porque se baña.



Señores rockeros “musicos” desde aquí y muy educadamente les pido por favor que dejen ya ustedes la infancia. Paren con esas barbas sucias y gastadas, no finjan una negritud que no alcanzan con afros pobres de pueblo, carajo si no todos son feos, algunos hasta podrían (por como cantan y bailan) formar parte de un RBD revolution o incluso un Zoe/Porter al cuadrado con la Guzmán y Moderato. Y todo bien, como dijo Serrat cada loco con su tema. Sin embargo se agradece tanto ver a alguien que canta, toca, escribe, usa la cabeza y encima se baña y parece (al menos en apariencia) alguien elegante.

Sé que ustedes como buenos “músicos” de rock estarán más ocupados en meterse un acido, morrear groupies, o beber cantidades infantiles de gray goose, pero vamos y por un momento piensen ¿no están ya mayores para seguir jugando a que ustedes de odisea burbujas son el ecoloco?

Salud y larga vida al…¿rock?



Camboya sin ti es impensable.

"I love to speak with Leonard
He’s a sportsman and a shepherd
He’s a lazy bastard
Living in a suit"


Camboya un poco sin ver.


Querido Daniel "Piolo" Gonzalez.

No preguntare como es que estas, porque simple y sencillamente me niego a pensar que tu estadía en Praga te reporte malos convenios así que confiando ciegamente en tu buena estrella, escribo solamente para saludarte, para contarte que acá todo sigue a bien aunque es verdad, nos haces mucha falta. Como tú ya sabes la 1era temporada de Baal ha llegado a su fin, todos en ella y en Camboya nos sentimos contentos y orgulloso de haber aportado un mínimo de esfuerzo para estarnos juntos y hacer cosas divertidas. Asi que puedes presumir alla con los hermanos checos que Diana ha estado cada vez mas y mejor llevándonos a cada uno de nosotros a niveles impensables y ni que decir de Kenn o los niños!, también sobra decir que fuiste eres y serás una pieza re importante en todo lo que hagamos. Contamos contigo para guiarnos, aconsejarnos y acompañarnos en este trámite que algunos llaman “vivir”.

Te cuento que tu tocayo Danielo va la mar de bien en todas sus cosas “nadie miraba pero se veía venir” y nos tiene a todos por demás contentos y honrados de tenerlo como pilar de nuestra familia, la Mina esta guapa como siempre, como siempre profunda y artista no tengo que contarte el miedo que nos da a veces ese mundo suyo tan vívido e intenso. Te cuento sobre ellos pues se también que te fuiste echándoles de menos. A mí me queda mucho cannabis desde que no estás y estoy pensando seriamente en dejarlo por un tiempo, así que ya sabes hermanito –fúmale, fúmale que se nos queman los pies-. Te cuento que tenías razón y que la Magwa es la mar de buena y que yo soy la mar de paranoico; estamos divinos en casi todo, menos en las cosas en las que yo fallo.

Christian y hermanas preguntan mucho por ti y te mandan muchos saludos. Negro, Trust y Mikel se sienten como pollos sin cabeza llevando un staff en el que no estás para hacérselos más sencillo. En general es que te echamos mucho de menos y que aun así hacemos por contentarnos de que estés allá sin pensar mucho en nosotros. Tienes que saber que las juntas sin ti no son tan buenas (y mira que lo son) nos sucede que nos enteramos que no tenemos ni tu luz, ni tu mundo abisal.sin embargo seguimos poniendo faros sobre las "ies" para que tu al volver no encuentres nada extraño...

Hoy a Camboya le falta un ojo y no es causa de que seamos tuertos en un mundo de ciegos, como tú ya bien lo sabes, es a causa de que no estás y que nos encantaría nos hicieras una foto de la cara triste que se nos pone al extrañarte.

Toma un abrazo hermano y aúpa!.

Deep Camboya is home.
Omar Alej.



Un día mas en Camboya.

a Maria Luisa.



El día es un montón de gas
suspendido en el cielo y quemando
a soldaditos de plomo
que enlutan bajo lupas corrientes
de científicos juegos…

Una legumbre,
un amotinamiento gatuno
intrigando en los pasillos de las plazas,
una orquesta de motores
declarando disidencia
contra el orden desestablecido
de las alegrías…

Y es que a mí los días me gustan por graves
por insanos…por Maria Luisa,
y de dicho asombro no salgo
aun si me acostumbra
el despliegue táctico de las abejas
en un jardín de flores prisioneras
con espinas delatoras.

Tal vez solamente cambiaria
la recepción de los hoteles,
la música de elevador
y sobre todo,
destituiría de los diccionarios
cada palabra utilizada a mi favor
y en contra suya señor cartero…

Mejor será que vuelva a casa
y amarre los cordones
de los rines de las llantas
de su motocicleta,
que baje las pendientes
y no suba,
no suba por la calle madrigales.

Se por los diarios
que el record guiness de tristeza
pertenece a una mujer loca
que encontró a su esposo
performando una muchedumbre  enardecida
que lanzaba piedras…

Los doctores,
obedeciendo a un sistema cartesiano
recomendaron a la familia,
y su esposo piedro,
la llevasen cada noche
a contarle las arrugas
al cuello desvalijado de la tul pasión;

¿resultado?
el marido hoy ensueña
que lanza juegos imperfectos
en el yankee estadium
y ella bebe de los lavaplatos
las ganas, el semen y la orina.

Y es que así es la vida de un cordel
tensado en dirección contraria
del cencerro;
Veinticuatro horas,
mil cuatrocientos cuarenta minutos
y un rastro de aceite
simulando no se qué agobio
en las cafeteras
varadas a un costado de las autopistas.

Por ello es que te pido
que me pidas con palabras
por la luz que ven los ciegos,
por el rio que escucha el sordo
y por la sangre que resiento
recorrerme,
desde las perillas de los tanques
hasta los estanques
en los que mis suelas
ven al agua irse siendo conquistada por el lodo.
Omar Alej.

miércoles, 15 de febrero de 2012

Camboya Dream´s


De lo que los soñadores sueñan
a lo que hacen por ello
hay miles de bostezos…
O.a.





Camboya solo es un nombre.

Las personas que me engendraron decidieron
que no tenían tiempo
ni ganas para ser en plural
así que ella,
la que sería mi madre,
antes de serlo
tuvo que decidir sola
bautizarme con el nombre de Omar.

A mí de pequeño me parecía bien
cosa que es lo mismo que dar igual
-todos tenemos un nombre- pensaba
-¿qué más da?-.

Los nombres te los pone gente que no te conoce
o como en mi caso
gente que no te espera,
tal vez por eso
Omar se me imaginaba muchas cosas,
un poco mas de cuerpo, por ejemplo,
un alma tal vez con menos aflicciones
e incluso
alguna errata más propia que el simple nombre;
Todas características que yo no tenía
ya que incluso ahora
no estoy muy seguro de ser un Omar.

Con un nombre como el mío
se aprende rápido a tener apodos
putito, marica, niña,
barbie, chino, arrimado,
bastardo y demás adjetivos
que solo consiguieron
volverme fácil
al llamado que me hacían
las honorables trompadas.

Así viví mi nombre entonces
algo resentido dirían algunos,
yo mismo no lo negaría,
pero después crecí
y el llamado de la moda,
con sus correcciones políticas,
nos hizo dejar las ofensas
y los golpes…

Las chicas se enarbolaron con mis penas
cuando apenas y eran por ellas,
recibieron mis cartas de amor
pero leyeron otros ojos,
indultaron mis culpas
pero fregaron sus cuerpos en otros pecados…

Vi que ya era tiempo de someterse
a los azares que van y vienen
del norte al sur ,
como aves ciegas
que trasquilan largas series de cableado
oculto entre nube y polvo…

Me enamore de los espejos que no eran como yo,
me hice llamar con algunas señas particulares
que no fueron mías
y me perdí a propósito
para nunca caer en la tentación
de tener que perder para encontrarme.

Hoy después de años
al cobijo de esta farsa que soy yo,
de mi impostura,
los que dicen conocerme
me llaman con onomatopeyas:
“flaco”, “Omar Alej”,” guapo”,
“mamon”, “pesado”, “soñador”
“hijoputa” “probeta”…

Y todos son tan dulces,
tan hijos de alguien,
tan correctos,
que confían ciegamente
en el nombre que me dan,
y en la estatura de sus vidas.

Me reservan un aparador en sus memorias
al cual poder acudir,
cada dos años, para recordarme
y sin embargo en mí ya no hay confianza
desde que nadie en mi confía.
Omar Alej.



martes, 14 de febrero de 2012

Camboya tierra de fotógrafos.



Hoy como casi cada día llegue a mi oficina, desempolve el café, gire órdenes al reproductor musical del ordenador y pensé. Pensé en las mil y un razones que tenía mi cama para cuestionarse que estuviese yo de pie a estas horas de la mañana. Ya una vez superada la crisis de las seis con cincuenta minutos abrí las distintas sesiones que mi jornal requiere, además del siempre esquivo messenger que ya desde su inicio siempre extiende noticias de carácter inútil, por popular.

Sin embargo hoy fue una de esas excepciones agradables, de esas que incitan a la búsqueda (si estar sentado frente a un ordenador puede llamarse búsqueda) así que fui y atendí el tabloide digital que decía en su columna “LA MEJOR FOTOGRAFIA DEL MUNDO”  un reconocimiento que otorga la World Press Photo. Por ello y antes de que se me tiren a la yugular los bordes fundamentalista de la fotografía, diciéndome –eso no dice nada, no por ello son las mejores fotos, etc etc etc – informo que yo de fotografía se mas bien nada, pero que sin embargo puedo presumir, como pocos, vivir en el cobijo, amor, amistad y arropo de ciertos cámaras que son desde mi punto de vista un verdadero lujo para el ojo humano.

Cuento entre ellos a gente que estoy seguro no tardaran mucho en propiciar una nueva óptica en la cual no ver sino sentir las imágenes. Confió absurdamente en que en no mucho tiempo tanto Daniel “piolo” Gonzalez, Janeth Fraga y Maria Fernanda Flores estarán revistiendo su propio carácter de imágenes universales. Lo sé pues es lo que en ellos veo, en ellos se encuentra la naturalidad de la propia naturaleza, y la naturaleza tiene eso, que va desde la superproducción hasta el más íntimo detalle.

Yo ya les he dicho que de fotografía se muy poco, pero no miento si digo que algo entiendo de belleza, de poder, de sensibilidad, de profundidad y de realidad. Todos ellos son materias primas, cuasi textiles, en el trabajo de estos tres artistas de la fotografía, y es que concuerdo con ellos cuando su humildad no les deja decir que son fotógrafos, no lo son, ellos en realidad son tremendos artistas. Incrédulos ante lo que el mundo expone; temerosos de poder tocar prefieren capturar, no hacer daño. Pienso que el arte está con ellos y no como en otros casos (como el mío) que son los hombres los que pretenden el arte, tal vez por eso los tres callen y en sus silencios sean tan disimiles, qué los silencios no son iguales por que si lo fueran ¿Por qué se premiaría una fotografía como la mejor del mundo?

Así que a ellos tres quiero reconocer por su gracia, elegancia y talento. Así como invitarte a ti querido, por desconocido, lector de las Camboya tradiciones que no pierdas de vista estos nombres ya que muy pronto podrían ser ellos los que te lleven a ver lo que el dolor ocular oculta y la lente expone.
Deep Camboya.


Daniel "piolo" Gonzalez 


 Janeth Fraga


Maria Fernanda Flores.


p.s.la mejor fotografía del mundo, según la World Press Photo, es la siguiente y es de Samuel Aranda.

lunes, 13 de febrero de 2012

Camboyanos somos todos.


a Julio y los amigos ausentes.


Este sábado 11 de febrero del 2012 se dio cierre a la primera temporada de Baal. Con cuatro funciones llenas y en algunas de ellas gente aplaudiendo de pie y con ello poniendo el corazón, del actor, de rodillas.

La Deep Camboya no puede más que sentirse honrada y cada vez más hermosa ante el reflejo brillante que da de nosotros la gente. Agradecemos y pedimos por cada uno de ustedes. Ya el eterno retorno del eterno retorno nos dejo sin para/lluvias en la estación del agua, ya en la fiesta del arte erótico sangró una azarosa palabra, ya fueron y vinieron etílicos manifiesto así como verbos más o menos camboyanos.

Estamos la mar de contentos iniciando nuevos proyectos (im) personales con los cuales regalarnos como mascotas a la gente que no tiene hogar. Hemos ganado mucho más que aplausos ya que hemos construido (que no encontrado) esta ciudad que preferimos llamar Camboya. En ella cada uno de ustedes es una puerta y queremos abrirla para dejarles en absoluto desorden y alegría.

Gracias de verdad por todo el apoyo brindado antes, durante y el de después. Ustedes han sido la fiesta y el arte.


A las armas, que todos somos camboyanos!.
DEEP CAMBOYA.