martes, 3 de enero de 2012

El regreso de Camboya a Vietnam.



Hoy de nuevo a chocar por dentro contra el sueño sin poder romperlo.
Hoy de nuevo huirme de ustedes para que no duelan.
Hoy de nuevo al silencio propio desgarrando al eco.
Hoy de nuevo a la palabra hurtada sin pensamiento, obra ni omisión.
Hoy de nuevo prisionero en mí por los siglos del ayer.
Hoy de nuevo acreedor de la mentira.
Hoy de nuevo a oscuras bajo la luz de mis incendios.
Hoy de nuevo pez sin escamas, sin aletas…sin ser pez.

Hoy de nuevo diluido en los espejos de todo lo que amé.
Hoy de nuevo desertando de la risa de los inocentes.
Hoy de nuevo itinerante en la esperanza; sin quizás.
Hoy de nuevo soterrado tras mi ausencia.
Hoy de nuevo tic tac en los relojes; ploc ploc sobre mojado.
Hoy de nuevo bienvenida sea la angustia.
Hoy de nuevo al frio locura la droga.
Hoy de nuevo la fragilidad lo viste todo con sus grietas.

Hoy de nuevo el miedo en casa, y en el faro, y en la brisa.
Hoy de nuevo fracasar sin gloria y sin matar.
Hoy de nuevo perdón sin olvido en la memoria.
Hoy de nuevo este ser yo.
Hoy de nuevo otra vez el agravio de no ser otro.
Hoy de nuevo la guerra llevada al frente por los hombres.
Hoy de nuevo la poesía, sepultada por todos las musas…con todas las alas.
Hoy de nuevo, solamente esto que se pudre y que conmigo se ahoga.
Omar Alej.