viernes, 6 de enero de 2012

A Camboya ven.




Ven a comer si tienes hambre.
Ven a soñar si andas despierta.
Ven a irte si estas harta de esperar.
Ven a cubrirte si te da frio.
Ven por un abrazo si tus brazos se vuelven inútiles y absurdos.
Ven por una manta si quieres ayudar.
Ven por un vaso si te llueve en diciembre.
Ven por una vela si te sientes apagada.
Ven por un recuerdo si extravías la fe.
Ven por mi saliva si te has cortado el dedo.
Ven por un beso si tu frente se siente abandonada.
Ven por una broma si la vida se torna adulta.
Ven por una cueva si al día de campo se lo comen los lobos.
Ven por una llave cuando te echen de los cines.
Ven a liberarme si te sientes prisionera por venir.
Ven por ramilletes de miradas si nadie más te mira.
Ven por más si todos te dan poco.
Ven por lo justo si alguien te da de más.
Ven, si eres la misma, a convertirte en otra.
Ven y has una foto si se te acaba el tiempo.
Ven por un dios pecador si tú has pecado.
Ven por un amor si tienes odio.
Ven por la fantasía si el engaño te escuece al alba.
Ven por alcatraces si el agobio rompe tus floreros.
Ven por un silencio si estas son solo palabras y no ayudan.

Ven por la alegría de saber que la felicidad no existe
pero que al tú venir tampoco existe esta distancia.
Omar Alej.